Marcos Lora Read

Marcos Lora Read. Limit Connection. 1997.De la exposición Mi casa es tu casa, amigo. Van Reekum Museum. Apeldoorn. Holanda.

Monografíajul 1997 - sept 1997· Por Antonia Maria Cerda I Ripoll

Marcos Lora Read

La expresión "Mi casa es tu casa, amigo" es una invitación al reposo,
abre la puerta de la hospitalidad y ape/a a sentimientos íntimos, recogidos y privados. 

"E subito riprende il viaggio come dopo il naufragio un superstite lupo di maroe".

Ungaretti

Marcos Lora Read (Santo Domingo, 1965) acaba de ver la culminación de estos últimos cinco años de trabajo en Europa, con la retrospectiva que le dedicó el Van Reekum Museum de Apeldoorn (Holanda). La exposición Mi casa es tu casa, amigo, abarca algunas de las piezas más significativas que viene realizando desde 1992 en distintos lugares de Europa.

Curioso título el elegido para esta exposición, pues de casas en plural sabe mucho este artista viajero de obligada vocación. Hace cinco años se definía como artista dominicano que vive y trabaja en República Dominicana. Este claro arraigo hoy ya no es tan claro, y aunque necesita del nutriente de su tierra, ahora ya se ubica entre dicha isla y Europa. Y de Europa en general debemos hablar, pues aunque las permanencias hayan sido más prolongadas en Holanda o España, sus estancias en países como Alemania, Francia o Italia son también notables.

Monografía: Marcos Lora Read — imagen 1
Marcos Lora Read. Cinco carrozas para la historia. 1991. Hierro, madera y luz de neón, Colección Peter Ludwig.

La expresión "Mi casa es tu casa, amigo" es una invitación al reposo, abre la puerta de la hospitalidad y apela a sentimientos íntimos, recogidos y privados. A primera vista, podría parecer un sin sentido empezar presentando a un artista que hace del continuo viajar su vida, asociado a un título de exposición que nos remite a la doméstica y quieta protección del hogar. Pero si bien es cierto que gran parte. del trabajo de Marcos Lora Read gira en torno al eje vertebral del viaje, entendido éste como movimiento constante de individuos e ideas, también lo es que otra de sus constantes temáticas tiene que ver con la protección, entendida en el sentido amplio del término. Como decíamos, Lora Read ha hecho de su propia vida un voluntario y continuo viaje. Y aquí las dudas son inevitables. ¿Es realmente su obra la que le hace estar viajando continuamente? ¿O ésta es sólo la excusa para experimentar en el propio cuerpo el sentimiento del nómada? Estos cinco años en Europa son la crónica de un continuo devenir, sin rumbo determinado ni fin geográfico. ¿lmporta realmente dónde y cuándo se llegue? ¿O acaso sólo importa el camino? Y este viaje es un largo trayecto con paradas en la ruta, las casas donde sus amigos le han ofrecido un lugar donde pernoctar, o incluso residir. Esta exposición es un homenaje a todos estos amigos anónimos que, cada uno a su manera, ayudaron a recorrer este camino, ofreciendo no sólo el techo de sus casas sino, sobre todo, el calor de sus hogares, haciendo así más soportable y menos árido eI trayecto.

Monografía: Marcos Lora Read — imagen 2
Marcos Lora Read. De la tierra al concreto.1992. Instalación. Colección del Van Reekum Museum. Apeldoorn, Holanda.

El inicio de este largo viaje por Europa se remonta al año 1992, cuando, con motivo de la celebración del Quinto Centenario del Descubrimiento de América, Marcos Lora Read fue a Sevilla a consultar el Archivo de Indias con el objetivo de profundizar en su investigación sobre La calimba, proyecto con el que participó como invitado en la V Bienal de La Habana. La reflexión en torno a la Historia, y, sobre todo, a la repercusión del descubrimiento de América en su tierra natal, Santo Domingo, es uno de los temas que centran su investigación durante estos primeros años. Cinco carrozas para la historia (1991), obra con la que participó en la IV Bienal de La Habana, es, quizá, una de las obras más emblemáticas de este periodo. Supuso, de alguna manera, su incorporación en los circuitos artísticos internacionales. La pieza, de grandes dimensiones, muestra cinco barcas colgadas de la pared, tres en sentido ascendente y dos en sentido descendente. Ocupando la totalidad del cayuco, encontramos una enorme rosa de hierro en los descendientes y una espada no menos grande, también de hierro, en los descendientes. La utilización de la rosa mirando al cielo en los cayucos ascendentes, y de la espada inerte en los descendientes, sirve de contrapunto a la dureza de la obra, lanzando un sutil mensaje optimista. El número cinco hace referencia a los cinco viajes que tuvieron lugar en el descubrimiento y conquista de América por parte de indios del Orinoco, Colón, piratas, esclavos y balseros. Y, en el interior de las cinco barcas, leemos escritos unos siempre olvidados por la Historia, los de los esclavos desarraigados de su África e implantados en la América de otros. De la tierra al concreto (1992), presente en esta exposición, sigue la línea de reflexión de la pieza anteriormente citada, cuyos poéticos antecedentes podríamos encontrar en las obras in situ El Este (1989) y El valle de las Carabelas (1991).

