Cada año en la Galería Espacio de San Salvador, bajo la dirección y curaduría de Rhina Avilés, Presidenta del Patronato Pro-Cultura de ese país centroamericano, se realiza una muestra de pintura y escultura latinoamericana, como un esfuerzo para dar a conocer la obra de valiosos artistas del continente. Entre septiembre y octubre de 1998, logró reunir un conjunto de obras para conformar la novena edición de esta muestra de arte latinoamericano. Este año tuvo invitado especial al artista español, residenciado en Nueva York, Manolo Valdés.
La actividad que se despliega alrededor de esta muestra tiene una disposición natural hacia la educación de un público y de un buen grupo de artistas jóvenes ávidos de conocer la plástica de otros países a través de artistas representativos que habitan otros horizontes más allá de las fronteras del pequeño país centroamericano, el que, a pesar de ser el más pequeño del istmo, tiene una intensa actividad artística y cultural. El pintor Roberto Galicia, quien al frente del Consejo Nacional para la Cultura y el Arte, está realizando una gran labor; gracias a su gestión cuenta hoy la capital, San Salvador, con una extraordinaria y digna Sala Nacional de Exposiciones, recientemente restaurada. La muestra latinoamericana es esperada todos los años con una gran expectativa; la correspondiente a su novena edición fue de altísima calidad.

La selección de los artistas corresponde siempre a la libertad y el buen juicio de la organizadora. Sin duda, la búsqueda de artistas y obras que contribuyan de manera significativa a lograr el objetivo propuesto es una tarea de todo el año. Aunque organizada por una galería privada, en todas sus ediciones la muestra ha tenido una dimensión curatorial de museo. Esta dimensión se refleja no sólo en la calidad de la piezas, sino también en el carácter educativo de las actividades que se organizan en el marco de la exposición, que tiene el objetivo de contribuir en la formación y desarrollo de coleccionistas de arte, a partir de la posibilidad de adquirir obras que marcan hitos en el medio plástico de hoy de América Latina. Grandes y jóvenes se reúnen en una actividad que contribuye a desarrollar un gusto y una estética basados en sus obras, artistas artífices del espíritu creador.

Como siempre, aparte de una que otra obra de carácter abstracto, como la pieza de Ornar Rayo, demostrando que no han perdido vigencia sus planteamientos dentro de esa tendencia, la exposición se caracterizó por ser un canto a la pintura y a la escultura figurativa, comprendiendo individualidades con tendencias diversas aun dentro de la figuración. Podrían caracterizarse tres generaciones: desde maestros como Fernando Botero, Alejandro Aróstegui, Benjamín Cañas, Sergio Camporeale, Agustín Cárdenas, José Luis Cuevas, Delia Cugat, Armando Morales, Elmar Rojas, Jorge Duarte, Fernando de Szyszlo, Carlos Cañas, Gerardo Chávez y Benjamín Saúl, quienes conformarían una primera generación de consagrados, pasando aúna intermedia formada por Elba Damast, Ana Mercedes Hoyos, Julio Larraz, Jiménez Deredia, Carlos Quintana, Oscar Soles, Jorge Tamayo, Inés Tor, Peter von Artens, Tomás Sánchez, Abigaíl Varela, Ernesto León, Alfredo Castañeda, Ignacio Iturria, quienes ya han consolidado su prestigio, hasta llegar a artistas más jóvenes como la Negra Álvarez, Antonio Bonilla, Carlos Capelán, Walter Iraheta, Armando Lara Hidalgo, Ricardo Maffei, Javier Marín, Fernando Salazar, Trino Sánchez, Verónica Vides y Paloma Torres. Menciono finalmente la extraordinaria presencia de la escultora Marisol, venezolana residente en Nueva York, cuya obra se destacó en el conjunto de las obras presentadas.

Sin contradicciones, pero sí con el compromiso con su tiempo, Rhina Avilés es consciente de la importancia que tiene la exposición latinoamericana en el medio artístico centroamericano en una vía cultural constructiva.
En la continua búsqueda, el encuentro con nuevos rostros artísticos confiere cada año a esta exposición latinoamericana una frescura renovadora. En un diálogo visual, cada obra se defiende sólo con sus propios valores, permitiendo al especialista establecer las comparaciones pertinentes. La novena edición de esta muestra de arte latinoamericano, digna del mejor de los museos, es un ejemplo claro de la concepción y de la acción de la fuerza extraordinaria que caracteriza a América Latina hoy día. Como un acto de voluntad y alegría, cada año la Galería Espacio propicia este encuentro del arte latinoamericano, concentrado en la exhibición de las obras y la presencia de los artistas.
BÉLGICA RODRÍGUEZ

