Sotheby's y Christie's

María Fernanda Cardoso. Woven Water, 1994. Preserved star fish, wire and iron rod. Variable dimensions.

Subastaoct 2002 - dic 2002· Por Alberto Barral

Sotheby's y Christie's

Arte Latinoamericano

Las subastas latinoamericanas fueron objeto de mucha expectativa para esta temporada después de que el rápido deterioro de la situación económica y política de Argentina le agregara un nuevo país en desgracia a la lista de “los menos opcionados a comprar”. No obstante, los resultados fueron menos sólidos y estables de lo que cualquiera se hubiera atrevido a confesar antes de las subastas, cuando todos los rumores eran desalentadores.

Christie’s abrió la temporada la noche del 29 de mayo. Lo más destacado de la subasta fue una interesante obra de Matta, The Electrician, de 1945-1946, que tenía un precio base de $400.000/600.000 dólares y que se vendió por el más alto, es decir, $600.000. A las obras de Matta les está yendo bien, en general, y particularmente bien cuando pertenecen a su período surrealista.

Subasta: Sotheby's y Christie's  — imagen 1
Fernando Botero. Caballo, 1992. Bronce con pátina marrón. 287 x 175,3 x 230 cm. (113 x 69 x 90 1/2 pulgadas).

También en Christie’s, un hermoso Toledo rojo de 1962 se vendió por US$ 180.000, su avalúo más bajo, mientras que una atractiva aguada sobre papel, también de Toledo, se elevó a US$ 190.000 (por encima del estimado de $80.000/100. 000). Esto es una señal de la continuada recuperación del mercado de compradores mexicanos, un hecho que fue confirmado posteriormente por la venta de los Tamayos esa misma noche. Había una colorida obra de la década de 1960, Dos Mujeres, avaluada en US$ 300.000/400.000, que alcanzó los $500.000, y la interesante pieza Los vendedores de pescado, de 1972, que se vendió por US$320.000 (el precio base estaba en US$300.000/400.000). El lote de la portada fue también un importante Tamayo, La Tierra Prometida, de 1963, concebido originalmente como parte de un proyecto mural que el artista terminó en 1962 para el lujoso trasatlántico Shalom. Tenía un estimado por lo alto de US $1.000.000/1.500.000 debido en parte a su gran tamaño, pero todavía muy difícil de alcanzar en el mercado actual.

Considerando lo volátil de la situación política reinante en Argentina, no hubo, como es obvio, obras importantes a la venta en su sector, aunque muchas se estaban ofreciendo en privado en el momento de las subastas. La única representación de esta región fue un Xul Solar ofrecido por Sotheby’s que se vendió modestamente en US$65.000, dentro del estimado alto de US$50.000/70.000.

Subasta: Sotheby's y Christie's  — imagen 2
Francisco Rodón. Inés en mis sueños, 1996-2002. Óleo sobre lienzo. 221 x 165,1 cm. (87 x 65 pulgadas).

Matta logró una victoria en Christie’s cuando su hermoso dibujo coloreado en crayón y lápiz, titulado A Elizabeth, de 1938, se vendió por encima de las expectativas en US$190.000 (estimado en US$120.000/140.000), y otro de 1940 ofrecido por Sotheby’s también se vendió por un buen precio, US$100.000 (se le habían calculado US$ 100.000/150.000). Christie’s tenía dos obras interesantes de Wifredo Lam. La primera en aparecer fue una representación muy refinada de una mujer sentada que se titula Dona asseguda, cuyo precio se había calculado en US$150.000/200.000, y superó al mayor, al venderse por US $280.000. A la segunda obra, que se ofreció enseguida, La Sierra Maestra, no le fue bien, ya que no se vendió. Estaba avaluada en US$400.000/600.000, lo cual era razonable debido a su importancia y tamaño considerable, pero aquí el problema fue su estado. Aunque no estaba seriamente dañada, la obra necesitaba restauración y, a diferencia de los coleccionistas de obras maestras de la pintura clásica, que se regocijan con las obras intactas, sus colegas latinoamericanos prefieren obras listas para colgar y que no necesiten pasar por el taller del restaurador.

