Exposición Individualabr 1997 - jun 1997· Por Alberto Collazo

Víctor Magriños

Centro Cultural Borges

Una muestra antológica de obras inéditas sobre papel de Víctor Magriños D. (1924 - 1993) en el Centro Cultural Borges alcanzó los ribetes de homenaje a este artista argentino que ha ejercido gran influencia en el movimiento abstracto en las décadas del cincuenta y sesenta. A algo más de tres años de su fallecimiento sus ideas y su imagen despiertan interés no solo en las jóvenes generaciones. Ello se debe a que durante varias décadas no realizó exposiciones individuales y desde fines de los años sesenta se alejó de la ciudad de Buenos Aires en repudio a la sociedad de consumo, instalándose en una ciudad balneario de la Costa Atlántica.

Exposición Individual: Víctor Magriños — imagen 1
Victor Magrinos. Sin título, 1970 aprox. Acuarela. 33.2 x 25 cm.

Egresado de la Escuela Nacional de Bellas Artes organiza junto a otros jóvenes en 1946 el Grupo joven de pintores. De ideas muy firmes y de fuerte personalidad adhiere a la tendencia no-objetiva. Participó en varias exposiciones colectivas en el orden nacional e internacional. Sus exposiciones individuales fueron pocas y se realizaron en 1951, 1982 y 1991. Fue becado por los gobiernos de Francia y los Estados Unidos. Tuvo amistad con Max Bill, Fernando Léger y con el que él consideró el gran revolucionario del arte contemporáneo el belga Georges Vantongerloo, creador del arte cosmológico. Participó de las Bienales de São Pablo y de Venecia, así como también sus obras se exhibieron en exposiciones individuales y colectivas en Europa y los Estados Unidos. El interés que reviste esta exposición de algo más de ochenta obras, es que si bien son trabajos hechos en papel, por lo general de pequeño tamaño —entre ellas hay que contar tres objetos o estructuras de los años sesenta— se tiene de los mismos un panorama muy completo a lo largo de cincuenta y cinco años, desde sus inicios en 1946.

En su primera etapa que llega hasta su viaje a Francia en 1951, la figuración sintética anuncia su paso a planteos geométricos, como lo prueba una Naturaleza muerta de 1948. La influencia de Vantongerloo lo conduce a una abstracción que va más allá de la estética concreta. Una pequeña tempera de 1951, Sin título, ya lo muestra decididamente en la abstracción, en la cual los planos de color sirven de base al despliegue dinámico de las líneas.

Se puede ver a lo largo de la totalidad de su producción dos tendencias que son constantes. Por un lado juega con grandes espacios planos, y por otro una gran concentración de la imagen, que, en algunos casos, lo aproxima a cierto barroquismo, como lo demuestra una obra de 1959, Sin título, realizada en técnica mixta, a la que suma el collage.

La inserción en la corriente de una estética de planteo cósmico lo lleva a la eliminación de la línea de horizonte, con lo que nos sugiere una espacialidad fuera de la tierra, y además que dichos planteos fueron hechos unos años antes que se concretaran los viajes espaciales.

ALBERTO COLLAZO

Víctor Magriños, por Alberto Collazo | artnexus