Exposición Individualago 2000 - oct 2000· Por Graciela Kartofel

Lika Mutal

Nohra Haime Gallery

El nombre de Lika Mutal suena como los sucesivos golpes del cincel y el martillo de la artista al trabajar, sonidos que se evocan al estar frente a sus obras. Granito, piedra, mármol...,  cortar, tallar, golpear; pulir basta cierto límite, según cada obra. En la reciente y esperada exposición individual de Mutal en Nueva York, se corroboró la elegante arbitrariedad de sus obras.

La absoluta perfección de lo tomado de la naturaleza, y elaborado sin descanso, estuvo acompañado de secciones-obras-accidentes-erosiones, que generó esa misma naturaleza. 

Formas circulares, irregulares y cónicas conforman un conjunto de expresiones continuadas de obras anteriores, para introducir otros lenguajes recientes. 

Exposición Individual: Lika Mutal — imagen 1
Lika Mutal. Piedra pisando, 1997. Granito. 203 x 52 x 45,7 cm.

De sus propias herencias se vieron Gemelas y Stepping Stone. Gemelas es una pieza de orden circular en travertino de doble faz, realizada en 1995; en un lado de esta especie de gigantesca moneda de 52 cm de diámetro se observa una delicada protuberancia acompañada de mínimos orificios; la otra cara está tratada con una especie de estrías concéntricas que convergen y emergen del mismo punto. En los formatos cónicos está la citada Stepping Stone, de 201 cm de altura, en la que se avizoran delicados peldaños. En formato irregular, Keeper of the Stone, de 1999 —realizada en granito, acompañada de una piedra encontrada tratada con cierto barniz natural, de 137,5 cm de altura—, consolida las nuevas miradas que presenta en esta exposición, y amplía las propuestas anteriores. La autora, siempre relacionada con la naturaleza a través de los materiales y con la admiración que le manifiesta, desarrolla en esta exposición otras facetas de la ritualidad, de los equilibrios de opuestos y de las pertenencias. Estos tres aspectos se perciben en Root Stone, una obra en granito negro con dos piedras encontradas insertadas, de Kyoto la más pequeña, y de Perú la más grande. En esta creación de perforaciones, que incluye piedras encontradas en destinos geográficos diversos, Lika Mutal resume su visión de la diversidad y de la globalización, en un mapa más sereno que el de la sociedad que habitamos. 

Unos mármoles tallados y pulidos, que soportan elementos calcáreos en su trono de granito, son las armonías unívocas que habitaron la reciente exposición en la galería de Nohra Haime. Stage of Water-Seat of Earth es el título de una de las obras de esta serie, realizadas entre 1999 y 2000, en alturas que oscilan entre 30 y 55 cm. Los granitos de estas piezas (que, como se ha dicho, simbolizan formas de tronos) son desarrollos que parten de la faceta geométrica, rigurosa y sígnica de algunas obras anteriores. Stage of Silence es también una de las obras de este carácter, y en ella, particularmente, podrían encontrarse aspectos de ciencia ficción nada frecuentes en su obra. El nombre de Lika Mutal es un eje en la escultura internacional del siglo XX, habiendo creado parámetros en las artes latinoamericanas y en la escultura realizada por mujeres. Nacida en Holanda, poco antes de cumplir los treinta años se radicó en Perú; a partir de 1986, alternó con estadías en Nueva York. El doble polo Europa-América Latina la impulsó hacia esos opuestos soberanos. En su trabajo no ignora a lsamu Noguchi, pero corresponde decir que Lika alcanza vuelo propio. A lo largo de su carrera, la autora ha desarrollado numerosas soluciones en el juego de los opuestos, que continúa enriqueciendo. Dentro de la acústica de la piedra, cada obra de Mutal crea sonoridades clásicas que se sostienen en el tiempo y en el espacio. 

GRACIELA KARTOFEL

Lika Mutal, por Graciela Kartofel | artnexus