Las subastas de arte latinoamericano de noviembre tuvieron un gran éxito tanto en Christie’s como en Sotheby’s. Fue como si cerrando el siglo, el arte latinoamericano se empezara a vender con la seguridad de los otros mercados de arte totalmente establecidos. Antes de las subastas había un ambiente de pesimismo y ansiedad, debido a la posible influencia en las ventas de la situación político-económica de América Latina. La reacción de los compradores venezolanos ante la nueva situación política de Venezuela, el hecho de que el mercado mexicano no se encuentra atravesando uno de sus mejores momentos, y la continuación de graves situaciones económicas en Colombia y Ecuador, además del cambio de gobierno en Argentina, son material más que suficiente para ponerse nervioso sobre los resultados de las subastas.
Toda esta ola de miedo probó no tener fundamento alguno en la realidad. El arte latinoamericano se vendió bien, casi siempre dentro de los estimados, y cuando se trataba de calidad excepcional, subió desmesuradamente. Por fin llegó la hora en que puede estar libre de ciertas influencias económicas, debido a la diversificación de los compradores y al crecimiento de este sector durante los últimos años.

La venta de noche en Sotheby’s empezó por el catálogo dedicado al surrealismo. Está probado que este método de separar el arte por categorías específicas despierta el interés de los coleccionistas de ese sector y además atrae nuevos compradores. El lote de la cubierta de este catálogo, Los desastres del misticismo, de Matta, trajo un nuevo récord para el artista, US$1.800.000 (US$2.642.500 con comisión). Este cuadro había aparecido dos veces en subasta recientemente, en Sotheby’s. En 1990 se vendió en US$1.155.000 y en 1995 por más de US$1.600.000. Fue también muy reconfortante la venta del otro Matta, Morphologie Psychologique, que se vendió, por encima del estimado, en US$900.000 (Est. US$500.000/US$700.000), que de hecho fue el primer gran precio de la noche. El catálogo surrealista también logró un nuevo récord mundial para María Izquierdo cuando su hermoso cuadro Sueño y presentimiento alcanzó US$450.000 (Est. US$450.000/US$550.000). Los comentarios para este cuadro —que ha sido considerado su obra maestra— fueron que el estimado había sido muy agresivo y muchos marchands y coleccionistas incluso dijeron que el estimado era demasiado alto, y sin embargo resultó ser el estimado justo. La otra gran estrella de la subasta surrealista fue el maravilloso Triángulo de Wifredo Lam, que se vendió en US$900.000 (Est. US$800.000/US$1.000.000).

El resto de la subasta de noche en Sotheby’s fue tan exitosa como la colección surrealista. El primer precio importante fue Un rodeo en Chile, de Ernesto Charton, un poco por debajo del estimado de US$150.000/US$200.000, pero sin duda un precio fuerte considerando que es un artista prácticamente desconocido fuera de Chile. Poco después otro cuadro del siglo XIX, El panteón de los héroes, de Arturo Michelena, sobrepasó el estimado de US$250.000/US$350.000, vendiéndose en US$500.000, un nuevo récord mundial para el artista. Un precio tan alto para un artista que básicamente sólo se colecciona en Venezuela echó por tierra la teoría de que los compradores venezolanos no iban a estar participando. Otro récord mundial se logró con el cuadro de Cundo Bermúdez, Los cuatro músicos, que terminó en US$440.000, muy por encima del estimado de US$250.000/US$300.000. Estos precios, que tradicionalmente sólo se han logrado con las mejores obras de Mario Carreño, han empezado a materializarse en otros artistas cubanos de la misma generación.

La cubierta del catálogo de la noche en Sotheby’s era una Jungla de Armando Morales, que obtuvo un valor un poco por debajo del estimado, en US$370.000 (Est. US$400.000/ US$600.000). Otro Morales, la bella Naturaleza muerta, bien, en US$180.000 (Est. US$150.000/US$200.000). La decepción fue el Oráculo sobre Managua, célebre cuadro de Morales que se quedó sin comprador. Este cuadro se había vendido por un precio de récord mundial para el artista en 1994, en US$420.500. El mercado de Morales se está estabilizando después de las rápidas subidas de hace varias temporadas y ahora se puede asegurar que sus mejores cuadros se venden entre US$300.000/US$400.000. Claudio Bravo alcanzó un nuevo récord con Paquete azul, que subió a la increíble suma de US$925.000, con un estimado entre US$500.000/ US$700.000. Este precio indica que el mercado de Claudio Bravo está en alza, pero es interesante analizar lo que ocurrió con los otros Bravos: Paquete azul con huevos de avestruz estuvo un poco por encima del estimado, en US$460.000 (Est. US$350.000/US$450.000); los Membrillos, en US$120.000 (Est. US$100.000/US$150.000), y el hermoso Paquete rojo, con el mismo estimado del Azul, se quedó sin ninguna oferta.

Los Boteros ofrecidos continuaron obteniendo resultados mixtos. El General se vendió en US$140.000 (Est. US$125.000/ US$175.000), pero ni la otra escultura de Sotheby’s. Los amantes, ni la pintura Feliz cumpleaños encontraron compradores. En Christie’s le fue mejor a la obra de Botero. El simpático cuadro del Arzobispo de un año de edad se vendió por el estimado bajo, en US$180.000 (Est. US$180.000/US$220.000), y Bodegón con naranjas sobrepasó el estimado de US$250.000/US$350.000 y alcanzó US$420.000. Un cuadro de 1968, La visita, por debajo del estimado, en US$380.000 (Est. US$400.000/US$600.000). De las dos esculturas ofrecidas en Christie’s, una fue retirada (Hombre con bastón), y la otra, Mujer recostada, dentro de su estimado, en US$380.000 (Est. US$350.000/US$400.000). Lo cual indica que sus buenas obras se venden a precios conservadores.

