Exposición Individualnov 2001 - ene 2002· Por Carol Damian

Lucía Warck-Meister

Diana Lowenstein Fine Arts

En una primera instancia, cuando el espectador se somete a la muestra de Lucía Warck-Meister dentro del gran espacio abierto de la galería Diana Lowenstein, es rodeado por lo que aparentan ser objetos de cristal azul y delicadas redes de plástico. En una segunda lectura, el visitante descubre que tales objetos azules han sido rotos y luego reparados para después ser contenidos dentro de cajas de acrílico transparente. Descubre, además, que la red de plástico logra transmitir una sensación claustrofóbica a la que se le contrapone su material fragilidad. La paradoja planteada por Lucía Warck-Meister entre la utilización de materiales extremadamente delicados y la violenta sensación de confinamiento, está presente en casi la totalidad de la obra de la artista. Ya hace un tiempo que Warck-Meister investiga sobre la idea de destrucción y reconstrucción, incluyendo objetos rotos y reparados dentro de cajas o formas laberínticas. Los materiales que utiliza para la realización de su obra son plástico, siliconas, Mylar y vidrio. Sin embargo, su aspecto distintivo se basa en la forma original y creativa para manejar la pistola con la que aplica pegamento a través del calor. El pegamento es inyectado a través de la pistola formando hilos de Mylar, que varían en grosor, fragilidad, color y textura, logrando diferentes niveles de opacidad. Como las fibras de una tela de araña, estos hilos pueden entretejerse creando velos irresistibles por su sensualidad y que contienen una amenaza implícita. También son aplicados para formar palabras y letras. Warck-Meister utiliza la pistola y los hilos de pegamento, tan fácilmente como un pintor usa el pincel, y logra con ellos extraordinarios y complejos efectos.

Exposición Individual: Lucía Warck-Meister — imagen 1
Lucía Warck- Meister. Sin título - Caja de muro, 2001. Acrílico, pegante y vidrio. 60,9 x 30,4 x 10,1 cm.

La tela de araña supone una metáfora basada en la dualidad de la vida. La fragilidad de su aspecto no es consecuente con su férrea naturaleza; condenadamente atractiva es a la vez una trampa mortal. Invita a participar de una ilusión que seduce a través del engaño, abarcando distintos niveles de comprensión que el espectador deberá desentrañar una y otra vez. Traslúcido, el entretejido sirve como punto de partida y soporte con los que la artista escribe. Cuando la tela abandona las paredes, los objetos o el lugar donde es colgada, se sucede la metamorfosis de un animal en algo nuevo. Se transforma en artista/araña que construye nuevos refugios para los objetos que atrapa dentro cajas de acrílico transparentes o semitransparentes; a las que marca con remolinos de Mylar, formando palabras y letras. Las sombras que producen las letras de Mylar interactúan con los jarrones impartiendo misteriosos efectos que recuerdan al pasado. Dentro de las cajas, la artista acomoda con nostalgia recipientes azules en un intento por rememorar vidrios antiguos. Destrozó y reparó los recipientes, el proceso de destrozo, no siempre fácil de lograr, es esencial en la concepción de la pieza. Símbolo de lo femenino, frágil y sin embargo fuerte y difícil de quebrar. Los colores y contornos de las vasijas dentro de las cajas Untitled - Wall Box (Sin título - Caja de muro), 2001, simulan objetos de un bodegón cuidadosamente dispuestos. La evocación formal de lo femenino está presente en especial en las cajas reloj de arena; aunque las inscripciones y grietas distorsionen la lectura. La característica narrativa de la obra exige al espectador que decodifique las piezas, brindándole a cada una, una respuesta personal. 

Velos de redes transparentes, bolas de hilos flexibles, cajas de pared que contienen vasijas reparadas, trabajos bidimensionales sobre papel, repujados y marcados con vidrio, aunados para crear un ambiente de azules cobalto y pálidos blancos; el reflejo de la red sobre los colores del cielo.

CAROL DAMIAN

Lucía Warck-Meister, por Carol Damian | artnexus