Exposición Individualoct 2002 - dic 2002· Por Gladys Yunes

Harry Abend

Galería Félix

Desde que Harry Abend comenzó a esculpir la madera a finales de los años cincuenta, muchos árboles talados adquirieron una nueva vida mediante composiciones que el artista ha ido depurando a lo largo del tiempo. Así lo evidencian los últimos relieves presentados por la Galería Félix, del 25 de mayo al 30 de junio, junto con los dibujos, xilografías y esculturas realizados en años anteriores. La continuidad de un discurso, desarrollado en diferentes etapas y técnicas, no abandona su reminiscencia constructivista basada en la concepción modular y la indagación del relieve. Así lo testimonian sus proyectos integrados a la arquitectura que datan de los años sesenta, así como, sus creaciones individuales. Aquí lo geométrico y lo orgánico, lo lineal y lo casual, el caos y el orden parecen conjugar tensiones ocultas que se equilibran invisiblemente tras el malabarismo compositivo del artista, de ahí su potencialidad y dinámica.

Exposición Individual: Harry Abend — imagen 1
Harry Abend. Una caminata más por el parque, 2001. Madera teñida de negro. 64 x 52 cm. (25 x 20 1/2 pulgadas).

En la serie de los relieves (madera y soportes teñidos de negro, 2001 y 2002), un grupo de obras de base rectangular, circular o cuadrada, sostienen virutas, tacos, ruedas de troncos o segmentos de leños, distribuidos de manera racional o azarosa sobre el formato liso. Los contrastes entre luces y sombras, llenos y vacíos o entrantes y salientes, son logrados gracias a la superposición de los elementos sobre el plano, sutilmente matizados por el encubrimiento en pintura negra-mate que unifica la muestra, evitando divagaciones visuales y agudizando nuestra percepción hacia una lectura detallada y silenciosa. Las formas irregulares parecen detenidas por los soportes absolutamente geométricos, como en las piezas Una caminata más por el Parque y No pienso más en ti, de 2001. En otras composiciones como Cualquier momento puede ser bueno, 2002, la combinación de formas abstractas y listones de leños ubicados verticalmente, provocan choques entre las formas disímiles y los materiales fibrosos, atrapando la vista a medida que el espectador recorre la obra. En esculturas como 2da. Serie de las hachas, 2002, se aprecian fragmentos de madera alineados sobre una base recta. Abend reafirma su interés por organizar el espacio, por deshacer y rehacer el volumen, por moldear la materia construyendo secuencias rítmicas para extraer el máximo de accidentes visuales. La propuesta del relieve se mantiene constante en la producción del artista (Hotel Caracas Hilton, 1969, Sala Plenaria, 1974, Teatro Teresa Carreño, 1980-1982, etc.) incluso en sus esculturas, como la Serie de Bongo Grande, 1994, ó en Instalación (Siete piezas), 1998, el relieve se minimiza para dar paso a la forma, al volumen y a la activación del espacio. No obstante, esos golpes consecutivos del cincel sobre la madera, se hallan en estado embrionario o potencial, en los dibujos de 1983. El trazo enérgico, recto o gestual en algunos casos, pero decididamente repetitivo en los trabajos de esos años, muestran la fuerte oposición entre el pigmento negro y el fondo blanco, formando grupos, saturados o degradados, de líneas y manchas que parecen anunciar sus tallados y relieves posteriores, como puede apreciarse en la obra Sin Título, 1983, oil-stick sobre papel. Abend conoce y domina el espacio, la materia y la forma, por eso actúa con gran libertad. Con una trayectoria que suma cuarenta y cuatro años de constante labor artística, Juan Carlos Palenzuela afirma que "la obra actual de Harry Abend se sustenta en la primicia de la libertad entendida como soltura, franqueza y atrevimiento,... Entre la libertad, los leños cargados de tiempo y las virutas se desplaza la actual obra del maestro".

GLADYS YUNES 

Harry Abend, por Gladys Yunes | artnexus