Afinidades

Jorge Pineda. Atado de niñas, 1999. Grafito sobre papel. 56,5 x 30,5 cm.

Colectivaago 2001 - oct 2001· Por Marianne De Tolentino

Afinidades

Casa de Francia

Cada centro cultural importante se debe destacar entre los demás por las actividades que organiza. En Santo Domingo, la Casa de Francia, que comparte con la Cancillería de la Embajada, la mansión colonial llamada “de Hernan Cortés” en la calle Las Damas, presenta anualmente unas seis muestras, motivadas tanto por el tema como por el nivel requerido. No forzosamente deben ser de artistas franceses, pero se requiere una relación con Francia de los expositores o del contenido. 

Actualmente, una exposición colectiva reúne a cinco pintores de República Dominicana: Jorge Pineda, Inés Tolentino, Danilo González, Raúl Recio, Luz Severino. De hecho, se trata de una selección de varias obras para cada uno, lo que permite apreciar sus producciones recientes. 

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Danilo González. De la serie Humanismo, 1996. Madera, metal, plástico. 120 x 90 cm.

El evento ha sido intitulado Afinidades/ Vínculos, en primer lugar porque los cinco artistas pertenecen a una misma generación, la de la década de 1980. 

 Estos cinco han estado o siguen ligados estrechamente a Francia. Binacionales franceses y dominicanos, han estudiado y residido en París, viven actualmente en la metrópolis o uno de sus departamentos de ultramar, exponen en territorio francés de manera permanente o esporádica, y poseen al menos dos de estas características. Además, se les conoce nacional e internacionalmente como figuras del presente para el porvenir, con un promedio de 15 años de oficio. También mencionaremos que todos sobresalen por un excelente dibujo, y disfrutan la calidad del papel como soporte de la obra. 

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Luz Severino. Diosa Kora I, 2000. Técnica mixta sobre papel. Encolado sobre madera. 193 x 59 cm.

Por otra parte, no hay en la ciudad instalaciones comparables a esta sucesión de galerías, bien iluminadas, con un sistema de paneles aptos para montajes flexibles e inteligentes. La curadora de esta y otras exposiciones anteriores, Cesira Armitano, realizó una adecuada escogencia de artistas y de criterios museográficos para el montaje. 

Jorge Pineda es uno de los artistas más brillantes de su generación, intelectual y creador polivalente, enraizado en su Caribe, se ha adueñado de una cultura universal constantemente puesta al día. Lo encontramos aquí en su faceta de dibujante, su virtuosidad del blanco y negro, su compromiso con la genealogía de un continente. En el Árbol de las Américas, Bolívar convive con los colonizadores, los indios, las vírgenes. Jorge maneja tan bien sus temas que, lejos de aportar un elemento kitsch, las flores se vuelven el homenaje de la belleza absoluta a la armonía barroca de un mestizaje increíble. Los “Versos del Capitán,” de Pablo Neruda inspiran una breve secuencia de cuerpos yacentes y perturbadores. Los perros, otro tema, propician un dibujo, aparentemente lúdico, fuente de tensiones, reales y figuradas. El artista demuestra cuánta fuerza puede conferir un medio tan sencillo como el lápiz. 

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El perro, de nuevo, aparece en la obra de Inés Tolentino, que, prácticamente desde sus inicios, lo ha integrado a sus vivencias, cuestionamientos y memorias, en dibujos y pinturas. Un conjunto, bien ubicado y de particular equilibrio, pone de manifiesto una investigación permanente que se nutre de orígenes ancestrales y referencias culturales, de interpelaciones ideológicas y signos anteriores. Así el Árbol del ahorcado, fragmento de tarot secuenciado en dos polípticos verticales, reaparece, grafismo cuasi imperceptible en una de las “habitaciones” del tríptico La casa de la dueña. La torre de Babel, que podría simbolizar el caos ascendente y manipulado de nuestros tiempos, ha permitido a Inés realizar una de sus mejores series de dibujos, siendo por cierto impropio disociar aquí lo pictórico de lo gráfico. Un estandarte impone sus collages y formato descomunal: del plafón cuelga un manifiesto testimonial de la historia dominicana, una recurrente obra-memoria individual y colectiva. 

Danilo González, muy activo no solamente en la creación, sino en la animación de grupos, se lanzó en París, organizando un núcleo de artistas, pero los tiempos inclementes frustraron la valiosa empresa. Danilo ha vuelto entre nosotros y volcado un real talento organizativo hacia su “espacio” capitalino como galerista experimental. Artista polivalente, dibujante, pintor, escultor, domina la tercera dimensión en cualquier soporte, hasta un extremo de trompe-l’oeil. Admirador de Duchamp, lleva aquí el surrealismo hasta las fronteras del hemisferio, trazando un mapa de América que colinda peligrosamente con una piscina, o una escalera, signo reiterado que inquieta y no forzosamente lleva al mejor destino. Ingeniosa instalación y bloque escultórico, el tronco ahuecado invita a que abramos la puerta a los soldaditos (el plomo se ha vuelto plástico) que irónicamente lo habitan. 

Colectiva: Afinidades — imagen 4
Raúl Recio. Namphi no cree en lágrimas, 1999. Óleo, cera y esmalte sobre tela. 100 x 100 cm.

 Raúl Recio es un talento muy serio, con apariencias burlonas, empezando por burlarse de sí mismo. Las Piscinas del placer, que él sigue llenando y vaciando, han multiplicado figuras y objetos, siendo uno de los placeres examinarlos, uno a uno. Hasta caras de gatos, que casualmente nos recuerdan a Alain Séchas, agregan su enigma en estos (sub)mundos, desbordantes de encantos. Raúl Recio invita a que gocemos su chispa, su fluidez dibujística, su dominio de las transparencias. Opta finalmente por divertir advirtiendo. Resulta interesante comprobar que nunca ha abandonado un cierto compromiso, una salvaguarda de la moral y los derechos humanos, ver una denuncia. Ni tragedia, ni tremendismo, sino un humor incisivo, probablemente más eficaz que los tristes panfletos. Grandes bocetos, rápidamente trazados, proponen, sobre papel y listones de madera, paisajes curiosamente franceses y tropicales. 

Antes de establecerse con su esposo en Martinica, Luz Severino había conquistado ya el medio artístico martiniqueño. Una mezcla de construcciones sensibles y de vitalidad orgánica instrumenta las aficiones culturales y míticas de la artista. Así mismo, funde personajes e instrumentos musicales en imágenes de gran armonía cromática, ritmando las tonalidades en mosaicos, labrando a la vez con facilidad y cuidado la superficie. Luz ama la textura, la materia: es una de las mejores “artesanas” en el papel fabricado a mano. Al igual que para los demás expositores de Afinidades/Vínculos, las variaciones pictóricas significan —signo y sentido— una búsqueda profunda para transmitir conceptos, creencias y metamorfosis. Hay una indagación de la esencia, a través de la depuración del motivo central, y no es cosa fácil. Recordemos que mito e historia son parte de este mundo plástico contemporáneo. 

MARIANNE DE TOLENTINO

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