Exposición Individualabr 1997 - jun 1997· Por Laura Gil

Raúl Recio

Último Arte

En un medio que a menudo padece de una sobreabundancia de propuestas edulcoradas, la obra de Raúl Recio sobresale en la joven plástica dominicana. Optando por el expresionismo como lenguaje, ya no se trata de mostrar, de un modo a veces deliberada y necesariamente crítica, la experiencia de la vida y del arte, sino plasmar en imágenes un gusto espontáneo por la subversión, frente a los límites impuestos por lo cotidiano a la subjetividad, de un país cuya condición de identidad se muestra cada vez como más escindida.

Exposición Individual: Raúl Recio — imagen 1
Raúl Recio. Las razas y yo, 1996. Acrílico sobre tela. 60 x 65 cm. Cortesía de la Galería Ultimo Arte, Santo Domingo.

El choque a menudo abrupto, de una sociedad desgarrada entre su voluntad de acceder a la modernidad y aún a la postmodernidad, y la necesidad de ser y de pertenecerse a ella misma, provoca en la subjetividad del artista, hoy como en las postrimerías de la belle époque, ese gusto por lo extrafio, por lo raro y por lo transgresor.

La transgresión y la contextualización en una situación histórica y sociocultural concreta de la República Dominicana, alimentan las imágenes de Raúl Recio, desde el punto de vista tanto de los contenidos como de las formas, tanto en la referencia a conductas tradicionalmente tabúes como la homosexualidad, o el drama socio-histórico de los boat people, el impacto de los medios. En la sociedad donde coexisten las marcas de lo preindustrial y lo postindustrial, los ritos de la danza y el erotismo. En la opción de un dibujo deliberadamente rudo, con la intensidad de las tallas de los primitivos y un colorido agresivo. No hay nada de baconiano en esta indagación sobre los "bajos fondos del ser", que no se retrae ni se espanta ante lo oculto o lo prohibido. Se trata más bien de una fidelidad guardada a una esencia de gozo abarcador y dionisíaco, aceptador de la totalidad y crítico, también, pero no en el sentido del análisis intelectual, sino en la rebeldía ante los encasillamientos que pretenden detener la fluencia de la vida, aún en lo que ella tiene de caótica o de engendradora de caos.

La iconografía de Raúl Recio se nutre de arquetipos e incluso de estereotipos recreados y retomados en clave irónica y siempre reitera los motivos del hombre y la naturaleza, procedentes de una tradición clásica, pero poniendo en ellos algo inocentemente mordaz.

LAURA GIL

Raúl Recio, por Laura Gil | artnexus