Sin duda, la mejor ganga de la temporada fue el lote número 12 de la subasta de Sotheby’s. Fuego es un hermoso, clásico y colorido Tamayo de uno de sus períodos más importantes. Esta obra verdaderamente magnífica había estado por mucho tiempo en una colección privada y no se exponía con frecuencia; de hecho, la última vez había sido en la retrospectiva de Tamayo que se realizó en el Museo Reina Sofía en 1988. También, al ser una obra que salía por primera vez al mercado, y con un estimado razonable de US$800.000/1.000.000, fue sorprendente que se vendiera por US$ 600.000, que era probablemente el precio mínimo. Grandes obras de esta calidad deberían reportar más en subasta; sin embargo, la barrera sicológica del millón de dólares es un impedimento tal, bajo las actuales circunstancias que afectan el mercado latinoamericano, que, incluso siendo el avalúo más alto, puede ser más un obstáculo que una ventaja.

Subasta: Sotheby's y Christie's  — imagen 3
Francisco Toledo. El conejo fumigador, 1979. Gouache y estilógrafo sobre papel. 57 x 77 cm. (22 3/8 x 30 1/4 pulgadas).

Sotheby’s obtuvo varios éxitos para los artistas Mexicanos. Primero fue la impresionante y grandiosa obra de Ramos Martínez titulada El valle de México, cuyo estimado estuvo en US$70.000/90.000, y terminó vendiéndose en US$140.000. Más tarde, otro Ramos Martínez, una hermosa representación del mexicanismo, Vendedoras de flores, se vendió en US $200.000, cuando su estimado era de US$80.000/100.000. Esta pintura, junto con otro triunfo para el arte mexicano, Viaje al infinito, de Antonio Ruíz, mejor conocido como “El Corcito”, estaban en la misma colección distinguida de Monterrey, que también incluía Fuego, de Tamayo, así como muchas otras pinturas de la subasta, que le habían sido consignadas a Sotheby’s tiempo atrás y simplemente estaban esperando que el mercado se recuperara para salir a la plataforma de la subasta. Desde luego, esta espera resultó adecuada para al menos dos de las tres obras principales vendidas.

El éxito también incluyó a las artistas mexicanas. La preciosa Naturaleza Muerta, de Olga Costa, fue la primera, y se vendió en US$55.000 (con un estimado de  US$50.000/60.000); luego, la misteriosa y oscura Plain Chant, de Leonora Carrington, se vendió por US$ 220.000 (US$175.000/225.000) y, por último Naturaleza viva, de María Izquierdo, avaluada en US$150.000/200.000, se vendió bien dentro de los límites, en US$170.000; esta última fue una prueba definitiva del mercado en recuperación, ya que otras buenas pinturas ofrecidas en subasta por esta artista en el pasado reciente no se habían vendido.

Subasta: Sotheby's y Christie's  — imagen 4
Francisco Zúñiga. Juchiteca sentada, 1973. Bronce con pátina verde. 106,7 x 87,6 x 114,3 cm. (42 x 34 1/2 x 45 pulgadas).

Una de las dos decepciones notables de la, por lo demás, muy buena subasta fue la escultura surrealista de María Martins, Huitième Voile, vista recientemente por los neoyorquinos en la exposición surrealista Surrealism: desire unbound, que  inició su recorrido en la nueva Modern Tate de Londres, pero había sido estado expuesta en el Museo Metropolitano de Nueva York desde septiembre de 2001 hasta pocos días antes de la subasta en mayo de 2002. Este enorme e interesante bronce tal vez tenía un estimado  demasiado optimista de US$500.000/700.000, que hizo que no se vendiera. Después de todo, la obra más costosa de Martins  vendida en subasta llegó a US$233.500, incluyendo la prima. Bouillard Noir era también una obra surrealista en bronce, pero tenía un prudente avalúo de US$60.000/80.000, que estimuló una dura competencia.

