Exposición Individualjul 2002 - sept 2002· Por Fernando Castro R.

Gego

Houston Museum of Fine Arts

Cuestionar la línea: Gego, una selección, 1955-1990, la primera exposición presentada por el Departamento de Arte de Latinoamérica y Centro Internacional de las Artes de las Américas del Museo de Bellas Artes de Houston, se inauguró el marzo pasado. La exposición incluye aproximadamente 130 dibujos, grabados, construcciones escultóricas y obras ambientales de Gego (alias de Gertrud Goldschmidt), la artista venezolana nacida en Alemania. Anteriormente, esta exposición se había mostrado en el Museo de Bellas Artes de Caracas en una versión más amplia de 394 obras curada por Iris Peruga. La exposición de Houston es una selección más ajustada, co-curada por Peruga y Mari Carmen Ramírez, curadora del Museo de Bellas Artes de Houston.

La obra de Gego (1912-1994)1 es prácticamente desconocida para la mayor parte de la comunidad del arte norteamericano y hasta ahora no había razón para esperar que no fuera así. Sin embargo, la de Gego es ese tipo de obra que probablemente se torne influyente, aunque sea de manera póstuma. Los artistas suizos Daniel y Françoise Cartier —quienes al momento de la inauguración estaban en Houston por FotoFest— confesaron entusiastamente: "¡Este trabajo es muy inteligente! En Suiza todo lo que vemos de arte de Latinoamérica es Botero, Botero y más Botero!"

Exposición Individual: Gego — imagen 1
Gego. Reticulárea, 1975. Acero inoxidable. 210 x 260 cm. (82 1/2 × 102 1/2 pulgadas).

La exposición de Gego ocupa la planta alta de la sección del Museo de Bellas Artes diseñada por Mies Van Der Rohe. Es muy apropiado que los caminos de estos dos emigrantes alemanes con un interés común en la ingeniería se hayan cruzado. "Menos es más", afirma el célebre lema de Mies, y aunque la obra de Gego es difícil de ubicar en el contexto del arte venezolano y aún más en el contexto del arte internacional, en sus comienzos, con la ponencia algo minimalista en ella. La decisión curatorial de escoger 1955 como el punto de partida de esta exposición señala el momento preciso en que Gego se embarca en una exploración con una premisa muy simple: dibujar líneas paralelas "sin ninguna referencia al mundo real"2. De esa exploración resultaron algunos dibujos que pueden ser propiamente descritos como minimalistas. No obstante, a través de los años, con la evolución de su obra y de ella misma, hubo un cambio sustancial tal que lo que bien hubiera podido quedarse en una línea puramente abstracta y geométrica a fines de la década de 1960 emergió como "esculturas" de alambre colgantes llamadas "reticuláreas". El abusivo uso de las comillas en la oración anterior quiere llamar la atención sobre la peculiaridad de estas obras que estiraron la definición de "escultura", y sobre su nombre, que como palabra no existía. Quizá Gego inventó la palabra "reticuláreas" al darse cuenta de que "como Grace Slick alguna vez cantaba" "estoy haciendo cosas que todavía no tienen nombre". El neologismo de Gego obviamente alude a la palabra "reticular" que significa "con forma de red".

En 1969 la serie de Reticuláreas devino en Chorros. Si las reticuláreas representan algo, lo hacen a la manera no-mimética, sugestiva y ambigua de algunas pinturas abstractas y de la mayoría de manchas Rorschach. Probablemente lo más correcto sea ver las reticuláreas simplemente como construcciones geométricas abstractas cuyo significado debe buscarse al margen de la representación. Su entrelazado y su estructura matemática nos remiten simplemente a ellas mismas como objeto de contemplación estética o a estructuras similares en el mundo "redes neuronales, cristales, etc.", sin realmente representarlas. Es difícil decir si con Chorros hay un alejamiento de un proyecto puramente abstracto no figurativo o si Chorros es una variación de un proyecto que representa un aspecto matemático de un chorro: sus vectores. Quizás el sentido de "abstracto" apropiado para describir este trabajo no es estrictamente el de la historia del arte sino, uno científico. Chorros representa las fuerzas de un chorro como líneas paralelas, convergentes y divergentes. Con Chorros, todo vestigio minimalista se disuelve en un flujo de exuberancia tal que surge la pregunta de si acaso no hace agua el lema de Mies.

