Exposición Individualago 2000 - oct 2000· Por Félix Suazo

David Palacios

Sala Mendoza

Esta exposición de David Palacios en la Sala Mendoza forma parte de una indagación más amplia en torno a los métodos de articulación del discurso artístico en la contemporaneidad. Para ello propone un recorrido inverso, que va desde la obra hasta los elementos que la componen, desde la totalidad hasta el fragmento. Este proceso se inicia en 1998 con la muestra Desechos reservados, realizada en la propia casa del artista. En aquella ocasión presentó una serie de objetos y dibujos pertenecientes a proyectos inconclusos, utilizando los mecanismos de fichaje y catalogación museísticos. Esta estrategia va a adquirir una dimensión más pública en Repuestos Pirelli (1999), material impreso elaborado a propósito del IV Salón Pirelli de Jóvenes Creadores, donde se reproducían algunos fragmentos de las instalaciones expuestas. Como en la propuesta precedente, el artista recurre a los dispositivos de identificación y codificación, pero esta vez se basa en la retórica visual de las publicaciones comerciales. 

Exposición Individual: David Palacios — imagen 1
David Palacios. Naturaleza muerta, The End, 2000. Instalación. Dimensiones variables.

Art-porcentual lleva esta suerte de neurosis clasificadora al extremo de un análisis estadístico que cuantifica hasta los aspectos más banales de la obra, como el peso, el color, la procedencia de los materiales o el tamaño. La propuesta está integrada por ocho gráficos impresos de carácter didáctico, una serie de objetos debidamente etiquetados y un video. Sin embargo, todos estos elementos nos conducen a una obra inexistente titulada Naturaleza muerta, The end, cuya potencialidad queda sugerida o evocada en las partes que se exhiben. Sólo el catálogo-manual que acompaña la muestra deja testimonio de la configuración total de la pieza. 

El trabajo de David Palacios no pretende infiltrar objetos extraños al campo del arte, sino despojarlos de cualquier referencia metafórica. En consecuencia, cada cosa —un ladrillo, un tenedor o un paraguas— es enumerada y convertida en un dato. Sujeta a la más estricta expresión estadística, la obra es reducida a la suma de sus propiedades físicas. Se trata de un proceso que comienza con la des-auratización de la actividad creativa y concluye con la re-naturalización de los objetos. Sin aura y sin pretensiones simbólicas, el arte está desnudo, como el rey de la leyenda.

 Paradójicamente, este esfuerzo por «ver las cosas como son», y no desde el punto de vista de su significado artístico, se basa en el empleo de un sistema de representación que también falsea la naturaleza de 1o real. Aunque unívoco, el lenguaje formalizado de los gráficos estadísticos es una abstracción que tampoco da cuenta explícita de los atributos de las cosas. Art-porcentual nos sitúa entonces ante una ecuación insoluble pero ingeniosa, que también puede ser abordada con humor. 

En resumen, esta propuesta de David Palacios se remite a las reglas de funcionamiento del campo institucional del arte como espacio de creencias. Por ello, la destreza de este artista no se limita al buen manejo de los materiales o las formas; también comprende la habilidad de incorporar elementos del discurso museográfico y curatorial al proceso creativo. Al trabajar con esos elementos —paneles, vitrinas, rótulos, gráficos—, intenta revelar los significados ocultos o silenciados que se esconden tras la retórica expositiva. 

FÉLIX SUAZO

David Palacios, por Félix Suazo | artnexus