Exposición Individualjul 2002 - sept 2002· Por Marisol Martell

Leonel Matheu

­Elite Fine Art

La reciente exposición de Leonel Matheu en la Galería Elite Fine Art resume el trabajo que hasta ahora ha venido realizando este artista. Leonel Matheu se ha posesionado de un estilo propio, creado a partir de su formación como diseñador y que le ha permitido fusionar ciertos códigos de éste lenguaje con los de la pintura. De ahí que, primero que todo, llame la atención la composición de cada formato, la colocación de las figuras dentro del cuadro y el modo de estructurar y resolver elementos como las construcciones, las armas, los barcos, etc., representados de una manera muy gráfica. Sus formas adquieren matices y rasgos infantiles debido a la síntesis a que somete toda su iconografía.

Exposición Individual: Leonel Matheu — imagen 1
Leonel Matheu. Cuando la tuna aparece, 2001. Técnica mixta sobre lienzo. 193 x 193 cm. (76 x 76 pulgadas).

La fábula es el contenido que arma y sostiene su poética, el artista se propone hacer de cada obra una historia, y a su vez cada cuadro puede leerse por separado o en conjunto, como es el caso de esta muestra. Matheu busca crear y describir imágenes que nos recuerden la niñez, a través de símbolos fácilmente reconocibles de esa etapa de la vida. Los colores resultan muy convincentes en su obra al ser trabajados en amplias áreas perfectamente delineadas por el negro. Recurre a la imaginación, por lo que no es necesario encontrar una lectura para cada elemento, ciertas claves permiten acceder a un lenguaje que apela a signos y símbolos. La constante, es un pequeñísimo personaje humano, que en ocasiones funciona como hilo conductor y aparece sumergido en ambientes aparentemente impolutos, que lo absorben totalmente. La concepción de cada fábula está en función de discursar sobre el medio ambiente, el mundo tecnológico, y del lugar cada vez más relegado que va ocupando el ser humano, frente a la cada vez más y más desarrollada industrialización postmoderna y la cercanía con mundos sólo concebidos a través de la ciencia ficción. Esto, unido al lenguaje formal, logra un resultado atractivo, comenta temas ambientalistas utilizando una visión primaria, como puede ser la de un niño, hecho que le sirve de metáfora, si se tienen en cuenta la pureza, la inocencia y la ausencia de vicios que resultan de un infante. Utilizar la primera etapa del desarrollo del hombre, le ofrece además la posibilidad de usar las mismas armas y establecer una coherencia entre lo que nos quiere decir y hacia dónde quiere que miremos, con un lenguaje por todos reconocido. La aparente sencillez de la propuesta de Leonel Matheu sorprende al enfrentarnos con un tema del que ya no esperamos oír, y nos hace tomar conciencia, por un momento, de aquellas cosas que nos rodean a diario y con las que estamos tan acostumbrados a convivir y ni siquiera tenemos en cuenta.

La tensión que se genera en la sociedad contemporánea derivada de la industrialización y modernización queda ejemplificada con las armas de fuego, poderoso elemento que toma el lugar central en When the moon appeared. La enorme pistola está atada mediante una cadena a un hombre y de su interior aparece una extraña figura, con un hombrecillo en la mano que mira la Luna. Hacen parte también edificios con chimeneas, y su contraparte, los barcos icono, que representan la inocencia y la estadía más natural del ser humano. La polaridad entre edificios y barcos busca generar un diálogo de convivencia para no permitir que se incurra en extremos que socaven la existencia del género humano. Hay una necesidad imperiosa por parte del artista de lograr un balance, y su reflexión va dirigida a hacernos ver que debemos lograr un equilibrio, no propone en ningún momento la eliminación o negación del desarrollo, sino la toma de conciencia de su uso.

Los títulos de las piezas nos ayudan a formular y dirigirnos hacia determinadas lecturas, que le interesa puntualmente al artista sean tenidas en cuenta. Coexistencia, Cohabitación, y The Doubt of Infinite, son algunos de los textos que hablan de la particular relación entre hombre y sociedad.

Leonel Matheu está conmovido por el lugar hacia donde se dirige el mundo, a todo lo que genera cada día la tecnificación y la contaminación del ambiente, los vicios y peligros que rodean al ser humano. Su obra busca indagar en lo espiritual de cada uno de nosotros, y para ello apela a nuestras vivencias más queridas. En sus lienzos hay una alternativa, que aunque pueda parecer cursi, es bien real y necesaria: se pueden ver las estrellas, la Luna y los cometas. Es su pintura un arte que busca más que todo hablar de problemas cotidianos, no hay interés por la vuelta a un mundo desposeído de todos los avances que ha traído la tecnología, sino una llamada de atención al uso de la razón para saber interactuar.

MARISOL MARTELL

Leonel Matheu, por Marisol Martell | artnexus