Es interesante comparar la obra de Gego con la de otra exiliada alemana: Eva Hesse (1936-1970)3. Aunque la repentina muerte de Hesse a los 34 años fue ciertamente más trágica que la de Gego a los 82, hay ciertos paralelos en sus vidas: ambas escaparon de los nazis, ambas tuvieron maridos que contribuyeron en su trabajo y ambas fueron influenciadas por su educación artística alemana. No obstante, es la similitud de algunas de sus obras lo que merece atención. Tanto Gego como Hesse produjeron obras con estructuras reticulares "Gego las hizo de metal mientras que Hesse usó fibra de vidrio" y ambas buscaron maneras de que obras que aparentaban ser al comienzo un proyecto bidimensional se escaparan de Flatland4. Hay, sin embargo, una diferencia secuencial: la obra de Hesse evolucionó de ese tipo de trabajo a esculturas e instalaciones, en tanto que los Dibujos sin papel de Gego representan su obra madura. Precisamente son estas obras tardías donde Gego encuentra esa libertad desenfadada aunque controlada que sólo la madurez artística hace posible.

Peruga hace un comentario que no carece de cierta ironía: "A diferencia de los venezolanos que fueron a estudiar a París, la obra de Gego se gestó en Caracas, en contacto con las ideas más progresistas de la época y en un clima de efervescencia creativa..."5. En decir, los venezolanos fueron a Europa para encontrar su rumbo artístico mientras que la europea Gego encontró el suyo en Venezuela. Hay una vaga semejanza de alguna obra de Gego con los "penetrables" de Jesús Rafael Soto, como también con las esculturas del artista ruso Naum Gabo. De hecho, la admiración de Gego por la obra de este último llevó a que alguna vez se reunieran en Nueva York. Cualquiera que hubieran podido haber sido sus gustos o disgustos, Gego se abrió paso por sí sola: "El espíritu de Gego era en extremo libre, y sus búsquedas respondían a la necesidad de indagar por sí misma nuevas posibilidades creativas. De modo que nunca se integró totalmente al grupo de abstractos geométricos venezolanos, sino que trabajó en solitario, paso a paso, un tanto al margen de las corrientes en boga en el país y confiando sólo en sí misma, en sus propias capacidades"6.

Fiel a su promesa de auspiciar investigación sobre el arte que colecciona7, la versión del Museo de Bellas Artes de Houston de esta exposición incluyó el simposio "Cuestionar la línea: Gego y su contexto". Uno de los aspectos más positivos de este tipo de evento no es tanto el llegar a conclusiones definitivas sobre la obra de Gego, sino generar las preguntas correctas y entender las dificultades de las principales respuestas. Los siguientes especialistas participaron en este simposio: Iris Peruga, curadora principal del Museo de Bellas Artes de Caracas, con la ponencia "Gego: de la materia al espacio"; Luis Enrique Pérez Oramas, curador de la colección Patricia Phelps de Cisneros, con la ponencia "Retículas residuales: la modernidad involuntaria de Gego"; Richard Shiff, director del Centro de Estudios del Modernismo en la Universidad de Texas en Austin, con la ponencia "El materialismo de Gego"; Guy Brett, crítico de arte independiente de Londres, con la ponencia "Gego y el modernismo de la posguerra"; y Mari Carmen Ramírez, curadora Wortham de Arte de Latinoamérica del Museo de Bellas Artes, tuvo a su cargo el discurso de apertura y la conducción del panel de discusión.

NOTAS

1. ArtNexus ya ha publicado información biográfica sobre Gego en un ensayo de Iris Peruga.

2. 5.6. Iris Peruga. Gego, 1955-1990: una selección. Caracas: Museo de Bellas Artes, 2002, pp. 13.

3. La exposición Eva Hesse, curada por Elizabeth Sussman y Renate Petzinger, fue mostrada en el San Francisco Museum of Modern Art en la primavera de 2002.

4. La referencia aquí es al clásico del siglo XIX, Romance en muchas dimensiones, de Edwin Abbott, Flatland.

7. Una de las "articuláreas" de Gego fue adquirida por el Museo de Bellas Artes de Houston gracias a una generosa donación de AT&T Corporation.

FERNANDO CASTRO R.

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