Exposición Individualene 2003 - mar 2003· Por Mary Schneider Enríquez

Betsabeé Romero

Galería Ramis Barquet

Durante mucho tiempo, Betsabeé Romero ha hecho del automóvil un punto central de su trabajo, y sus piezas recientes se desarrollan ingeniosamente a partir de esta tradición. Partes de autos se toman el centro del escenario y el famoso automóvil de Romero, alegrado con inesperados tonos y texturas, aparece en fotografías empapadas de color. En Urban Monster, 2001, un taxi de ciudad de México de color verde brillante corre como una exhalación detrás de un psicodélico Mercedes azul verdoso más pequeño, cubierto de espinas de cactus. El lujoso sedán está lleno de la típica mezcla de rosas secas de Romero, con sus tonos pálidos y su implícita esencia delicada que contrastan con la erizada piel de espinas y el agotador escenario que los circunda. Romero tomó la fotografía desde el nivel de la áspera calle de asfalto, proporcionándonos una visión íntima del espinoso auto y el fiero color y velocidad del taxi que ruge detrás.

Las tradiciones visuales, culturales y contemporáneas de México figuran en un lugar prominente en la obra de Romero, quien las empleó con especial provecho en esta exposición, con sus extraordinarias piezas de neumáticos. Esta artista nacida en México labró las bandas de caucho de llantas de automóvil hasta convertirlas en figuras simples pero cautivadoras y diseños curvilíneos encontrados en frisos de templos precolombinos o muebles tallados en madera. En Pre-Columbian Archaeology (Aztec), 2002, una maravillosa fila de cráneos con animales y líneas que se curvan entre ellos recuerda el friso de un templo en Palenque o los pictogramas hallados en los códices mayas, sus textos sagrados. La llanta está sobre el piso con un angosto rollo de papel que se desenrolla por debajo de ella y que tiene las impresiones creadas por el grabado del caucho tallado.

Exposición Individual: Betsabeé Romero — imagen 1
Betsabeé Romero. Arqueología pre-colombina (Azteca), 2002. Relieve en el neumático del automóvil. Diámetro: 81,2 cm. (32 pulgadas).

Otra llanta, Pre-Columbian Archaeology (Ball Game), 2002, pende perpendicularmente de la pared, con su banda tallada como una cuerda, con muescas que recuerdan el grabado de un bloque de madera. Instalada de tal forma que sobresale de la pared, la llanta nos recuerda de manera deliberada el círculo colgante a través del cual debe pasar la bola en el mortal juego de pelota maya realizado en canchas encontradas en lugares antiguos, como Chichén Itzá.

En Pedestrian with Cart, 2002, Romero talló un neumático de una pesada grúa de construcción con la cautivadora imagen de un hombre empujando una plataforma rodante cargada de pesados sacos de arpillera. La artista grabó la impresión de esta figura en 192 pequeñas baldosas de espuma rojas, amarillas y blancas y las arregló en un mosaico mural detrás de la enorme llanta. Se podía ver el diseño repetido del hombre luchando con su carga, como si la llanta de la grúa rodara una y otra vez sobre los cuadrados de espuma.

Las obras ingeniosas y bien concebidas de Romero culminan con la pieza más destacada de la exposición, Volkswagen Tire, 2002. Esta llanta está colocada de plano sobre una plataforma baja, apareciendo como otra pieza de caucho de auto, pero sin las vívidas tallas grabadas en la banda. Sobre la pared del frente nuestra vista es atraída, en comparación, hacia Archaeology of a Freeway, 2001, en la cual una miríada de parches rectangulares de bandas de llantas cuelgan juntas, creando un relieve textural en el que cada banda contrasta de manera aguda con las piezas que están por encima, por debajo y al lado de ella. La banda de Volkswagen Tire se asemeja a varios de los parches colgantes, pero su superficie tiene un ligero lustre creado con brillante arcilla negra de Oaxaca. Romero no sólo ha empleado los motivos del arte tradicional mexicano, sino que se ha apropiado también de un medio antiquísimo. La llanta, un componente intrínsecamente móvil, se convierte para exhibición, en arcilla, en un objeto enrarecido de naturaleza frágil. Esta inesperada cualidad tipifica el proyecto de Romero; ella saca el automóvil de contexto mientras que refuerza de manera simultánea sus muchas influencias en nuestras vidas.

  MARY SCHNEIDER ENRÍQUEZ

Betsabeé Romero, por Mary Schneider Enríquez | artnexus