El otro desastre de la noche fue la portada, una obra de Diego Rivera que en realidad pertenece al período en el que pintó algunas de sus más hermosos bodegones cubistas. Tenía un precio razonable de US$ 500.000/700.000 y sin embargo no logró encontrar un comprador, tal vez debido a que el esquema de color, dominado básicamente por un fondo café y un malva y violeta en el centro, presentaba un reto que los coleccionistas quizás hayan encontrado difícil de aceptar.

Subasta: Sotheby's y Christie's  — imagen 5
Antonio Ruiz (El Corcito). Viaje al infinito (Hacia el mar I), 1955. Tempera al huevo sobre panel. 29,5 x 39,4 cm. (11 5/8 x 15 1/2 pulgadas).

A las obras contemporáneas les fue bien en las dos subastas. En Sotheby’s una obra sin título de Francis Alÿs se vendió en US$ 27.500, muy por encima del  estimado de US$ 20.000/25.000. En Christie’s, que incluyó una selección mayor de alta calidad de obras contemporáneas, la evocadora pieza de María Fernanda Cardoso, Woven Water, se vendió muy bien en US$ 19.000 (con un estimado de US$15.000/20.000). Es probable que los coleccionistas perspicaces se hayan dado cuenta del continuo interés que esta original e inteligente artista está despertando y, tal vez, cuando estaban compitiendo activamente por las creaciones de esta temporada, hayan recordado su hermosa Corona para una princesa chibcha, que se vendió muy bien hace poco.

Otras destacadas en el área contemporánea de la subasta fueron las Pinturas neoconcretas de Hélio Oiticica, bien vendidas en US$24.000 (el pronóstico era de US$20.000/25.000) y Monotipos, de Mira Schendel, que se vendió en US$13.000, superando el estimado  de US$6000/8.000.

En términos generales, la subasta fue una prolongación de la anterior, de noviembre de 2001: Armando Morales todavía tiene problemas para vender a los altos precios a los que acostumbraba vender su obra. La magnífica Selva Tropical, ofrecida por Sotheby’s con un avalúo de US$350.000/450.000, no se vendió, pero vimos el comienzo de una recuperación en el hecho de que su importante obra Trois nus et voiture à cheval suscitó una fuerte competencia y fue vendida en US $270.000 (los cálculos estaban en US $125.000/175.000). Claudio Bravo sigue vendiéndose bien; su Still life ofrecida en Sotheby’s con un avalúo de US $300.000/400.000 superó el pronóstico inicial y se vendió en US$ 475.000. A las esculturas de Botero les sigue yendo mejor que a sus pinturas, aunque éstas también han empezado a dar señales de recuperación. Su bronce Horse fue vendido por Sotheby's en US$450.000 (el cálculo estaba en 400.000 /500.000), mientras que en Christie’s, otro pequeño caballo de bronce se vendió por US $200.000, el mayor del avalúo (150.000/200.000). Todos estos indicadores del mercado pueden no ser muy nuevos o, en realidad, estimulantes, pero indican un curso estable del negocio, que es preferible a las drásticas fluctuaciones del mercado.

Total en la subasta nocturna de Sotheby's: US$6.577.703. Lotes ofrecidos: 55. Promedio de ventas por lote: 67.27%, vendido por $71.32%. Total en la subasta diurna de Sotheby’s: US$2.237.638. Lotes ofrecidos: 108. Promedio de ventas por lote: 64.81%. Suma total para las dos subastas: US$8.815.340.

Total en la subasta de Christie’s (sumando la diurna y la nocturna): US$ 4.806.175; vendido un 58.92%, vendido en su valor estimado. Promedio de ventas por lote: 55.37%.

ALBERTO BARRAL

Asesor de arte, Nueva York.

Sotheby's y Christie's, por Alberto Barral | artnexus