Exposición Individualene 1999 - mar 1999· Por Carol Damian

Mestre Didi

Bass Museum of Art

En la primera exposición norteamericana de la escultura del sumo sacerdote y artista brasileño Mestre Didi (Deoscóredes Maximiliano dos Santos), una extraordinaria combinación estética de arte y ritual refleja una genuina devoción por la religión candomblé. Mestre Didi desciende de la sociedad ketu yoruba de África occidental, y pertenece específicamente a un culto Candomblé Nagô, distinguido por su legado en la sociedad yoruba y sus descendientes afrobrasileños. (Nagô es el nombre dado a los afrobrasileños de origen yoruba). Decidido a preservar los valores africanos tradicionales y las prácticas de la sociedad yoruba, el Candomblé Nagô mantiene la prolongación de los rituales religiosos con la devoción a un complejo panteón de deidades sagradas (orixá). Mestre Didi, quien actualmente tiene 82 años, fue iniciado a la edad de ocho en la sociedad religiosa Candomblé Nagô, y dedicado al culto del orixá Obaluaiye, patrono de la tierra. Vivió con maestros africanos y se desarrolló espiritual y creativamente en la comunidad Nagô, en la cual aprendió a elaborar objetos rituales y a apreciar las asociaciones espirituales de los materiales naturales. Ha seguido construyendo imágenes simbólicas de las deidades Nagô, las cuales no tienen representaciones figurativas o antropomórficas, tanto objetos rituales como objetos de arte no consagrados (obviamente, los objetos que se encuentran en la exposición no están consagrados). Cada deidad tiene un atributo simbólico asociado con sus poderes generativos como fuerzas espirituales asociadas con la naturaleza. artísticas que Mestre Didi les da a estos símbolos son poderosas y elegantemente hermosas.

Exposición Individual: Mestre Didi — imagen 1
Mestre Didi. El cetro que convoca el panteón terrenal, 1995. Escultura en técnica mixa. Dimensiones variables.

Mediante el uso de materiales, colores y símbolos apropiados, la mayoría de los objetos de Didi están asociados con el Panteón de la Tierra —Obaluaiye, Nana y Oshumare. Él construye sus objetos esculturales como conceptos abstractos del orixá, en formas que son reminiscencias del cetro que llevan los sacerdotes en las ceremonias, en figuras disimuladas muy abstractas, árboles majestuosos, serpientes y calabazas. Inventa la forma y la estructura con materiales cargados de simbolismo y tradición tales como la palmera rafia, conchas de cauri, nervaduras de palma, telas, cuentas y cuero. El gran cetro de una lanza (Òpa Esi Nilá) mide más de 126 pulgadas de alto y domina la entrada a la exposición. Hecho de nervaduras de palma atadas, cuentas, conchas de cauri y cuero, todos los materiales se integran para expresar un simbolismo místico, un todo que combina el microcosmos del sistema ético y religioso de la comunidad Nagô. El cetro alude al continuo ciclo de la vida; los pájaros de la parte superior son símbolos de fertilidad y progenie.

En el Cetro que reúne los símbolos del Panteón de la Tierra (Ejô Ori Waji), 1995, la Serpiente con Cabeza Azul representa uno de los símbolos de Oshumare, una deidad del Panteón de la Tierra. La gran serpiente iridiscente es asociada con el pitón mítico que se levantó de la tierra, tocó el cielo y regresó para hundirse en la tierra. Debido a que Oshumare lleva en su cuerpo todos los principios y colores del universo, se le simboliza también por medio de un arcoiris. La sinuosa serpiente multicolor representa la relación cíclica del mundo y el más allá, y se le asocia con la riqueza y la sabiduría, y se cree que deja valiosas cuentas dondequiera que su cuerpo toca el suelo. Mestre Didi le rinde tributo al poder de la serpiente y del orixá, enrollando nervaduras de palma atadas (un material que es rasgado sólo en momentos rituales apropiados) alrededor del alto y elegante cetro con sus diseños de cuentas y de cauri.

Nada es jamás arbitrario en la selección de materiales y diseños para los objetos de Mestre Didi. Imbuido de un sentido de lo espiritual así como de lo estético, mantiene de manera notable y hermosa el respeto yoruba por el arte y la innovación. La atractiva instalación, con su fondo de tambores y cantos y los excelentes rótulos que definen a los orixás y sus símbolos, es un tributo a un maestro del arte y a una tradición magistral.

CAROL DAMIAN

Mestre Didi, por Carol Damian | artnexus