Exposición Individualnov 2000 - ene 2001· Por Anita Tapias

Clemencia Labin

Sala Alternativa

Recientemente se clausuró en la Sala Alternativa de Caracas la exposición de Clemencia Labin. Mamaosa 2000 es el nombre de la muestra que recoge una suerte de inventario de recuerdos y costumbres familiares arraigadas en esta venezolana, a pesar de que ya hace mucho tiempo cambió el calor de Maracaibo por los fríos y grises inviernos de Hamburgo. 

Clemencia Labin nació en Maracaibo, estado Zulia, una de las regiones más ricas de Venezuela, por su ganado, cultivos, y sobre todo por la producción petrolera. Zulia es uno de los estados más radicales de nuestra geografía: el clima es cálido y muy húmedo, la temperatura máxima es de 36 grados centígrados, la tierra es muy rica y fértil, su arquitectura es de una gran riqueza cromática. El maracucho posee hábitos muy arraigados que lo distinguen del resto del país. Es de esta región de donde salió Clemencia Labin hace ya casi 20 años, dejando atrás la reverberación del sol y los contrastes de la naturaleza Toda esta riqueza de imágenes, de sonidos y olores ha quedado grabada en su memoria. Desde sus primeros trabajos hasta las obras más recientes percibimos una carga emotiva, signada de recuerdos y experiencias. 

Exposición Individual: Clemencia Labin — imagen 1
Clemencia Labin. Mamá osa, 2000. Sala: La ropa de color de la Fila. Pérez. Detalle de la instalación en técnica mixta. Dimensiones variables.

La exposición, entendida como una instalación dividida en varios momentos, recoge las vivencias de su infancia y juventud, cuando aún compartía una vida familiar; y vivir en Latinoamérica en familia es un concepto muy amplio que abarca no sólo a los padres y hermanos, sino que incluye abuelos, tíos, primos, sobrinos, compadres y amigos. Clemencia Labin apela a su memoria y reconstruye espacios cuya significación ha perdurado en el tiempo. Desde la mesa de la sala hasta el tendedero, todo ha dejado una huella perdurable en ella. La exposición está construida con base en situaciones pasadas. El recurso plástico al que recurre Labin para construir los objetos está muy distante de la representación formal. Antes que nada, es pintora, aunque sus trabajos distan de ser la tradicional obra bidimensional. Sus pinturas suelen ser de pequeño formato, algunas cuadradas, otras rectangulares y también redondas; por momentos se sale del formato, continúa una línea que se prolonga más allá de la superficie pictórica. Esta red narra situaciones muy íntimas y la obra cobra así independencia y se convierte en un libro abierto, colmado de imágenes ricas en colorido y formas. 

Algo de esto y más encontramos en la exposición Mamaosa 2000. Una vez más, el elemento narrativo entra en juego. Labin nos cuenta una historia en varios capítulos que forman un todo en el espacio de las salas. Para arribar a esta puesta en escena, pintó las áreas expositivas de un rosa muy tropical, a la cual aplicó una base fluorescente, lo que producía una incandescencia lumínica que nos trasladaba a los escenarios zulianos. 

El recorrido se iniciaba con unos percheros de los cuales colgaban paños de limpieza, que estaban tratados con un material plastificado y ricamente coloreado. Luego nos adentrábamos al estar. Allí, mesas, plantas y otros objetos recreaban el tradicional sitio de reunión de la familia. Otro ámbito ricamente resuelto es el del tendedero. En él podemos observar la trama que se forma al suspender pequeñas telas de manera irregular y variados formatos. La artista logra remontarnos al patio de la casa, lugar donde se lavaba ropa, se tendía para secarse al sol. Podemos captar esa resolana que invade el espacio, cuando el sol cae de manera perpendicular sobre todas las cosas. Es el momento donde desaparecen las sombras, donde toda la luz es absorbida y luego metabolizada y expulsada por los objetos. 

La pasión que Clemencia imprime a su trabajo se traduce en ese cúmulo de sensaciones que comparte con el espectador, lo que facilita la percepción de las atmósferas sugeridas en cada uno de los ambientes recreados, haciendo un todo de color, forma, temperatura y sensaciones. La abstracción como concepto, del cual sólo toma referencias mínimas para luego adaptarlas al hecho artístico, es el hilo conductor del discurso sugerido en este trabajo. Además tomar referencias del pasado, descontextualizarlas y readaptarlas a nuevos espacios y situaciones. 

ANITA TAPIAS

Clemencia Labin, por Anita Tapias | artnexus