Ideado por la galerista Elba Benítez, Revisitar Canarias es una iniciativa conjunta con el gobierno de las Islas Canarias, uno de los destinos turísticos más emblemáticos de España. Explotando la visibilidad de las islas, el proyecto intenta de alguna manera revertir las consecuencias negativas que este hecho pudiera tener al invitar a siete artistas de fuera a reinterpretar cada una de las siete islas que conforman el archipiélago canario. Indudablemente uno de los mayores aciertos del proyecto es la selección de artistas: el portugués Augusto Alves da Silva en la isla de La Gomera, la sueca Miriam Bäckström en la isla de Tenerife, el nigeriano afincado en Londres Oladélé Ajiboyé Bamgboyé en la isla de La Palma, el danés Olafur Eliasson en la isla de Lanzarote, el inglés Craigie Horsfield en la isla de El Hierro, Miguel Rio Branco en la isla de Gran Canaria, lugar en el que nació, si bien ha desarrollado toda su carrera en Brasil, y la catalana Montserrat Soto en Fuerteventura; siete artistas contemporáneos que ahora mismo se encuentran en sus mejores momentos creativos y de proyección internacional.

Cada uno de ellos ha interpretado libremente la isla correspondiente de la manera que mejor le conviniera y sin ningún tipo de limitación. El resultado final es, por una parte, una exposición itinerante y, por otra, más interesante quizás, una colección de siete libros que recogen el trabajo de cada uno de los artistas acompañado de un texto escrito por un autor canario, salvo en el caso de Horsfield, que ha incluido las voces de los habitantes de El Hierro. Viendo las publicaciones en conjunto, es perfectamente posible detectar el riquísimo prisma de miradas conjuntadas en el proyecto. Las divergencias temáticas y estéticas entre unos y otros no hacen sino reforzar la obra individual de cada uno y su pertenencia, no sólo al proyecto global de Revisitar Canarias, sino sobre todo a sus propias trayectorias artísticas.
Montserrat Soto dota al paisaje marino de una densidad y textura inusitadas creando imágenes que nada tienen que ver con las postales de la línea de la costa, Eliasson descubre en Lanzarote el modelo natural de sus propios paisajes lunares artificiales, Rio Branco revela las inquietantes presencias que habitan ese entorno vacacional que ha dejado se ser predecible, y así cada uno de los autores ha fijado una imagen de Canarias que se aleja de cualquier tema promocional para devolverles sus particularidades geográficas, sociales y arquitectónicas.

Pero más allá de la calidad de los artistas y las obras participantes en Revisitar Canarias, los organizadores acertaron al plantear parte del proyecto en forma de libros de fotografías, álbumes de amplia distribución que documentan una serie de visiones particulares que difícilmente podrían apreciarse con la misma contundencia en una exposición tradicional, condicionada como todas por el espacio, la temporalidad y los presupuestos. En este sentido, si bien la exposición que acompaña el proyecto no está exclusivamente formada por las imágenes contenidas en los libros, es decir, se trata de proyectos distintos y paralelos, también es cierto que la cantidad de gente que podrá tener acceso a ella es relativamente limitada, además de que en el formato de exposición colectiva las propuestas individuales forzosamente pierden contundencia.

España es hoy uno de los países en los que con más insistencia se promueve el arte desde las instituciones e instancias oficiales. Esto no es necesariamente beneficioso, tal y como puede deducirse de la desproporcionada relación entre la exagerada cantidad de actividades que se suceden año con año, y la escasísima repercusión de estos mismos eventos, así como del arte contemporáneo español en general, en el medio del arte internacional. En este panorama, la proliferación de proyectos de calidad por lo menos desigual tiende a saturar el ambiente hasta convertirse en una especie de música de fondo para actos electorales y eventos de promoción personal y localista en la que casi nada sobresale. Curiosamente y contra todos los pronósticos ,el proyecto Revisitar Canarias es una excepción a esta situación.
Cabe, en todo caso, esperar que esta iniciativa extensamente difundida por lo menos dentro de España funcione como modelo para el diálogo, la creación y la apertura necesarios para aprender a vernos como nos ven los otros.
ISSA MARÍA BENÍTEZ DUEÑAS