Monografía: Marcos Lora Read — imagen 3
Marcos Lora Read. Epítome. 1993. Técnica mixta. 1993. 237 x 300 x 20 cm. Foto Martin Stoop.

Este trabajo en torno al concepto del viaje no debe entenderse como consecuencia de su voluntario exilio, sino que ya estaba presente en sus primeros trabajos. Cuando todavía vivía en Santo Domingo, se trasladó a la parte este de la isla donde aún quedaban algunos conocedores de las ancestrales técnicas de la construcción de cayucos, y aprendió con ellos. Empezó construyendo estos cayucos siguiendo la tradición, aunque sólo formalmente, pues pervirtió su función primigenia de viaje entronizándolos en lo alto de montículos o construcciones de madera, o colgándolos de la pared. En De la tierra al concreto estos cayucos ya han perdido su hipotética funcionalidad, ya que, al estar hechos con sacos de cemento, la referencia a la barca es sólo formal. La obra de Marcos Lora Read va aprendiendo a desprenderse de los lastres físicos y juega con el concepto, igual que el viajante aprende a desprenderse de lo superfluo y a conservar sólo lo fundamental.

Monografía: Marcos Lora Read — imagen 4
Marcos Lora Read. A Lucrecia. 1996. Maletín y mauser. 45 x 10 x 30 cm.

Pero su concepto de viaje debe entenderse no sólo como pura transmisión de cuerpos o identidades sino también como transmisión de información, como comunicación. Y es en este contexto donde elige el libro como base de algunas de sus obras, instrumento, por antonomasia, de comunicación y de interrelación entre culturas. En 1989, cuando todavía estudiaba en la Escuela de Arte de Altos de Chavón, empezó su trabajo con libros, y ahora el proyecto La biblioteca de Babel está ya constituido por más de un centenar de piezas. En este viajar continuo, Lora Read recopila libros y cuadernos. El resultado suelen ser unas piezas muy sugerentes, aunque de desconcertante lectura, haciendo así honor a su babélico origen. La familia “L", obra reciente y presente en esta exposición, remite al proyecto La biblioteca de Babel, pero lo amplía. Formalmente, pertenecen a la misma familia, pero el libro base ha sido sustituido por un trozo de piedra, encontrada quizá en una de sus casas, y tratada también con inserciones que sugieren relaciones novedosas entre sus elementos. ¿Es ésta una vuelta de tuerca más en la relectura de la Historia? El libro, como estudio de la Historia, ha sido reemplazado por la piedra que constituye, ella misma, la Historia.

Monografía: Marcos Lora Read — imagen 5
Marcos Lora Read. Botiquín de salvamento. 1991 Madera, papel y vidrio. 170 x 45 x 50 cm.

Si seguimos la trayectoria de Marcos Lora Read nos encontraremos que, frecuentemente, ha trabajado el concepto de la protección, tratado desde perspectivas muy diversas y, a veces, con contrapuntos divergentes. Los antecedentes podrían situarse en las obras presentadas en la exposición individual Visión para un pueblo, que le dedicó el Museo de Arte Moderno de Santo Domingo, en 1990. Allí presentó una serie de vitrinas inspiradas directamente en las cajas de alimentos, expresión mínima del colmado popular en su tierra, pero alterando el contenido. Lo que resulta significativo es la apropiación de este contenedor por sus referencias a la protección y conservación de los alimentos. Y, a partir del amparo del sustento, se preocupa por una protección que tiene que ver con la salud; protección como prevención y como cura, y su repertorio visual se amplía con camas, literas, colchones y, por último, botiquines. En Apeldoorn se presentan varias obras que tratan este tema, desde Epítome (1993),que incorpora unas literas utilizada durante la segunda Guerra Mundial, hasta Botiquín de protección (1995), donde el exterior aséptico del libro vendado contrasta con un inquietante interior con jeringuillas y un escorpión. No se trata de un libro inclasificable más, sino de un libro totalmente vendado, enfermo, pero todavía venenoso. Y va más allá. El peligro acecha no sólo en la naturaleza del escorpión, de la serpiente o del tigre, sino en el artificio de la jeringuilla, de la espada y, finalmente, de la pistola. Pistola utilizada en el homenaje a esta dominicana asesinada en Madrid solamente por ser dominicana en Madrid, A Lucrecia (1993-1996), pero utilizada también en la primera versión de The Trail (1996).

