Exposición Individualabr 1999 - jun 1999· Por Manuel Álvarez Lezama

Guillermo Calzadilla

Galería Marxuach

Guillermo Calzadilla, quien junto con su compañera Jennifer Allora representó a Puerto Rico en la Bienal de São Paulo, se ha convertido en uno de los artistas verdaderamente interesantes del complejo (e, incluso, Implacable) escenario latinoamericano de las artes visuales.

La obra de Calzadilla como estudiante de la Escuela de Artes Plásticas de Puerto Rico revelaba autoconvicción, honestidad y una creencia innata en que el buen arte es búsqueda constante y poesía. Después de graduado, sus dibujos, pinturas, medios mixtos, construcciones, instalaciones, etc., se ocupan, a un nivel, de la materia y las Imágenes como la poesía postmodernista dentro de los significados e interpretaciones actuales de la interpretación multicultural y, sobre todo, el cambio personal y la posibilidad de acción. A otro nivel, sin embargo, Calzadilla está sumamente interesado en la relación entre máscaras, identidad, acción y espiritualidad a finales del siglo XX.

Exposición Individual: Guillermo Calzadilla — imagen 1
Guillermo Calzadilla. Pista de baile, 1998. Instalación, Dimensiones variables.

Su obra ha mostrado muchas veces una gran Inventiva plástica, y presenta, desafíos estéticos, culminando con orital, y un carnaval caribeño en el cual Kafka, Borges, Cabrera Infante y Damien Hirst son los protagonistas.

Sus espejos, sus binoculares, sus poemas visuales orgánicos, hechos de hojas meticulosamente pintadas (pequeñas hojas verdes), o su controvertida aunque verdaderamente audaz "foto-realista" Dance floor, contienen todos contagiosos niveles de energía y fantásticos grados de lirismo.

A pesar de que Puerto Rico es el hogar de Calzadilla, Allora y su compañero caribeño están viviendo actualmente en la ciudad de Nueva York. Los dos artistas tienen gran pedido: han participado en numerosos y prestigiosos eventos internacionales, y las críticas que reciben han sido siempre positivas.

Debido a que Calzadilla y Allora empezaron a trabajar juntos hace unos años, han integrado, con muy buen resultado, un grupo de diferentes discursos visuales y, como una pareja de dotados coreógrafos, sus obras finales son usualmente un desafío estético y una metáfora original para la existencia humana.

Aunque ahora es imposible descifrar quién es el responsable de qué en la obra de Allora-Calzadilla (ellos incluso pintan juntos: los dos dibujan la misma hoja o un retrato ¡al mismo tiempo!), siempre he podido detectar las ansias de transgresión de Calzadilla y su profundamente arraigada creencia/ deber de que él tiene que llevarnos a unos abismos desconocidos pero maravillosamente esclarecedores.

Creo que, hasta ahora, la contribución mayor de Calzadilla-Allora ha sido la de buscar un equilibrio inteligente y efectivo entre la experimentación es- tética/plástica/tecnológica contemporánea o progreso, que en la actualidad se vuelve obsoleto tan rápidamente, y los valores que, por consiguiente, han marcado a la humanidad a través de los tiempos.

MANUEL ÁLVAREZ LEZAMA

Guillermo Calzadilla, por Manuel Álvarez Lezama | artnexus