Exposición Individualnov 2000 - ene 2001· Por Francisca Rivero-Lake

Yishai Jusidman

Centro de la imagen

Yishai Jusidman (ciudad de México, 1963), quien hasta esta exposición era solamente conocido por su obra pictórica, bajo el título de Mutatis Mutandis, reunió obras que retoman sus dos últimas series, Sumo (1995-1998) y Bajo tratamiento (1998-1999), haciendo una relectura de las mismas, a partir de otros medios diferentes de la pintura. Según el propio artista, "el título de esta nueva serie es un índice de la intención autoral; la expresión Mutatis Mutandis exhorta a considerar las respectivas diferencias entre lo que se pretende comparar al seguirse una analogía". 

En esta ocasión, ocho de las obras de Bajo tratamiento constan de la imagen de un enfermo mental que sostiene un libro de arte abierto en cierta página elegida por él mismo, y una pequeña cédula a un costado, que contiene las iniciales del retratado, el nombre de la enfermedad que padece y los síntomas, son reproducidas en imágenes digitales sobre poliéster. A diferencia de las obras predecesoras en óleo y temple sobre madera, su versión digital es ligeramente mayor en cuanto a su dimensión, y presenta a los personajes en una especie de recuadro oscuro, dejando ver un poco más del cuarto en el cual se encontraban al ser retratados por el artista. 

Exposición Individual: Yishai Jusidman — imagen 1
Yishai Jusidman. Bajo Tratamiento 1999-2000. Acrílico sobre gobelino, tapete sintético, vitrina y libro de arte. 300 x 600 cm.

Otra versión, tanto de Bajo tratamiento como de Sumo, se analiza a partir de instalaciones en las cuales, y en el caso de las primeras, el rostro del enfermo es aumentado digitalmente, de tal manera que se descompone cromáticamente por la naturaleza de los píxeles. Dicha imagen, tejida en un gobelino retocado con acrílico, es continuada por una alfombra que desciende al suelo y forma una "L", en cuyo extremo existe una vitrina que contiene el libro en la página que dicho paciente eligió para ser retratado con. En el caso de las piezas inspiradas en la serie Sumo, el gobelino es sustituido por un acrílico sobre madera que imita la pintura original en cuestión, eliminando a los luchadores y dejando, por lo tanto, los bloques de color que hacen visible la fuerza que los personajes ejercen en acción. En la vitrina se exhibe una reproducción digital de la pintura en la cual está basada la obra. 

Otra serie presente en la muestra está compuesta de tres impresiones en plóter de gran formato (220 x 150 cm), tituladas Narciso; cada una consta de la descomposición digital de una obra de Velázquez, De Kooning y Morandi, que se desdobla en la parte inferior para reflejar tal como el Narciso, la misma imagen invertida y un tanto más difuminada. 

En el texto "Brevísima apología de relaciones y contrastes", fechado en abril de 2000 y firmado por Yishai Jusidman, que acompañó a la exposición, el artista reflexiona acerca de la postura de la pintura en el arte contemporáneo, y se pregunta: "¿desde qué perspectiva, aparte de la diletante y la hedonista, puede entonces plantearse el que la pintura siga su trayecto dentro del contexto artístico?" Al responder y justificar dejando a un lado la pintura e incursionando en nuevos medios para la creación de estas obras, diciendo: "Desde otro extremo, en Mutatis Mutandis lo extra-pictórico no queda físicamente excluido de la obra de arte: los elementos objetuales y los procesos fotográficos y digitales que aquí se incluyen sirven para resaltar, por contraste, lo pictórico. El contraste es la relación interna que sustenta las posibilidades formales, descriptivas y operativas de la pintura; Mutatis Mutandis pretende solventarse en la explotación del contraste, desde su articulación primigenia (entre lo pictórico y lo táctil) hasta sus elaboraciones más complejas (entre fenómeno y discurso)". 

La (de)construcción de su propia obra (re)construyéndola en otra técnica muestra que el artista, tal como lo dice en su apología, busca soluciones en otro medio, sin lograr no obstante, alejarse o deshacerse de lo pictórico. Mutatis Mutandis despliega, como un ejercicio, diferentes maneras de reinterpretar o de reutilizar los recursos visuales. Para los conocedores de la obra de Jusidman, Mutatis Mutandis puede ayudarles a entender el proceso intelectual y la evolución del artista, pero para los neófitos, puede resultar confusa e indescifrable. 

La serie Narciso, siendo la única que no representa una relectura de obra de Jusidman, sino de otras significativas para la historia del arte, cae en el mismo conflicto. Es decir a partir de la reconstrucción formal, intentando por una mera cuestión estética insertar a estos íconos del pasado en un presente que favorece a los medios tecnológicos de producción y reproducción, exhorta más bien a reflexionar la postura de la pintura en el presente y el volver la mirada a ella. 

FRANCISCA RIVERO-LAKE

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