Exposición Individualabr 2002 - jun 2002· Por Autor no disponible

Guillermo Iuso

Braga Menéndez / Schuster Arte Contemporáneo

Aunque durante la década de 1990 presentó en varias oportunidades sus pinturas, el lanzamiento revelador de Guillermo Iuso (Buenos Aires, 1963) se produjo en el año 2000, con la publicación del libro Estado de boarding pass. Con esta autoedición, presentada en el marco de una exposición individual en la Galería Duplus, el artista trazó para sí un camino de alto riesgo que esta segunda exposición (en la flamante galería de Florencia Braga Menéndez y Marcelo Schuster) ratifica y agudiza. Estado de boarding pass involucraba al lector-espectador en la vida privada de Iuso, relatada por el propio artista mediante la sistematización escrita y dibujada de sus obsesiones. El tono era críticamente introspectivo: el artista analizaba desde la "madurez" del presente los excesos de su adolescencia, asentados con meticulosidad en cuadernos y páginas sueltas, garabateadas con fibras de colores. Listas manuscritas de gastos, consumos, enfermedades, viajes, preferencias sexuales, bebidas y drogas favoritas constituyen desde Estado... el eje central de una obra en progreso que no puede acabar mientras Iuso viva, en tanto se alimenta de sus acciones cotidianas. 

Exposición Individual: Guillermo Iuso — imagen 1
Guillermo Iuso. Yo hoy, 2001. Técnica mixta. 25 x 35 cm. (9 ¾ x 13 ¾ pulgadas).

En su obra, la hipotética tensión entre realidad y representación ficcional se desdibuja, la veracidad de lo narrado pasa a segundo plano desde el momento en que las cifras e historias volcadas al papel alcanzan una dimensión propia, al margen del Iuso persona-personaje. Si bien es su rostro el que aparece en los collages que incluyen listas y fotos, y aunque las frases narren en efecto hechos acaecidos en su vida, la sumatoria de las obras conforma una suerte de máquina (funcionamiento nomenclador racional) orgánica (contenidos carnales y escatológicos) que se basta a sí misma, como históricamente lo han hecho las grandes obras de arte. Suena paradójico, pero los esfuerzos autorreferenciales de Iuso terminan anulando su ego para dar paso a un producto fascinante en el que las marcas subjetivas ya no están al servicio de la voluntad del autor. Cuando folletiniza con fechas y detalles íntimos su "historia de amor con Valeria"; cuando documenta sus goles en el "fútbol de pintores" (divertimento ya mítico de la élite artística de Buenos Aires); cuando registra con pormenores su "sexo con putas" o colecciona los calificativos que los otros le asignan, Iuso esquiva el mandato de la fugacidad y se licúsa en la edificación de una obra artística. 

En su búsqueda de fijación de la contingencia, sea esta trascendente o nimia, Iuso se inscribe en la tradición del autorretrato épico, una épica en la que tiende a regodearse en fracasos, desbordes e infortunios. En este sentido, sucesos como la agresión física que recibió una noche en un parque derivan en piezas como Mi estado después de la golpiza que recibí cuando me asaltaron en la Plaza San Martín y Mis actividades por la mandíbula fracturada. La lista de actividades termina con la frase "Me mantengo dentro de mi casa con las persianas que dan a la calle bien cerradas, para concentrarme en mi trabajo de artista". A pie de página, una observación lacónica: "Estoy conociendo la paciencia y la tranquilidad". Las categorías y definiciones de Iuso revelan dosis parejas de sentido del humor, intuición literaria y manía: rasgos muy frecuentes en el arte contemporáneo, no siempre combinados con resultados interesantes. 

En el breve lapso transcurrido entre Estado de boarding pass y su nueva exposición, el artista realizó algunas elecciones conceptuales y estéticas que enriquecieron la obra. En lugar de apelar a una estructura básicamente evocativa, refuerza su anclaje en el presente y se arriesga generando piezas autoanalíticas casi en tiempo real. Estas piezas, por ejemplo las derivadas del ataque callejero o las surgidas de su tormentosa vida sentimental, enfatizan cierto elemento morboso que Iuso evidentemente desea estimular en el espectador: la actualidad convierte en más íntimo cualquier detalle íntimo. Este material sensible con que trabaja se expresa a través de un lenguaje directo y explícito. En algunos casos, la redacción incursiona en barroquismos de alto voltaje; en otros casos opta por un modo escueto y conciso (como en Contabilidad de algunas de mis actividades en el año 2001, lista que incluye cuántas veces se bañó, defecó, emborrachó, masturbó, vomitó y medicó, con aclaraciones de nombres de enfermedades y remedios). 

Por último, desde el punto de vista visual, que no es menor en sus creaciones, Iuso utiliza sin complejos el estilo ornamentado, espontáneo y algo descuidado de un estudiante aburrido que desea evadirse de la clase. Su gráfica es la del niño dibujante que no puede evitar completar la página, decorando los márgenes con líneas de colores, recuadrando e insertando pequeñas geometrías entre los textos e imágenes. "Me enamoro de mí porque me siento el personaje especial de un libro, me veo viviendo dentro de una película", confiesa en una de sus obras más sutiles. Sin dudas, Guillermo Iuso ha encontrado la manera de cautivar a los otros ofreciendo y recreando los matices de ese amor a sí mismo.

EVA GRINSTEIN

Guillermo Iuso | artnexus