Carlos Raúl Villanueva

Edificio del Rectorado. Vista del Patio del Pastor de nubes de Jean Arp. Foto: Paolo Gasparini.

Exposiciónene 2001 - mar 2001· Por Juan Carlos Palenzuela

Carlos Raúl Villanueva

Galería de Arte Nacional

En Venezuela las décadas de 1940 y 1950 estuvieron marcadas por la definición y puesta en marcha de conceptos de lo urbano y lo citadino, por parte de una generación de muy valiosos arquitectos, entre quienes se destaca Carlos Raúl Villanueva (1900-1975), cuya obra alcanza dimensiones colosales, en la noción del "espacio fluido, usado, gozado por los hombres". 

La ciudad de Caracas está marcada por la arquitectura de Villanueva, desde los museos (1934), la escuela Gran Colombia (1939), los edificios del El Silencio (1941), los bloques multifamiliares (1954) y la universidad (década de 1950), como conjunto cimero de lo que el maestro concebía como urbanismo activo al servicio del hombre ("la invención esencial del espacio como lugar privilegiado de la composición"). 

El conjunto total de la obra de Villanueva ha merecido reiterado reconocimiento por parte de los estudiosos del arte y la arquitectura en Venezuela. De su obra, la Ciudad Universitaria de Caracas es la que recibe más elogios. Uno de los primeros en ocuparse del campus universitario de Villanueva fue Guillermo Meneses, quien escribió un ensayo en 1957 para la serie de obras de arte que se hallan en sus plazas, jardines y pasillos. "La Caracas de hoy tiene en su Ciudad Universitaria la más evidente voluntad de afirmar su tiempo: el porvenir que comenzamos a gastar. La Ciudad Universitaria es de hoy". En su circuito hay obras originales de Calder, Léger, Lobo, Arp, Pevsner, Laurens y Vasarely, todas originales y en grandes dimensiones (esculturas y murales en mosaico). 

Exposición: Carlos Raúl Villanueva — imagen 1
Tribunas del Estadio Olímpico, Ciudad Universitaria, Caracas, Venezuela. Vista lateral trasera de la fachada oeste. Estructura de hormigón armado con cubierta voladiza. Foto: Paolo Gasparini.

Años más tarde, en 1978, el crítico Roberto Guevara publicaba un ensayo sobre la plástica actual en Venezuela, "Arte para una nueva escala", en el que valoraba el carácter visionario y humanista de Villanueva, y "el proyecto fundamental en la Historia de las Artes Plásticas en el país, la nueva sede de la Universidad Central de Venezuela". 

De modo pues que al contar el país con hitos de la modernidad, como los diversos aspectos de la obra de Villanueva, es normal que los museos se ocupen de su estudio y difusión. El más reciente empeño se presentó en la Galería de Arte Nacional de Caracas, en curaduría de William Niño. 

Documentos de la época, planos y fotografías constituían los soportes de los variados capítulos de la arquitectura de Villanueva, incluso se recreaban algunos ambientes, tanto de sus casas como de la estética del periodo. 

La generación de Villanueva tuvo que afrontar complejas exigencias de la vida social venezolana, una vez concluida la larga etapa de la dictadura gomecista. Fue como si a partir de 1936 tuviesen que inventar la sociedad. En lo que respecta al trabajo de un arquitecto, es el momento de resolver la urgencia de vivienda popular, y para los nuevos sectores de población, a la vez que se replanificaban zonas enteras de la ciudad. Villanueva aporta El Silencio, una serie de bloques de tres a seis pisos, en la idea de unidades vecinales, higiénicas, cómodas, en cuyo centro hay una gran plaza en la cual el escultor Francisco Narváez propuso doble fuente con figuras alegóricas del folclor venezolano, en perfecta armonía con la fachada y en culminación de un capítulo artístico, suyo y de Villanueva mismo, en las nociones del criollismo. 

Exposición: Carlos Raúl Villanueva — imagen 2
Fachada lateral de la Iglesia La Asunción en Caracas, construida en 1957.

En tesis neoplasticista que supo muy bien tomar de los legados de la Bauhaus, Villanueva, recordemos, estudió en París y allí entabló amistad con creadores como Calder, Arp, Léger o Pevsner, tuvo la inmensa oportunidad de desarrollar en 200 hectáreas un concepto urbanístico para la educación superior. Así, deslinda y diseña espacios, facultades, escuelas, talleres, bibliotecas, cafeterías, áreas deportivas, del hospital, el centro administrativo —las oficinas del Rectorado, donde también está el Aula Magna, cuyo techo diseña Calder, y la Biblioteca Central, a cuya entrada Léger dispone un vitral de seis metros de alto por doce de largo— y el enorme jardín botánico. Todos esos lugares serán decorados por jóvenes artistas venezolanos que irrumpían en el contexto local con las tesis constructivistas del arte, siendo ellos Alejandro Otero, Jesús Soto, Víctor Valera, Pascual Navarro, Carlos González Bogen y Mateo Manaure, entre otros. 

Culminar el proyecto reporta más que la consagración de un autor, pues es la certeza de un período en que el Estado tuvo planes específicos a favor del desarrollo social y cultural, y más aún, la herencia cultural que nos define. 

Hay un sentido experimental en la obra de Villanueva, puesto que está abierto a los materiales, a necesidades concretas del usuario, a los jardines del trópico. La arquitectura de Villanueva combina su conciencia moderna con legados del pasado urbano nacional, así como en ocasiones tiene soluciones festivas, y me atrevería a llamar de sorpresa humorística frente a su propio hacer. Es, finalmente, una arquitectura que no ha envejecido, que mantiene su vigencia, su dignidad y su diálogo con la intemperie, con el entorno y con los habitantes que vamos siendo. 

 La Galería de Arte Nacional ha publicado el excelente libro Carlos Raúl Villanueva, un moderno en Sudamérica. Con imágenes de Paolo Gasparini y la labor conjunta de investigación del Consejo Nacional de la Cultura y CANTV, este libro busca promover el valor de la disciplina arquitectónica dentro del desarrollo de la historia del arte y responder a la demanda del público frente a los estudios arquitectónicos, con un enfoque museístico. La obra de Villanueva representa la etapa fundamental de la modernidad en las artes visuales del siglo XX venezolano. En esta obra se reúnen análisis de contexto histórico, descripciones de procesos técnicos, fotografías a todo color y en blanco y negro, así como gráficas de planos y dibujos de proyectos de construcción, que forman parte de un bello documento y de una segura fuente de consulta para los interesados en el tema. 

JUAN CARLOS PALENZUELA 

Historiador, crítico de arte y colaborador de ArtNexus.

Carlos Raúl Villanueva, por Juan Carlos Palenzuela | artnexus