Exposición Individualabr 1998 - jun 1998· Por Carol Damian

Hervé Télémaque

Galerie Douyon

Es sorprendente que el gran artista haitiano Hervé Télémaque, a pesar de la importancia de la numerosa comunidad de su país en el área, no haya tenido una exposición en Miami. En realidad, él no había tenido una exposición individual en los Estados Unidos desde los años sesenta, a pesar de su reconocimiento internacional por sus exposiciones y su participación en importantes lugares, desde París hasta La Habana y São Paulo. Actualmente, Télémaque está preparando su próxima retrospectiva para el Museo del IVAM (Instituto Valenciano de Arte Moderno) de Valencia, España, para el verano de 1998. Afortunadamente, la situación de ese contacto americano tan limitado fue rectificada con esta mini retrospectiva de obras de los años ochenta y noventa, aunque en pequeña escala, si se considera la amplitud de sus logros en las últimas cuatro décadas. Esta exposición fue una oportunidad para presentar al artista ante un nuevo público, y para su reencuentro con viejos amigos y con aficionados al arte haitiano, quienes posiblemente sólo han leído su nombre en los muchos libros sobre los artistas contemporáneos de esta isla. (Debido al contexto multidimensional y moderno de su arte, desarrollado lejos de Haití, con frecuencia se le describe como "un artista no realmente haitiano." Esto solamente confirma la falta de información y el error de percepción que rodea la común y aceptada definición de arte "haitiano". Télémaque no es un artista haitiano "del montón", si es que existe semejante cosa. Él no pinta palmas y paisajes meticulosamente detallados, y no hay nada naïf o carente de sofisticación en su obra).

Exposición Individual: Hervé Télémaque — imagen 1
Hervé Télémaque. Maletín, 1996. Técnica mixta. 63 x 81 cm.

Hervé Télémaque nació en Puerto Príncipe en 1937, estudió en The Art Student’s League en Nueva York, con Julián Lévi, de 1957 a 1960, y partió para París en 1961 donde ha permanecido, ahora como ciudadano francés y como uno de los artistas más respetados del país. En la década de los sesenta, durante la cual mantuvo buenas relaciones hacia la tendencia del arte pop, utilizó sus excepcionales habilidades como dibujante para desarrollar un vocabulario popular de imágenes en composiciones brillantemente coloreadas, que con frecuencia incorporaban palabras y letras en un fragmentado estilo en capas similar al del collage. También construyó ensambles, muchos de los cuales están hechos de objetos encontrados. Los colores y los temas cambiaron a través de los años, las imágenes se volvieron más abstractas y serias, mientras él continuaba explorando las variaciones del formato y de la superficie de los objetos del collage para crear murales en relieves tridimensionales.

Las obras de los años ochenta y noventa de esta exposición van desde medios mixtos (incluyendo sedimentos de café, pigmentos sobre madera, pigmentos de nuez y sedimentos de café sobre madera), hasta litografías, ensambles y elegantes carbones y grafitos sobre papel. Especialmente fuerte es Masaï, 1997, un ensamble mural de laca y sedimentos de café sobre madera, en ricos e intensos tonos naturales de café. Por su sentido del diseño minimal y abstracto, los objetos enuncian un potente sentido de presencia, una fuerte afirmación simbólica acerca de la tribu africana de la cual toma su nombre. El gran collage titulado Haitian Corner (Rincón haitiano) incorpora imágenes de noticias fragmentadas, retratos y palabras dentro de lo que debe ser una fuente de recuerdos para un artista que se encuentra tan lejos de su tierra natal. Télémaque todavía saca provecho de los recursos visuales que armonizan con la categoría del arte pop, ahora con más yuxtaposiciones y traslapos, para lograr su estilo auténtico de narración, como un comentario dinámico sobre los eventos de la vida diaria.

Las obras sobre papel le dieron mucho realce a esta exposición, a pesar de que Télémaque nunca ha cambiado por completo las complejas y fragmentadas composiciones/ensambles por las cuales se le identifica. Algunas fueron hechas con medios mixtos, y otras, al carbón. Todas eran refinadas afirmaciones minimalistas de su agudo sentido estético, y muy contemporáneas en concepto. El éxito de su compleja imaginería siempre ha dependido del entendimiento de elementos formales básicos. Ya en 1968, la pequeña obra titulada Gaine se basó en la interacción de línea y textura. Nunca antes había demostrado mejor su dominio de la línea y la forma, como en sus series recientes de dibujos al carbón, de finales de la década de los noventa. La rica profundidad de la forma en Case, 1996, se obtiene eliminando las intensidades del carbón con un borrador. Con un control total del medio, el artista se mueve más allá de lo meramente pictórico de sus collages y de las imágenes en capas para explorar una nueva dimensión de realidad espacial. La monumentalidad de estos dibujos atestigua una investigación continua de la multitud de posibilidades inherentes de los materiales y técnicas de hoy. Para Hervé Télémaque, las posibilidades son infinitas. 

CAROL DAMIAN

Hervé Télémaque, por Carol Damian | artnexus