Exposición Individualabr 1997 - jun 1997· Por Alberto Collazo

Nora Correas

Centro Cultural Recoleta

Con el sugestivo título Con los ojos abiertos la artista mendocina Nora Correas (1942) presenta una serie de trabajos realizados en los últimos siete años. El conjunto integrado por cinco instalaciones y ocho series en las que los objetos-esculturas predominan, se exhibió en la sala Cronopio del Centro Cultural Recoleta. Esta exposición de Nora Correas está presentada como una enorme instalación en la cual el espectador recorre un todo sin solución de continuidad. Esta característica se debe a una iluminación en la que predomina la penumbra que da unidad y de la que emergen cada una de las obras. Esta puesta en escena que no oculta dramaticidad y una particular poesía subraya una reflexión ontológica y ética sobre la relación entre el hombre y la naturaleza. El punto de Nora correas, partida es la integración de los opuestos versos de un poema de Olga Orozco que dice "noches y días con los ojos abiertos bajo el insoportable parpadeo del sol", con lo cual intenta hacer relevante la dolorosa vigilia en la búsqueda de la verdad, más allá de las apariencias.

Exposición Individual: Nora Correas — imagen 1
Nora Correas. Cara y ceca. Instalación, 1989. Fibra de vidrio, tela, mimbre, resina. 2 x 25 x 15 m.

Nora Correas es egresada de la Escuela Superior de Bellas Artes de la Universidad Nacional de Cuyo y expone regularmente desde la segunda mitad de la década del sesenta. Alcanzó relevancia en la década siguiente con obra en el arte textil, técnica en la que se desempeñó libremente, actitud que le permitiría elaborar objetos textiles, casi escultóricos. Es por ello que fue natural su ingreso a la representación escultórica. En estas obras se pueden apreciar las huellas de su anterior técnica textil, por sus formas que recuerdan a las tramas de cesterías o la urdimbre de los telares. En estos trabajos usa diferentes elementos como pergaminos, telas, papel, fibra de vidrio, vidrio, madera, mimbre, hierro, alambre, crin, huevos de ñandú, hormigas de plástico, resinas y pigmentos.

Las cinco instalaciones que van desde la más antigua Cara y Ceca de 1989 a la más reciente, La rosa de 1996 nos brindan un recorrido inquietante no sólo por su propuesta conceptual, sino por los diferentes materiales que integra en sus formas cerradas o abiertas. Quizá en esta última se encuentre el resumen de su aspiración tanto poética como trascendente y que tiene en los versos "Todo tiene que penetrar en todo, que florecer y madurar en todo", del poeta alemán Novalis su modelo. La rosa azul se halla protegida de las hormigas, con lo que simboliza a la poesía y a la verdad a la que se accede en forma individual y que hay que proteger de la masificación. Otra de las obras a destacar es Ora pro nobis de 1992, realizada en relación al Quinto Centenario, la cual asemeja a la barca de Noé de regreso a España con un cargamento de cincuenta corazones dentro de un santuario y de animales del continente, con lo cual intenta una suerte de homenaje al hombre en América desde los albores a nuestros días. En resumen una excelente muestra que refleja en su plenitud la madurez de esta artista mendocina.

ALBERTO COLLAZO

Nora Correas, por Alberto Collazo | artnexus