Exposición Individualoct 1998 - dic 1998· Por Bélgica Rodríguez

Juan Calzadilla

Galería Leo Blasini

Juan Calzadilla (Venezuela, 1935) es conocido más como crítico de arte y poeta que como dibujante. Sin embargo, su práctica creativa se remonta a 1959, año en el que participó en el Salón Oficial de Arte Venezolano, y a 1962, cuando realiza su primera exposición individual. De este año en adelante participa de manera permanente en exposiciones colectivas, realizando cada dos años aproximadamente una muestra individual. En 1997 fue galardonado con el Premio Nacional de Artes Plásticas por su contribución al desarrollo del arte venezolano en las disciplinas de la creación plástica y la crítica de arte.

Su trabajo constante y la calidad del mismo le han valido la conquista de un espacio como artista plástico en el medio cultural del país. De un crítico a otro crítico, hago uso de la palabra misma de Calzadilla cuando plantea que su obra "dibujística está estrechamente asociada a la escritura. De cierto modo se dibuja de manera muy parecida a como se escribe a mano. Al punto de que pienso en el dibujo como si se tratara de una escritura visual, compuesta por imágenes significantes y en la cual, plásticamente hablando, signo y sentido son lo mismo. De allí que encuentro en el borrador del poema o de la página de un artículo, escrito a mano, una correspondencia con la hoja de un soporte en donde, siguiendo las pulsiones de la caligrafía, se ejecutara un dibujo, no importa si de formas abstractas o figurativas. La costumbre de escribir a mano y luego pasar el texto a máquina o a procesador ha tenido influencia en más de uno de nuestros dibujantes, de ideas o material anecdótico, descriptivo, autobiográfico o premeditadamente simbólico, de cualquier orden".

El dibujo de Juan Calzadilla pone en movimiento la experiencia, al registrar una acción del hombre; así, sus personajes son figuras errantes que el artista mete en escena artística. El género humano colectivo en una pose, un gesto o una actitud, entra en complicidad con el espectador en el momento en que las columnas horizontales de personajes en contorsión asumen sus posiciones autónomas. Es la repetición secuencial de pequeñas figuras en movimiento continuo, que se perfilan a la vez que se desdibujan en el espacio, guardando siempre su autonomía. En relación con su trabajo, el crítico continúa planteando que "los procedimientos dibujísticos que he empleado han sido, a este respecto, los que más cerca están del oficio de escritor y los que, contradictoriamente, más se niegan a descubrir en el dibujo propósitos literarios, mimesis o representación de cualquier cosa... la imagen nace de un primer golpe a través del impulso que la genera, y eso es todo. Como crítico de arte y poeta, Calzadilla perfila su discurso conceptual".

Un dibujo pseudo narrativo de pequeñas imágenes figurativas, de seres que se enlazan y entrelazan premeditadamente, contando, tal vez con cierta carga sentimental, sus historias personales mínimas. Con la idea de "componer", Calzadilla establece la forma de una banda de cine que no existe como tal, pero sí como propuesta plástica que se hace infinita; en unas cuantas revoluciones por minuto esta banda confronta la verdad con la ficción, al estilo de la tira cómica. En un continuo intemporal, las figuras, casi caligráficas, conforman una suerte de escenario en movimiento. Sus bandas son siluetas sígnicas, historietas con autorretratos de personajes saliéndose de la superficie del soporte, pero donde también la morfología de un desnudo interroga las condiciones de su presencia sobre el soporte.

Exposición Individual: Juan Calzadilla — imagen 1
Juan Calzadilla. Figuras en un matorral, 1997. Dibujo. 49 x 35 cm.

¿No será acaso un inventario fabulador lo que Calzadilla alcanza en sus líneas de seres distorsionados, en sus caligrafías orientales, en sus relieves que marcan sutiles dibujos virtuales más escultóricos que planos, en su línea renacentista de líneas activas tridimensionales? Con todo esto, el artista- poeta inventa un universo que marca la voluntad artística de alterar, sobre todo, la percepción, así como los signos más cotidianos del universo más común a todos los seres humanos: la figura humana.

BÉLGICA RODRÍGUEZ

Juan Calzadilla, por Bélgica Rodríguez | artnexus