De septiembre a noviembre, el Yerba Buena Center for the Arts, en San Francisco, realizó un festival de arte multidisciplinario que contempló las influencias compartidas de México y los Estados Unidos. El componente de las artes visuales de A Mexican Presence consistió en dos exposiciones: Labyrinth: A Day of the Dead Exhibition (Laberinto: una exposición del Día de los Muertos), y ¡Mexcelente!: Hybridity and Travel in Art from México City and Beyond.
Los jóvenes artistas incluidos en ¡Mexcelente! parecen estar interesados principalmente, como sus veintitantos coetáneos en todo el mundo, en la riqueza del material, las sustancias prohibidas, la televisión y la música rock. Las fotografías a color de Daniela Rossell, de mujeres mexicanas de movilidad social ascendente, las cuales tituló Rich and Famous (1991- hasta hoy), ilustran el deseo universal de no ser menos que los demás. Drunker (1995-1997) muestra un video de la artista Minerva Cuevas en el que ésta toma pequeños tragos de tequila uno tras otro, mientras escribe, cada vez con mayor dificultad, "Bebo para hablar, no estoy borracha; bebo para sentir, no estoy borracha, etc". Al cabo de una hora, la botella está vacía y Cuevas está muy borracha. Enmarcado en la pared de la galería, está el documento escrito de su embriaguez. Drunker trata de tomar su lugar apropiado en el canon artístico entre los actos transformativos/ performativos de Nauman, Burden, Ray y otros, pero lo que nos queda es un recuerdo de por qué es una mala idea emborracharse con tequila.

Esta fascinación por los estados alterados es también el enfoque de Francis Alÿs en Narcoturismo, una serie de fotografías del artista caminando por Copenhague, lo cual hizo durante siete días consecutivos, cada día bajo la influencia de una droga prohibida diferente. El cuerpo en acción es el tema del video Remake, de Daniel Guzmán, en el cual recrea las performances de sus predecesores, basado únicamente en descripciones de segunda mano de dichas obras. En esta pieza es donde mejor se articula la premisa curatorial de René Váñez sobre la migración cultural. Sin embargo, la inclusión de otra obra de Daniel Guzmán —una serie de explícitos dibujos a lápiz y un cuarteto de estatuillas de arte popular presentados como tributo a Kiss, la banda de rock de los años setenta, titulados Kiss My Ass— fue un poco exagerada.
La mexicanidad estereotípica de las coloridas estatuillas de Kiss fue lo que preví al entrar a Labyrinth, un "laberinto" de obras creadas específicamente para la exposición por 55 artistas locales, pero Labyrinth era una sorpresa. Sin duda, las tradiciones folclóricas que uno tiende a asociar con las celebraciones del Día de los Muertos se manifestaban allí, pero el curador René Yáñez logró darle un nuevo y significativo giro a un género aparentemente convencional.
La celebración del Día de los Muertos reconoce a la muerte como parte de la vida, y lo mismo hace Labyrinth. Mucho se ha escrito sobre la función del museo como portador del recuerdo, una institución que trabaja para inmortalizar la muerte. Mientras que Adorno y muchos otros han hecho énfasis en los aspectos negativos de dicha función, describiendo el museo como un mausoleo, un espacio de muerte, Yáñez ve esta capacidad como benéfica, y muestra en Labyrinth que los museos, de hecho, pueden hablarle a una cultura viva. Dentro de estas paredes del museo, los muertos son inmortalizados en una forma que resuena para el visitante. Ejemplo de esto son obras tales como la elegíaca Entre agua y cielo, de Nick D. Gómez, un homenaje a Luis Barragán, uno de los arquitectos más influyentes de México. Apropiándose de los colores primarios y de la nítida geometría que fueron elementos característicos de la obra arquitectónica de Barragán, la piscina de espejo de Gómez es un conmovedor tributo a una figura importante. En Accounting Recounting, Julie Alland incorpora tradicionales símbolos de duelo judíos en memoria de quienes perecieron en el Holocausto.
Francisco Gómez se apropia de la geometría y el sentimiento de los retablos religiosos en su instalación titulada Luminous, un conjunto de cajas de luces que proyectan imágenes de fuego, aire y agua. The Time of Your Life, de Gayle Tanaka, una obra consistente en dos columnas descendentes de relojes despertadores digitales, en cada uno de los cuales la luz intermitente muestra una hora diferente, como tantos VCR disfuncionales, nos recuerda la naturaleza arbitraria del tiempo. Las obras de Gómez, Tanaka y otros artistas de Labyrinth, como Jeff Kao y Jenny Hacker, pusieron en claro la deuda del arte conceptual con los retablos religiosos. Algunas versiones más tradicionales del altar del Día de los Muertos, tales como las de José y Tomás Montoya, The Lady and the Bootlegger; Unknown Muse, de Thomas Guerrero, y Mi abuelita, de Raquel García Arriola, también estaban exhibidas.
Los temas de la identidad y el intercambio cultural de A Mexican Presence se exploraron más detenidamente en la serie de conferencias, performances y la película/programa de video El super show de puro pop! Televisión from Greater México, curados por Jim Mendiola.
ALLISON ARIEFF

