La exposición Coterminous/Two Projects/Dos proyectos, en El Taller Boricua, ofrece un interesante diálogo entre dos percepciones radicalmente diferentes de la cultura puertorriqueña. En la instalación Patria mía/Tierra prometida, la artista Sylvia Benítez, nacida en Brooklyn, explora su propia conexión emocional y nostálgica con la tierra de sus ancestros. Carlos Juhasz Alvarado, residente en San Juan, ofrece una visión completamente diferente de la misma sociedad en su instalación E=mc2, una visión más oscura de la condición de Puerto Rico, en la cual se utilizan termitas para representar las fuerzas creativas y destructivas de la sociedad y la naturaleza. Benítez dividió su pieza en dos partes: una es una metafórica selva tropical representada por sillas de diferentes tamaños trabajadas de manera extraña, ramas de madera entretejidas y diminutos vestidos para muñecas. En la segunda sala de la instalación, la artista suspendió 100 imágenes de mariposas superpuestas en páginas impresas con los románticos poemas de su bisabuelo, José Gaultier Benítez, que son una loa a la belleza de la isla de Puerto Rico. La primera parte de la instalación parece alimentarse de las vagas memorias de un mundo exótico o de un universo imaginado habitado por hadas y espíritus de la selva, mientras que la segunda es un homenaje al antepasado de la artista, quien, a su vez, idealiza su país. En la obra de Juhasz, las termitas no son solamente una plaga silenciosa que amenaza y erosiona las estructuras desde adentro, sino que son también sofisticadas y meticulosas constructoras de intrincados y fascinantes sistemas de túneles y fabulosos montículos. Aquí, la obra de las termitas representa un esfuerzo creativo con consecuencias negativas, y la negligente destrucción de esfuerzos sociales, morales, económicos y políticos. La erosión causada por las termitas simboliza también las estrategias de supervivencia de los oprimidos y los desposeídos y su callada insurrección contra las instituciones decrépitas, injustas e incompetentes: las termitas sólo atacan árboles o madera viejos. La termita se vuelve parte del objeto invadido y, en muchos casos, la única forma de deshacerse de esta plaga es destruyendo el objeto invadido. En una de las salas, Juhasz instaló un enorme modelo de una termita labrada en madera, y un montículo, mientras que en la otra exhibió una gran mesa de trabajo hecha mediante la fusión de diferentes mesas, con el mismo espíritu constructivo/destructivo de la termita. La fusión de las mesas evoca un extraño proceso digestivo o un acto aparentemente irracional y compulsivo que recuerda a las termitas acabando con la madera.

Las dos piezas crean una sensación de tensión y contradicción que va más allá de las simples diferencias en la comprensión del significado de arte y espacio. Dos proyectos cuestiona la forma como la clase y el género moldean conceptos como nación, identidad e inmigración, pero, al mismo tiempo, Benítez y Juhasz exploran la relación entre naturaleza y cultura. Ambos artistas tienen un extraordinario talento para crear objetos con materiales orgánicos, pero mientras Benítez emplea estos objetos para recrear recuerdos lejanos mediante un enfoque lírico, Juhasz los utiliza para confrontar la destrucción y el deterioro con un toque irónico (la galería es transformada en una delirante exposición de ciencias naturales). El eslabón común en Dos proyectos es que los dos artistas tratan de revelar la energía que les da vida a los objetos inanimados. En la obra de Benítez, esta energía aparece en forma de un legado viviente que está presente incluso en los objetos más insignificantes. En la instalación de Juhasz, la energía está representada por la agitada actividad de las termitas en el interior de los objetos infestados. Para los dos artistas, el arte es un acto creativo, pero también una fuerza destructiva: Benítez recrea y festeja la belleza y la magia de la selva con artefactos de madera y papel; Juhasz muestra los túneles de las termitas como la dramática caligrafía de la naturaleza o como extraños y elegantes dibujos abstractos. Uno de los aspectos más notables de Dos proyectos es que no solamente describe a una sociedad en particular, sino que es también un reflejo de nuestros orígenes y de nuestra relación de amor y odio con la naturaleza, la primera patria de la cual la sociedad ha decidido emigrar para construir un nuevo hábitat, aquel que conocemos como cultura.
NAIEF YEHYA

