Exposición Individualjul 1998 - sept 1998· Por Stuart Ashman

Zúñiga

Meredith Kelly Latin American Art

La exposición consiste en obras en bronce, dibujos en carboncillo, y más de 30 litografías en color y blanco y negro que recorren treinta y cinco años de su importante carrera.

Aunque nació en San José, Costa Rica, Zúñiga siempre ha sido considerado artista mexicano. Esto se debe al hecho que ha pasado la mayor parte de su vida allá, y a su conexión con los otros maestros mexicanos, principalmente Diego Rivera, Orozco, Siqueiros, Cuevas y el francés Jean Chariot.

Se encuentran varias obras notables en la exposición: El coloquio, una litografía, muestra a dos mujeres conversando en un portal. El sentimiento que describe es profundo y complicado, aunque el momento parece ser sencillo, hasta trivial. Distingue a la obra de Zúñiga su actitud de presentar profundas emociones en momentos sencillos, y una gran habilidad en el dibujo.

Una serie titulada Maestros mexicanos está directamente relacionada con las esculturas en esta exposición. Estas parecen traer a los dibujos y litografías aún más adentro del espacio físico.

Exposición Individual: Zúñiga — imagen 1
Zúñiga. El coloquio, 1979. Técnica mixta. 57.9 x 79.5 cm. Cortesía: Meredith Kelly.

Una exquisita figura en ónix blanco, de 1962, pinta a una rolliza mujer relajada y profunda sobre su pecho y su vientre.

De interés especial para la región donde se presenta la exposición, es la influencia que Zúñiga ha tenido sobre varios de los artistas de aquí. En particular, tres artistas indígenas o nativos americanos (como aquí los nombran), y un artista chicano. Estos tienen una gran deuda con Zúñiga. Las mujeres veladas de Alian Houser, las redondas figuras femeninas de R. C. Gorman y las figuras de Frank Howell que aluden a la brujería india, todas extraen elementos de la obra de Zúñiga. Luis Jiménez, un artista chicano conocido sobre todo por sus figuras monumentales en fibra de vidrio y brillantes colores, también demuestra una conexión significativa con Zúñiga. Los dos artistas dibujan con líneas elegantes que sirven como base para poderosas esculturas. Con gran entendimiento, cada uno representa la dificultad que se encuentra en la condición humana.

La inauguración y eventos relacionados causaron gran conmoción ya que hay un marcado interés en esta comunidad de lengua hispana por reconocerse visualmente con el resto del mundo latino americano, del cual han estado aislados por mucho tiempo. Dos conferencias fueron presentadas en el Museo de Bellas Artes en conjunto con la exposición: David Retting de la Fundación Alian Houser, habló de la mutua apreciación que Zúñiga y Houser compartieron por el escultor Henry Moore. Edward Sullivan, presidente del Departamento de Bellas Artes de la Universidad de Nueva York, vino expresamente a dar una conferencia sobre Zúñiga: su obra, y su significado dentro del arte de México y Latinoamérica. El profesor Sullivan habló de las conocidas asociaciones de la imagen de Chac Mool y este artista, y presentó con elocuencia sus ideas sobre la espiritualidad y la sensualidad en la obra. Estas cualidades sensuales y espirituales continúan en las más recientes obras de Zúñiga, aunque fueron realizadas luego de que el artista perdió su visión.

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