Monografía: Marcos Lora Read — imagen 6
Marcos Lora Read. 40 metros de Espacio Schengen. 1995. Instalación con diversos materiales. Palau de la Virreina Barcelona. Foto Ahc-Arxiu.

El trabajo de Marco Lora Read no ha ido nunca ajeno a la realidad social y política que él mismo ha vivido. Los primeros años se caracterizan, fundamentalmente, por la reflexión en torno a la historia de su país, en particular, y de todo el caribe, en general. Coincidiendo, además, con la relectura de la Historia que propició la celebración del Quinto Centenario del Descubrimiento de América, Lora Read centró sus investigaciones en este difícil momento del a Historia, cuestionando no sólo la colonización de hace cinco siglos sino también la actitud caribeña ante dicha conmemoración. Pero esta reacción ante los acontecimientos que le rodean se manifiesta también en hechos más próximos en el tiempo, como es la obra Fuga de talentos, que presentó en la Bienal Nacional Dominicana en 1990, donde, denunciaba los exilios a que eran forzados los intelectuales de su país por la situación política del momento, o la obra que presentó en el Palau de la Virreina, de Barcelona, en 1995, titulada 40 metros de espacio Schengen. Utilizando la metáfora del puente, símbolo de comunicación y trasvase, suspendió 50 bidones en el patio central, comunicando la entrada con la salida. Cada uno de los bidones estaba pintado con colores correspondientes a banderas ficticias y en el interior de cada tanque esculpió una pieza con piedra de sal. Cada bidón se constituía así en un compartimiento estanco que vivía aislado de los otros y del conjunto en general. Las referencias a la situación política actual en Europa son también claras.

Monografía: Marcos Lora Read — imagen 7
Marcos Lora Read. La calimba (Nuevo efecto - detalle). 1994. Tubo interior y luz de neón. 40 x 6 x 3 m. Destruida desde septiembre de 1994.

Después de estar mucho tiempo concentrado en el trabajo del espacio, tanto desde el punto de vista del objeto como de la instalación, últimamente Marcos Lora Read ha vuelto a la pintura. Unas pinturas que, aunque obligadas a la bidimensionalidad de la tela, traslucen el gusto por el ensamblaje, la adición y la mezcla de recursos técnicos. Con With the Roof on Fire (1995), insiste en la reflexión sobre el nomadismo, eje vertebral de su discurso. Al realismo del gran caracol que ocupa la parte inferior del cuadro, se contrapone la parte superior de la tela, ocupada por imágenes borrosas de bosquejos de tejados, y el texto de y Octavio Paz, de difícil lectura: "Renuncio a la tarjeta de racionamiento, a la cédula de identidad, al certificado de supervivencias la ficha de filiación, al pasaporte, al número claves la contraseñas la credencial, al salvoconducto, a la insignia, al tatuaje y al herraje".

La comunión con estas palabras, en el caso de Marcos Lora Read, es total, tanto desde un punto de vista personal como artístico. Sus trabajos en torno a la propia identidad, utilizando la cédula de identidad o sus pasaportes de viaje, sacando partido de los permisos de entrada y salida, pero muy especialmente de aquellos denegados que cierran fronteras, son una buena muestra de ello. Pero, por otro lado, etiquetar su trabajo se convierte en una tarea compleja, sobre todo por la variedad de medios expresivos que utiliza: desde el trabajo de la madera para sus cayucos, hasta el Diario de un escribiente (1995), para Internet; desde el modelaje de las esculturas en piedra de sal, hasta la ingeniería de sus puentes, pasando por la fundición en bronce, la pintura o la acuarela. Y todo ello al servicio de un objetivo prioritario, la reflexión en torno a la compleja realidad que nos ha tocado vivir, o, como él mismo dice, "Yo soy más que mi cronista de mi tiempo, un tiempo al que me enfrento con actualidad y con la debida responsabilidad".

ANTONIA MARIA CERDA I RIPOLL

Historiadora del arte y actualmente trabaja en el Servicio Educativo del Museu d’Art Contemporani de Barcelona 

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