Exposición Individualabr 2001 - jun 2001· Por Federica Palomero

Arnaldo Roche Rabell

Galería Botello

Después de tres años sin exponer obras recientes, vuelve Arnaldo Roche con un conjunto de obras realizadas, la mayoría, en los últimos meses. Bajo el título genérico de El jardín de mi padre, arroja una desgarrada (y desgarradora) reflexión sobre el ser y el entorno siempre mediatizados por la hiperpresencia de la pintura, verdadera protagonista que termina por absorber cualquier amago de discurso narrativo o analítico. Aquí el gran relato es la pintura, su color llevado a la más intensa vibración, su materia como esculpida, su presencia táctil, su eterna contradicción entre la superficie real y la profundidad ficticia, sus imágenes referidas a la pintura: José Campeche, Francisco Oller, Ramón Frade, pintores puertorriqueños, y Van Gogh, símbolo de la entrega ilimitada a la pintura. 

En esta nueva producción, Roche recurre con frecuencia al metadiscurso, a la pintura dentro de la pintura (Entre sentimientos y culpas, Déjenme tirar la primera piedra, La mitad de la mesa, y ahora, ¿Qué?); en estos casos, pintura de otros; en otros casos, pintura propia. Así es como Roche rememora algunas de sus obras anteriores: la mesa en primer plano (Aquí sólo puedes entrar descalzo, cuídate del lobo de tu ignorancia) proviene de Isla vacía, El sacrificio, entre otras; el cuadro dentro del cuadro es un recurso que ya había usado en Bajo eclipse total de sol. 

Exposición Individual: Arnaldo Roche Rabell — imagen 1
Arnaldo Roche Rabell. Déjenme tirar la primera piedra, 2000. Óleo sobre tela. 243,2 x 243,2 cm.

Otros elementos que testimonian la coherente continuidad de la pintura de Roche son, a nivel iconográfico, la representación de los interiores puertorriqueños con sus muebles y encajes, las visiones de la ciudad de San Juan —todo como reafirmación de lo propio ineludible —, y a nivel formal, el protagonismo de los primeros planos, la acumulación de elementos y detalles, la riqueza cromática y matérica. El nuevo Roche se identifica a primera vista a la luz de toda su trayectoria, y al mismo tiempo renueva y amplía su quehacer de una manera asombrosa en la capacidad de mantener una intensidad máxima avasalladora. Una intensidad que sólo viene a temperar la ironía, la cual siempre implica algún distanciamiento, y por la cual se va colando no poca irreverencia. 

Una pieza representativa es La mitad de la mesa. En una gama fría de verdes y azules poco habitual en él, el artista se vale, con humor cáustico (sacrilegio, dirán algunos) de una de las imágenes más emblemáticas de la identidad puertorriqueña; representa de espaldas al desgarbado jíbaro del célebre cuadro El pan nuestro, de Ramón Frade. El personaje contempla un mapa de los Estados Unidos. Detrás de este cuadro aparece, enmarcada en una ventana, una vista aérea del Viejo San Juan. 

Otra obra de punzante ironía, y si fuera posible más dramática que la anterior por involucrar circunstancias muy personales, es En el jardín de mi padre. Un cuadro dentro del cuadro simboliza a Estados Unidos a través de su Capitolio. El padre, muñeco desarticulado que se ufana de sus ojos azules, intenta penetrar en este cuadro, mientras que el artista y su madre lo observan envueltos, mimetizados en la vegetación de la isla. 

Mención aparte merece la sobrecogedora serie de autorretratos sin complacencias, impregnados de romántico misticismo, que, colocados a manera de instalación en una sala de la galería, desafían desde sus sombras la azul mirada del padre. 

Arnaldo Roche asume su pintura como un arte de compromiso. Su mensaje es ahora más directo, más impactante, y al mismo tiempo filtrado por la interiorización del discurso —el compromiso es ante todo personal y existencial— y, sobre todo, por unos recursos plásticos llevados a la más dramática expresión. A través de esta muestra, queda claro que el puesto vacío que dejó Roche entre Campeche y Oller en su obra Entre sentimiento y culpas le corresponde con pleno derecho. 

FEDERICA PALOMERO

Arnaldo Roche Rabell, por Federica Palomero | artnexus