Las subastas de arte latinoamericano fueron un indicador de un mercado que se está recuperando, lo que se estaba esperando desde algún tiempo. Las pinturas de mayor calidad se vendieron en los precios estimados, y algunas incluso por encima. Las piezas de valor medio se vendieron bien la noche de las subastas. La situación problemática durante la noche de Christie's, fue que incluía algunos cuadros importantes que no podían exportarse de México por la ley de Patrimonio Nacional. Entre estos cuadros estaba Naturaleza muerta con perico y bandera, de Frida Kahlo. Esto indica que aunque ha habido una recuperación en el mercado, los compradores mexicanos tienen reticencias para comprar obras importantes que no se puedan luego exportar, porque obviamente limita el valor de la pieza al mercado local. No importa el nivel de calidad, las piezas que no pueden salir del país por problemas de la ley de patrimonio tienen 20% menos de valor que obras equiparables que no tienen esa limitación de mercado.

El mercado mexicano está definitivamente en el camino de la recuperación, como se comprobó con los buenos precios obtenidos por cuadros de Tamayo y Toledo. En Christie's, el cuadro Madre feliz, un Tamayo de colorido vibrante, obtuvo buen resultado cuando se vendió por US$ 500.000. También el gigantesco esbozo para el mural de la Ciudad Universitaria de México, de Siqueiros, tuvo éxito; se vendió en US$ 240.000, a pesar de ser una obra restringida por las leyes de patrimonio. En Sotheby's, el importante Tamayo Serenata a la luna, de 1946, se vendió rápidamente por US$ 540.000. El Tamayo, Vendedor de sandías, no se quedó atrás —por tratarse de una obra pequeña— y obtuvo US$ 75.000, muchísimo más alto del estimado (US$ 35.000 / US$ 45.000).

Hasta trabajos difíciles de Tamayo como Hombre rodeado de pájaros se vendió bien en Sotheby's, por US$ 230.000, y su escultura Sandías logró venderse por US$ 60.000. A Toledo también le fue bien en estas subastas, sus Camarones se vendieron por US$ 110.000 en Christie's.

Christie's vendió la tapa del catálogo, un Torres-García, Construcción, de mucho colorido, en US$ 400.000. El comprador no fue argentino, lo cual indica que los cuadros importantes de los mejores artistas se siguen esparciendo fuera del mercado de su región de origen, alcanzando a introducirse en colecciones verdaderamente internacionales. La cubierta de Sotheby's, el Retrato de mi hermana Cristina, de Frida Kahlo, se vendió en US$ 850.000, por debajo del estimado, que estaba entre US$ 900.000 / US$ 1.200.000; pero alcanzó un precio considerable para un cuadro que no es un autorretrato de la artista. Continúa el fuerte interés por parte de los coleccionistas hacia la obra de Ángel Zárraga, el modernista mexicano que sigue aumentando de precio en las últimas subastas, incluso frente a un mercado conservador y selectivo como el del año pasado. En Sotheby's, su L'orange coupée, un trabajo claramente de principios de su carrera —muy influenciado por Cézanne— se vendió en US$ 62.500, por encima del estimado (US$ 20.000 / US$ 30.000). El éxito más inesperado de la temporada fue sin duda el obtenido por un cuadro de Jorge de la Vega, Prueba de Nuevo, que se vendió en Sotheby's por un increíble precio que llegó a US$ 300.000. Sin duda, los trabajos expresionistas de este artista han sido apreciados siempre por los coleccionistas argentinos, pero un precio tan alto, en un momento que no es de los mejores para la economía argentina, es una prueba más de lo inesperado y las sorpresas que tiene el mercado del arte latinoamericano, donde este margen de posibilidades es mucho más grande que en las otras subastas de pintura. Otro ejemplo de estos caprichos del mercado fue el resultado de un cuadro importante de Guillermo Kuitca que se ofreció unos lotes después del de Jorge de la Vega. El cuadro Vaga idea de una pasión tiene todo lo necesario para obtener un buen resultado, y, sin embargo, se quedó sin comprador. A pesar de haber sido estimado muy conservadoramente entre US$ 125.000 / US$ 175.000, y de pertenecer a la época de su obra que más buscan sus coleccionistas.

Una mejoría del mercado que se notó en las ventas fueron los éxitos de las obras de Fernando Botero, las cuales se han empezado a vender bien de nuevo. La feliz regordeta en bronce Mujer reclinada, se vendió en Sotheby's por US$ 190.000, mientras que el hermoso Florero, un cuadro de la década de 1970, que muchos consideran su mejor época, se vendió extremadamente bien, por US$ 425.000, mucho más alto que el estimado de US$ 225.000 / US$275.000. En Christie's, su divertida Familia, también en bronce, se vendió en US$ 140.000, y la pintura de fecha más reciente. Frente a la catedral, obtuvo un precio de US$ 140.000.

