Exposición Individualene 2000 - mar 2000· Por Ana Elena Mallet

Agustín Bejarano

Galería Nina Menocal

La reapropiación de estilos, los manierismos, la inclusión del kitsch, la "cita" como recurso del discurso estético y la fascinación por el simulacro que presenta al mundo como un gran teatro, son algunos de los principios de la teoría postmodernista del arte que se ven reflejados en la obra que Agustín Bejarano presenta en esta ocasión en la Galería Nina Menocal.

La primera de las tres series que componen la muestra es la que le da título: Paisaje y naturaleza muerta. Bejarano retoma estos géneros —el paisaje y la naturaleza muerta— y los desarrolla con todos sus elementos, buscando darle un giro a la ya clásica composición decimonónica. Más que tratarse del estilo realista que presentaba este tipo de pintura a fines del siglo pasado, lo que el artista pretende hacer es inmiscuirse en una búsqueda estética de temas y componentes que le permitan explorar las fronteras de lo contemporáneo. Finalmente, en la vanguardia todo es válido; sin embargo, la diferencia entre lo que permanece y lo que se desvanece recae siempre en el tratamiento. El de Bejarano da como resultado un claro acierto pictórico.

Exposición Individual: Agustín Bejarano — imagen 1
Agustín Bejarano.
 La cacería I, 1999.
 Acrílico sobre tela. 193 x 140 cm.

La cacería, la segunda de las series, reúne piezas en acrílico sobre tela de gran formato. Angeles, más terrenales que celestes, son los protagonistas. Estas figuras asexuadas, cuyos miembros corpóreos se ven ensamblados casi mecánicamente a las articulaciones, poseen características tanto femeninas como masculinas. Extraídos de relatos míticos y legendarios, estos seres angélicos remiten lo mismo a Cupido que a San Sebastián, portando sus tradicionales atributos.

La exquisita técnica de Bejarano como grabador contribuye a la solidez de la composición estética y a la perfecta resolución plástica de las piezas.

En la última de las series, de nombre Las coquetas, Bejarano muestra grabados en hoja de acetato de mediano formato.

Personajes femeninos que se debaten entre el dolor y la sensualidad pueblan el universo fantasioso que el artista desarrolla en estas estampas. Con marcadas mutilaciones físicas, estas mujeres, que parecieran sacadas de un relato del marqués de Sade, representan la violencia del mundo actual, y sin embargo, no dejan de ser deseables a los ojos del espectador. Con marcadas referencias entre históricas y literarias, las ninfas de Bejarano despiertan perversos deseos en aquel que las mira, al tiempo que dejan percibir un aura mágica que las hace depositarías de una inocencia irreal, aterrizada en la perversión y el sadomasoquismo.

ANA ELENA MALLET

Agustín Bejarano, por Ana Elena Mallet | artnexus