La exposición c/o La ciudad: trabajando en ciudad de México presentó a siete artistas de esta urbe, y se pudo ver en las ciudades canadienses de Ottawa y Mississauga. Al entrar al espacio de la exposición en la Galería Blackwood, de Mississauga, me encontré con Untitled (a la brevedad posible) (1999), de Gabriel Kuri, una enorme roca moldeada en fibra de vidrio y colocada en el piso frente a la entrada de la galería. Sobre la superficie de la roca estaban grabadas las palabras ‘a la brevedad posible’, coloquialismo que fue transferido de la sencillez y fugacidad de la conversación diaria a la monumentalidad y permanencia de la escultura en piedra.
¡Qué extraordinario que el mundo exista! (1996), de Daniel Guzmán, consistía en un grupo de baldes plásticos apilados uno sobre otro en el piso, para formar en la sala una columna muy alta. El artista había elaborado un solo balde de plástico con un logotipo y el nombre de la obra en español e inglés, acompañado de instrucciones para que la institución que la exponía lo presentara junto con baldes similares pero encontrados en el territorio local. De esta forma, la obra conllevaba una invitación para que los anfitriones de la exposición visitaran su propio medio ambiente en búsqueda de baldes apropiados y experimentaran de nuevo sus propios alrededores.
La imagen de búsqueda continuaba con la obra de Jonathan Hernández, Se busca recompensa (en curso desde 1998). Una serie de afiches fotocopiados encontrados, en los cuales se anuncia la búsqueda de mascotas perdidas, fue colgada en la pared, al azar, al estilo de una cartelera. Como no había casi ninguna posibilidad de que animales perdidos en México pudieran ser encontrados en Canadá, la obra se interpretaba como un tipo de inventario de inversión emocional, y su expresión en formas gráficas contemporáneas de comunicación popular.
Las tres fotografías de Luis Felipe Ortega pertenecientes a la serie Los cuerpos dóciles mostraban al artista marcando con contorsiones de su cuerpo el arreglo de dos macetas en la calle de una ciudad, lo cual nos recuerda obras de arte de Denis Oppenheim, Valie Export y Erwin Wurm.
La obra Sedentario(a), 1996-1999, de Galia Eibenschutz, era una butaca de madera y cuero colocada en la galería junto a un grupo de fotografías. El artista le había puesto a la butaca una correa y una hebilla plástica para que pareciera el cinturón de un asiento de automóvil. A manera de instrucciones, las fotografías mostraban cómo podía uno amarrarse la correa a la cintura, caminar por ahí cómicamente con la butaca pegada, y emplearla para sentarse mientras esperaba el autobús o se encontraba en un patio lleno de gente. Bar-code Stickers Service fue una versión de un proyecto de Mejor Vida Corp. (Minerva Cuevas) realizada localmente. La obra consistía en una serie de adhesivos de códigos de barras copiados de los que se encuentran en cualquier supermercado local, que los visitantes de la galería podían llevarse. Así, Mejor Vida Corp. dio la oportunidad de que el público pudiera visitar el supermercado y, reemplazando los adhesivos de los productos por los códigos de barras “erróneos” tomados de la obra de arte, comprar comestibles a precios rebajados. El video Poli I (1999), de Yoshua Okón, fue tomado durante un enfrentamiento entre el artista y un policía, y presenta la cara, los gestos y las palabras de este último, desde el punto de vista de la cámara, mientras gritaba y finalmente atacaba a Okón por haberlo filmado contra su voluntad. La obra manifestaba en una forma visceral y emocional una tensión dialéctica entre la autoridad abusiva del oficial de la policía y la impertinente y privilegiada actividad del artista. Todavía conservo el impacto que me produjo esta obra. Germaine Koh, curador de la exposición c/o La ciudad: trabajando en ciudad de México, obtuvo un gran logro al seleccionar obras que presentaban diversas posibilidades de compromiso entre personas de diferentes países: personas que son miembros de un mundo de arte tanto local como internacional, y de un mundo más amplio, local e internacional a la vez.
LUIS JACOB

