Exposición Individualene 1998 - mar 1998· Por Elida Roman

Rosi Schwartzman

Galería Forum

Un paisaje urbano, inventado sobre premisas muy sencillas y genéricas, una resolución plástica apoyada en referencias geométricas, planos compactos y sucesivos ocupando totalmente la superficie y jugando el doble rol de fondo y coprotagonista, personajes anónimos con los rostros indefinibles, parapetados tras sombrillas o sombreros, o cabizbajos , en una actitud ambigua que parece oscilar entre el agobio, la introspección y la indiferencia; un color sin timideces y también sin amabilidades, plano y seco para las arquitecturas, más suelto y admitiendo veladuras para cielos, vegetaciones y personajes, constituyen las características plásticas esenciales de la serie de pinturas que Rosi Schwartzman presentó en la Galería Forum.

La autora ha jugado con los elementos apuntados, reuniéndolos en contraste cuidadosos, cuya interrelación constituye el concepto central, el mensaje implícito en una descripción que no es anecdótica y, más bien, se inclina por la fijación de un instante, imaginado o recordado, situándolo en atmósferas imprecisas de territorios inubicables.

Exposición Individual: Rosi Schwartzman — imagen 1
Rosi Schwartzman. Sin título. 1996. Óleo sobre lino. 122 x 102 cm.

Toda la obra de Schwartzman ha girado sobre una reflexión intimista, privada y personal, sobre la soledad, la transitoriedad, la despersonalización de lo cotidiano y frecuente, la validez del recuerdo sólo como un instrumento de aproximación.

La irrealidad de sus escenarios, en contraposición a la normalidad de sus personajes, con una apariencia primera de contingencia perfecta e inobjetables, se presenta así con una convicción tranquila y una presencia irrecusable.

En algún momento de su trabajo anterior, Schwartzman había optado por la ruptura, el desgarramiento de la superficie, para recomponerla a modo de un collage que se asemejaba más a un rompecabezas torpemente resuelto. Esta instancia de lo escindido e infructuosamente recompuesto creaba una especie de paradoja visual donde lo destruido y maltratado era parte de un orden sin problemas.

Ahora, la artista ha preferido el riesgo de desechar señales obvias, planteando más clara y simplemente esa idea central de juego y curiosidad.

Pintura que se mueve entre un congelamiento colorido y una posibilidad de sugerencia explícita, tiene la cualidad de interesar sin la compresión planteada por su tema, y proponer una aproximación original y silenciosa hacia la mirada inteligente sobre el mundo que nos rodea.

ELIDA ROMAN

Rosi Schwartzman, por Elida Roman | artnexus