Exposición Individualoct 1998 - dic 1998· Por Francine Birbragher-Rozencwaig PHD

Carlos Cárdenas

Fredric Snitzer Gallery

La exposición de Carlos Cárdenas que "empapela" la Galería Fredric Snitzer de Miami sugiere una lectura más o menos cronológica de los dibujos realizados por el artista entre 1994 y 1998.

 Los primeros dibujos pertenecen a la serie Boxeo, realizada en 1994. Personajes dibujados en lápiz sobre papel recuerdan obras anteriores en las que, mediante caricaturas, el artista reflejaba su postura frente a los estereotipos y las relaciones humanas en general. La sencillez del trazo y el tipo de animación que utiliza en esta serie (los guantes son en realidad caritas de hombrecitos que se expresan fácilmente y escupen) marcan una clara continuidad con la línea humorística que caracteriza su obra. Al trasladarse a Nueva York, Cárdenas encuentra una fuente ilimitada de imágenes e ideas que desarrolla e ilustra en sus dibujos. Las series de 1994 introducen la ciudad como tema principal. La relación del hombre con los edificios, la personificación de estos últimos, la relatividad con la que se vive en "la gran manzana", son algunos de los temas que maneja en sus caricaturas trazadas en lápiz con muy poco color. Se destacan, desde un punto de vista formal, la presencia de las típicas "ventanitas", los "ladrillos" y el uso del collage, elementos característicos de su obra temprana.

Exposición Individual: Carlos Cárdenas — imagen 1
Carlos Cárdenas. Serie Paisajes II, 1997. Lápiz de color, lápiz y acrílico sobre papel. 32 x 48 in.

 Inspirado en la catedral de San Patricio (Saint Patrick’s Cathedral), el artista realiza una serie interesante desde el punto de vista estilístico y conceptual. Como primera medida, se aleja de la figuración para dar paso a una técnica más abstracta en la que el círculo se convierte en una forma de pintar. Cada círculo puede interpretarse como textura, como color, o simplemente como la ampliación de un punto. El uso de varios círculos o puntos unidos mediante líneas recuerda los mapas del metro y sugiere una referencia espacial. Los círculos introducen color en los dibujos (ya se había visto anteriormente en las pinturas), el cual es utilizado en forma monocromática, creando efectos y atmósferas particulares. En el caso de la serie de la catedral, cada una de las cinco cartulinas incluye una porción del edificio camuflada por círculos coloreados en tonos verdes y aguamarinas. La reconstrucción del santuario puede hacerse descubriendo las diferentes partes camufladas y uniéndolas mentalmente en una especie de rompecabezas.

 En algunos dibujos, las imágenes están ordenadas mediante planos horizontales que se repiten haciendo alusión a un pentagrama o a una narrativa. Su objetivo es hacer que el espectador interprete la obra como un juego de imágenes, formas y colores. En Paisaje I (1997) Cárdenas presenta una serie de vistas aéreas en las que las estructuras arquitectónicas aparecen inmersas en una densa vegetación circular. También incluye vistas frontales en las que horarios de trenes con destino a Nueva York, camuflados por círculos de colores, reproducen el paisaje que observa quien se dirige a la ciudad por este medio de transporte.

 La mayoría de los dibujos siguen la misma fórmula y varían sutilmente en el aspecto temático y en la selección del color. En la serie sobre el transporte (Historia del transporte, 1997) dominan los tonos rojos y azules brillantes. La serie sobre la inmigración y el exilio (Serie C, 1997) tiene una connotación onírica por el uso de tonos rosa y verde suaves. La serie titulada Jardines, 1998, incluye paisajes acuáticos, musicales y celestiales en tonos azules y aguamarinas.

 Amor y sexo, 1997, Banderas, 1998, y Tarot, 1998, presentan temas más complejos, Amor y sexo, serie de clara connotación erótica, retoma el cuestionamiento de las relaciones humanas. Un hombre con raíces semejando un árbol y una mujer serpiente son algunos de los personajes que utiliza en su continuo cuestionamiento sobre la relación de pareja (en algunos dibujos el aspecto sexual es bastante explícito). En Banderas, el artista utiliza mapas y fotografías para crear distintas imágenes con connotaciones de tipo político. Un mapa estratégico de Kuwait que hace referencia a la Guerra del Golfo y un mapa de París que sirve de fondo a la bandera de Estados Unidos son algunas de las banderas que pueden interpretarse como comentarios políticos o sencillamente como juegos visuales. La serie del tarot, por otra parte, combina casi todos los elementos del lenguaje estético de Cárdenas: la ciudad con sus edificios y sus juegos espaciales, las ventanas en papel mantequilla por las que aparecen los personajes del tarot, los círculos, las cuadrículas y las caricaturas (en este caso, los personajes del naipe).

 En la última serie de la muestra, avioncitos, tanquecitos, frutas y montañas se repiten en bandas horizontales, convirtiéndose en notas de pentagrama o en ventanitas de rascacielos alumbrados. Estas imágenes casi infantiles, al igual que el resto de la muestra, tienden a ser un tanto decorativas pero no por ello dejan de tener su razón y su lógica dentro de la propuesta estética que ha venido a desarrollar Carlos Cárdenas en su obra pictórica.

FRANCINE BIRBRAGHER

Carlos Cárdenas, por Francine Birbragher-Rozencwaig PHD | artnexus