Exposición Individualnov 2001 - ene 2002· Por Johannes Birringer

Fabián Marcaccio

Wexner Center for the Arts

Suite Fantastique, una exposición arquitectónica y de diseño del Wexner Center curada por Jeffrey Kipnis, sorprendió a los espectadores por su extravagante configuración de multimedia. Mezclando posturas posmodernistas en dibujos y diagramas de arquitectura teórica, con formas de arte digitales contemporáneas y cultura popular tecno, la exposición incluyó música, DJ, proyecciones de cine, un trazado de la exposición estructurado como una forma musical, y un concepto general de performance que desvió la atención del objeto material hacia los procesos de diseño electrónico. 

Representado entre los arquitectos y diseñadores estaba el pintor argentino Fabián Marcaccio. Con excepción de un pequeño “ejercicio pictórico” exhibido en la sección "Trío" junto con los muebles del escultor Scott Burton y los diagramas del arquitecto Greg Lynn, la contribución más importante de Marcaccio fue un encargo titulado Predator, realizado en colaboración con Lynn. Debido a que la presencia de un pintor en Suite Fantastique fue inesperada, quiero darle una mirada a su obra allí, con referencia al contexto en el cual fue exhibida. 

Exposición Individual: Fabián Marcaccio — imagen 1
Fabián Marcaccio y Greg Lynn. Vista de la instalación, 2000-2001. Foto: Richard K. Loesch.

Después de la estupenda Overture, en la que la compañía de gráficas animadas Imaginary Forces exhibió un bucle de créditos de los que aparecen al comienzo de las películas, repletos de virtuosa edición, imaginería metafórica y vibrantes imágenes animadas, la sección "Perfect Acts of Architecture" fue la que determinó el tono de esta exposición. Estos “actos” señalaban el mundo conceptual de la arquitectura teórica y los cuadernillos de diagramas de algunos artistas famosos, incluidos Daniel Libeskind, Peter Eisenman, Rem Koolhaas, Tom Mayne y Bernard Tschumi. Sobre las paredes, en cajas de cristal, se podían estudiar las líneas abstractas y marcas indescifrables de la obra de Libeskind titulada Chamber Works: IV Horizontal, dibujada en tinta sobre papel; los collages y las experimentaciones gráficas de Tschumi, y el salvajemente irónico e imaginario montaje Exodus, or The Voluntary Prisoners of Architecture, de Koolhaas, mientras se notaban cada vez más las inusuales formas y construcciones de diseño de los escultóricos muebles de Burton que estaban distribuidos por todo el espacio. 

Al final de la Suite había un salón tropical lleno de color y sonido (remezcla del DJ Spooky); los ojos tenían que acostumbrarse a la inusual forma y textura de la extraordinaria cosa o borrón que parecía haber crecido allí. El fantástico plástico hueco semejante a una ballena, que se arrastraba por la sala, era el montaje o “escenario” pictórico-arquitectónico de Marcaccio y Lynn, inspirado aparentemente en el escenario y secuencias de efectos especiales digitales de otro Predator, la película de ciencia ficción de Arnold Schwarzenegger. La casa-ballena tenía una abertura a través de la cual el visitante podía entrar para echar un vistazo al interior de este enorme objeto hueco que parecía ser una “especie transgénica”, como la llamaría Eduardo Kac. Predator es un híbrido de pintura, arquitectura y tecnología digital que ha cobrado vida como un organismo vigoroso y visceral, esparciéndose por el espacio. La referencia a la genética no es accidental. Las obras anteriores de Marcaccio, como The Altered Genetics of Painting (1993) ó 560 Conjectures for a New Paint Management (1996), y las instalaciones más recientes a gran escala, The Tingler (con Greg Lynn, Secesión Viena, 1999) o Paintant Stories (Kölnischer Kunstverein, Alemania, 2001), señalan las manipulaciones y mutaciones del “código” de la forma pictórica y los límites materiales. Las técnicas de manipulación por computadora, al igual que el proceso de muestreo, disposición en capas y mezcla de la música tecno, influyen para crear un pensamiento sobre materiales heterogéneos que van más allá de las conocidas categorías de collage y montaje. En las instalaciones plásticas de Marcaccio, el hibridismo desafía un sentido de materialidad original, pero sumida en la cultura de los videojuegos y la información digital. Pinceladas y tinta de impresora láser fluyen sobre la piel plástica de la enorme carcasa de Predator, pegada a las curvilíneas superficies de los paneles de resina traslúcida de Lynn que fueron producidos a partir de modelos digitales con los nuevos y rápidos procesos de diseño de prototipos. Los paneles están unidos entre sí para construir la forma arquitectónica sin una masa o cuerpo, pero la forma gana una gestalt biomórfica. Marcaccio parece deleitarse con las contradicciones entre los medios: la suya es una peculiaridad cinematográfica, en proceso, basada en el tiempo, que extiende la “pintura” como la conocimos alguna vez, y la lleva hasta panoramas arquitectónicos. Los panoramas son en gran parte abstractos y salpicados de colores hiperintensos, formas animadas que fluyen en gruesas corrientes y manchas extendidas. La instalación de Marcaccio invita al espectador a entrar y recorrer las pinturas, a descubrir la pintura en movimiento como un ambiente arquitectónico continuo. Al mismo tiempo, una mirada más de cerca de la estructura de su Predator revela un proceso de producción que insinúa una nueva técnica de construcción: la creación rápida de prototipos a partir del diseño digital esculpe un espacio trans-formal en el cual casi vemos, literalmente, a través de la piel pintada de un modelo de realidad virtual realizado. El modelo es una metáfora precisa para la redefinición de materialidad en la era digital.

JOHANNES BIRRINGER

Fabián Marcaccio, por Johannes Birringer | artnexus