Después de haber visto en la Galería Nohra Haime la exposición que comprende 12 años de la obra de Susana Jaime-Mena, quedó claro que sus esculturas son un estudio de los contrastes. Al unir fundamentalmente diversos medios, la artista acentúa las propiedades inherentes a sus materiales de manera elegante y sugestiva.
Siguiendo la tradición de la artista postminimalista Eva Hesse, Jaime-Mena crea objetos psicológicamente cargados, mediante el empleo de materiales orgánicos y formas geométricas repetidas. Trabajando con sustancias elementales como madera, plomo, cobre, vidrio, papel y cera de abejas, la artista enfatiza el peso, la densidad, y la textura de la superficie de sus materiales. Las combinaciones, como cera de abejas y plomo, concreto y vidrio, concreto y acero, y cobre y vidrio, parecen subrayar la naturaleza esencial de su medio, generando cautivadoras tensiones formales y psicológicas.

En Untitled, 1988 (plomo y cera de abejas sobre madera), y Nine + One, 2000 (cobre y madera sobre vidrio) Jaime-Mena explora las oposiciones entre solidez y fluidez, transparencia y opacidad, luz y color. Hechas para ser apoyadas contra la pared, estas obras son intervenciones dentro del espacio del espectador. Otras esculturas como Untitled, 1981, y Touch Me, 1991, están directamente colocadas sobre el piso, mientras piezas como Four + Center, 1992, están diseñadas para ser montadas sobre la pared, como se hace tradicionalmente con las pinturas.
La calidad táctil de estos objetos de arte atrae los sentidos y, a diferencia de la escultura minimalista con sus referencias a la producción industrial la mano de la artista siempre está presente. Los materiales y el proceso a menudo se hacen visualmente explícitos, y en muchas otras esculturas, por ejemplo, en Vertical Glass, 2000, las reacciones naturales como la oxidación del cobre se convierten en un componente integral de la obra.
Aunque la mayoría de sus creaciones tienden a ser no referenciales, varias de las piezas de Jaime-Mena emplean el libro como referencia iconográfica. Estos libros-escultura son más conceptuales en su enfoque, e incorporan en su estructura las nociones de tiempo, historia, cultura y geografía. En Biblos, 1999, la artista creó una barra horizontal de plomo con cuatro pequeños depósitos, en los cuales se colocaron páginas de un libro cubiertas de cera; la noción de tiempo es transmitida mediante las ajadas y amarillentas páginas del libro, y la textura de la superficie de la oxidada barra de plomo.
Otras esculturas como Book 6 y Book 7, 1999, parecen referenciar directamente las propias experiencias personales de Jaime-Mena. Empleando en Book 6 la tierra rica en minerales de Miami, y la fértil tierra de su natal Argentina en Book 7, la artista hace alusiones al desplazamiento geográfico, el paso del tiempo, las fuentes fundamentales de la vida, y el alimento cultural encontrado en forma de libro. Estas obras son ricas en alusiones y tienen una nostálgica sensibilidad que está ausente en algunas de las esculturas de estilo más postminimalista.
A pesar de que sus esculturas tienden a ser racionales y geométricas en formato, el enfoque de Jaime-Mena atrae los sentidos, al crear un tipo de experiencia visual más privada e íntima. La naturaleza sensual de estas obras es lo que las hace tan seductoras y atractivas y, finalmente, lo que hace que las yuxtaposiciones y polaridades de sus obras tengan tanto éxito.
CHARMAINE PICARD