La parte de la subasta dedicada al arte contemporáneo en Christie's continúa demostrando el desarrollo de este mercado, que ha seguido creciendo y tomando cada vez más importancia entre los compradores de arte latinoamericano. El interesante trabajo de María Fernanda Cardoso, Corona para una princesa Chibcha, una tiara de lagartos disecados, se vendió por el estimado alto en US$ 15,000 (US$ 10.000 / US$ 15.000). Por otra parte, Adriana Varejão se apuntó otro éxito cuando su cuadro Cirkeln obtuvo un precio de US$ 24.000, también por encima de lo estimado (US$ 20.000 / US$ 22.000). La obra de Doris Salcedo, que es más conocida internacionalmente, también logró buenos resultados. Su provocadora pieza Camisas blancas se subastó en US$ 19.000 (US$ 15.000 / US$ 20.000). Las obras de Regina Silveira y Fabián Marcaccio, a pesar de estar por primera vez en subasta, también se vendieron muy bien.

Otra agradable sorpresa de la temporada fue la venta en Christie's del hermoso cuadro de Armando Reverón Quebrada de Morrocotudo, que se vendió en US$ 85.000. Este cuadro — que según el rumor entre los entendidos, es el último de su período azul que queda en manos privadas— llamó la atención de muchos compradores, lo que demuestra que a pesar de la situación de incertidumbre de la economía en Venezuela, las obras de excepcional calidad no carecen de coleccionistas venezolanos interesados en adquirirlas si el estimado es razonable. Esto se confirmó también la noche de la subasta en Sotheby's, cuando la estupenda Vista del valle de Caracas desde el Calvario, de Manuel Cabré, se vendió en US$ 130.000, un precio extraordinario para un pintor que, básicamente, sólo se vende en el mercado local

Un pintor brasileño obtuvo un nuevo récord en Christie's cuando La pensée rêveuse, de Cícero Dias, se vendió por encima del estimado, en US$ 80.000 (US$ 40.000 / US$60.000). Cícero Dias es un conocido miembro de la vanguardia brasileña y su expresionismo es para un gusto muy determinado. Este éxito es en cierta manera el equivalente al triunfo de Jorge de la Vega en Sotheby's. En ambos casos, la obra es muy fuerte y los artistas son poco conocidos fuera de su ámbito nacional, y sin embargo, los resultados prueban que los coleccionistas están dispuestos a pagar bien alto estas piezas cuando salen en subasta.

También cabe resaltar la venta del pequeño cuadro Transdimensional, de 1959, un óleo sobre tela de una época temprana del artistas Hélio Oiticica, cuya venta superó su estimado, en Sotheby's. Así mismo, el continuo éxito del chileno Muñoz Vera; se han empezado a vender sus obras en subasta y su detallada Alacena con libros, calabazas y candelabro logró venderse en US$ 55.000. José Gurvich alcanzó el estimado alto de su Construcción en blanco y negro en US$ 45.000. Armando Morales se está empezando a vender de nuevo, recuperándose de la falta de interés por sus obras en subastas pasadas; su interesante escena taurina Torero se vendió en Christie's por US$ 110.000. Tanto Lam como Matta volvieron a encontrar éxito en ambas casas de subasta. La elegante La rose zombie, de Matta, obtuvo US$ 200.000 en Sotheby's, donde también se vendieron dos piezas más en la subasta de la noche: L'offrande y Femme assise, lograron US$ 70.000 y US$ 50.000 respectivamente. El embrujo de Lam se vendió bien, por US$ 80.000 en Christie's. Sotheby's ofreció una obra importante de Matta, Morphology of desire, que se vendió en US$ 525.000, y un bello dibujo de la misma época que logró US$ 230.000, mientras que en Christie's los únicos cuadros que se ofrecieron la noche de la subasta se vendieron. El dibujo de la década de 1930 Espíritu del sol se subastó en US$ 50.000, y el óleo Prose État, de una época mucho más tardía, obtuvo US$ 90.000.
Se notó entre coleccionistas y galeristas una renovación optimista en el ambiente del mercado del arte latinoamericano después de estas exitosas subastas que, esperemos, continúe hacia una recuperación más completa en las próximas subastas de otoño.
ALBERTO BARRAL
Asesor de arte, Nueva York.