Christie’s continuó apoyando las obras de arte contemporáneo latinoamericano con una innovación: parte de la colección Belilty fue incluida en la venta de arte contemporáneo de noviembre 16. La escultura de Gego muy exitosamente alcanzó US$105.000 (Est. US$60.000/ US$80.000), y el Kuitca se vendió por su estimado, en US$70.000 (US$60.000/US$80.000). Las piezas de la segunda parte de la colección, el 17 de noviembre, sencillamente no eran de la misma calidad de la noche, y produjeron diversos resultados. El arte latinoamericano en Christie’s empezó por segunda vez con una selección de arte contemporáneo, en vez de la tradicional apertura con obras de arte colonial o del siglo XIX. Esta vez fue la colección Musatti de São Paulo la que hizo los honores de apertura. Durante esta excitante parte de la subasta, una competencia feroz por el Sin título de Doris Salcedo logró un total de US$38.000 (Est. US$18.000 US$20.000). Otro triunfo fue el cuadro de Adriana Varejão, Laparotomía exploratoria II, que se vendió por encima del estimado, en US$30.000 (Est. US$20.000/US$25.000). La simplicidad espartana y monocromática de Mira Schendel fue muy apreciada en esta subasta, en que se vendieron sus dos piezas; el primer Sin título se vendió en US$11.000 (Est. US$7.000/US$9.000) y el segundo Sin título, se vendió por el estimado, en US$42.000 (Est. US$40.000/US$60.000). Infortunadamente ni el Valeska Soares o el Tunga encontraron compradores. El Kuitca Siete últimas canciones sobrepasó el estimado, vendiéndose en la increíble suma de US$210.000 (Est US$100.000/US$150.000).

Esa venta de noche de Christie’s confirmó la solidez del mercado latinoamericano, vendiendo todos los lotes de calidad a muy altos precios. El misterioso Lam de la cubierta L’Esprit Veillant, se vendió bien, en US$750.000 (Est. US$800.000/US$1.200.000). El estimado estaba un tanto agresivo, pero fue un golpe de suerte para Christie’s este cuadro que ya había estado el año pasado en una exposición de Sotheby’s en Miami, y que además había estado en el mercado de Miami antes de salir a subasta. El otro Lam importante de la noche, se vendió por encima del estimado, en US$200.000 (Est. US$140.000/US$180.000), y la Vendedora de puercos de Diego Rivera alcanzó el estimado, en US$360.000 (Est. US$300.000/US$400.000), un precio increíble, si se tiene en cuenta lo mucho que se parecían el cerdo y la vendedora. El resto de las pinturas mexicanas se vendieron también muy bien. El O’Gorman por encima del estimado, en US$130.000 (Est. US$80.000/US$120.000). El cuadro lleno de acción y movimiento de Orozco, Laconesa, por debajo del estimado, en US$140.000 (Est. US$150.000 US$200.000). Los dos Toledos, el primero, Pescado de San Mateo, por el estimado más bajo, en US$250.000; el segundo, Tortuga, un poco por encima del estimado, en US$210.000 (Est. US$150.000/US$200.000). En las dos casas, Tamayo se vendió bien, a precios razonables. Sotheby’s obtuvo el precio más alto para Tamayo en esta temporada, fue Aviones de paso, por encima de su estimado de US$500.000/US$700.000, por un total de US$725.000, y una obra difícil que se había ofrecido recientemente, como Venus negra, en Christie’s, por US$380.000, un poco por debajo de la estimación de US$400.000/ US$600.000. La decepción de la noche fueron los cuadros brasileños. El hermoso Jarrón de flores de Guimard, el O Menino e a Tartaruga de Rego Monteiro y la Naturaleza muerta con garfo e frutas de Lasar Segall, se quedaron sin comprador. Sotheby’s. sin embargo, obtuvo buenos resultados con las dos piezas menores de arte brasileño que fueron incluidas en el catálogo surrealista, pero en la noche el Di Cavahcanti de Sotheby’s se vendió por debajo del estimado, en US$120.000 (Est. US$130.000/ US$160.000), y el otro Di Cavalcanti ofrecido no obtuvo ninguna oferta.

Los resultados en total de las subastas fueron más altos de lo esperado. Venta de Sotheby’s de arte surrealista, US$6.059.650; en la noche, US$6.960.500 y parte II, US$2.909.175. Total de todas las subastas, US$15.929.325. Christie’s, ventas de noche y parte II, US$10.978.500, incluidos US$690.985 de obras menores en Christie’s. El total de Christie’s, sin embargo, tuvo un significante aumento cuando días después, en la venta de Maestros Antiguos de Christie’s Londres, el 17 de diciembre, lograron vender una colección que había sido prestada durante años a la embajada inglesa de México, donde adornaba un distinguido comedor. Los cuadros aparecen por primera vez en el inventario de familia de los dueños en 1875, donde se incluye la nota "pintados en México para el rey de España, estaban en viaje a Europa cuando el barco que los llevaba fue capturado", una forma poco convencional pero muy tradicional de adquirir cuadros en Inglaterra. El precio de US$3.500.000 (Est. US$810.000/US$1.300.000) es un récord para el arte colonial y sólo se puede entender debido al valor histórico de la obras, ya que intrínsecamente ni la calidad ni el nombre del artista (anónimo) tuvieron que ver en la subida de este precio. Está basado en el orgullo del comprador en poder poseer un verdadero documento de la Conquista.
ALBERTO BARRAL
Dealer privado en Nueva York. Especializado en el mercado latinoamericano.

