A fines del mes de noviembre el Banco de la República inauguró tres nuevas salas de exposición con la muestra titulada Fuera de límite, curada por José Ignacio Roca, actual Director de la sección de Artes Plásticas. En esta muestra se reúnen a los artistas que han recibido la Beca Jóvenes Talentos que desde hace diez años concede el Banco de la República, distinción que hizo posible que cada uno de ellos pudiera completar sus estudios fuera del país y como lo comenta el curador, en buena parte el propósito de la exposición pretende "enfocarse en los aspectos más evidentes de trabajar dentro fuera de los limites de un territorio reconocido como propio".

Miguel Huertas fue el primer artista becado por el Banco. En 1987, cuatro años después de haberse graduado en la Escuela de Bellas Artes de la Universidad Nacional viajó a París donde trabajó durante dos años en el Atelier 17. Desde el inicio de su carrera. Huertas se ha distinguido por ser un excelente dibujante. La obra exhibida en esta ocasión trae consigo una doble reflexión: por una parte sus dibujos y objetos pretenden ser una exploración acerca del dibujo, particularmente del acto de dibujar y por otra parte estos trabajos se plantean como una indagación sobre el cuerpo abierto. Los dos aspectos se hacen evidentes en el dibujo efímero realizado en gran escala sobre la superficie de la pared donde lo más Importante es el proceso que tuvo lugar durante la ejecución. Esta obra se realizó con un asistente, sobre una pared de 8mts. de altura y la figura escogida, a juicio del autor, es emblemática del cuerpo abierto y del cuerpo cerrado. Se trata de dos dibujos de alcancías con forma de marranitas en los que se recoge el ángulo superior del cuerpo del animal y desde esta perspectiva la ranura por la que se depositan las monedas cobra un protagonismo absoluto, en una de la figuras está abierta, en la otra cerrada, de manera que la redondez del cuerpo y la abertura se hacen ostensiblemente evidentes. Sin embargo el propósito de este dibujo efímero va más allá de la alusión al cuerpo, lo que busca ante todo Miguel Huertas es hacer visible lo invisible, en este caso el acto de dibujar quiere hacer ver la superficie, el soporte de la obra, es decir el muro que durante cuatro días fue virtualmente acariciado, pues la factura del dibujo se realizó directamente con la mano depositando capas de carboncillo y pastel hasta lograr diversos matices que van del gris al negro, sugiriendo el volumen, la abertura y evidenciando la presencia del gran muro que limita con una bóveda. En la serie de dibujos sobre papel que también hacía parte de la muestra, se revela ante todo el agudo y sensible dibujante de Miguel Huertas.

Los comentarios de Ana Sokoloff sobre María Fernanda Cardoso señalan algunas ideas pertinentes a los objetivos de esta exposición: "María Fernanda Cardoso, nacida en Bogotá. Colombia ha estudiado en Colombia y Estados Unidos, enfocando su investigación en las asociaciones físicas y propias de los materiales inusuales para la escultura y la instalación. Consciente de las corrientes artísticas del siglo XX, también ha sido inspirada por el bagaje cultural de su país, apropiándose de tradiciones de la cultura precolombina, colonial y actuales como elementos para su obra"1. En esta ocasión María Fernanda Cardoso presentó una instalación realizada con pirañas disecadas, montadas sobre bases de madera conformando un río que atravesaba la amplia sala longitudinal, a partir de los elementos infinitamente repetidos. Este recurso de la repetición, tal vez heredado de la práctica minimalista, ha sido constantemente utilizado por la artista pero distante de la neutralidad característica de este movimiento, sus obras traen consigo una evocación que la inserta en el ámbito de otras preocupaciones que se relacionan con los problemas ecológicos que atañen al planeta y a los derivados de la violencia que tienen que ver directamente con nuestra idiosincrasia y con nuestra inmediata realidad nacional.
Liliana González es Maestra en Bellas Artes de la Universidad Nacional y realizó un post-grado en pintura en la escuela Superior de Artes Visuales de Ginebra durante 1988 y 1989. En Fuera de límite, esta joven artista que hasta ahora se conocía por su obra pictórica, revela una nueva faceta de su trabajo que como en etapas anteriores gira en torno al universo infantil. En esta ocasión presentó una instalación conformada por algunas telas que permitían recordar el universo fresco y espontáneo de sus primeras pinturas que aludían a juegos como la golosa o la rayuela, los que le permitían crear un mundo constructivo sumamente atrayente en el que convivía el trazo infantil con una pintura vigorosa y segura. Esta instalación se componía también de un archivador de biblioteca que en cada una de sus gavetas contiene objetos y elementos relacionados con la infancia, específicamente con el proceso de gestación y crecimiento de sus hijos. Este intento de Liliana González puede comprenderse como una etapa de transición al interior de su propio proceso que se muestra incierto entre la práctica pictórica y la instalación como medio y lenguaje. Sin embargo es importante anotar que tanto en el campo de la pintura como en la utilización de objetos a través del acto de guardar, cuidar y preservar, se revelan posibilidades para un ulterior e interesante desarrollo.

Juan Fernando Herrén es un artista egresado de la Escuela de Artes Plásticas de la Universidad de los Andes. En 1992 al 1993 realizó una Maestría en Artes Plásticas en el Chelsea College of Art de Londres, posteriormente en el mismo lugar cursó estudios de post-grado en Teoría del arte y desde el inicio de esta última década se ha perfilado como una de las figuras más interesantes de la joven plástica nacional. El trabajo de Herrén incluido en Fuera de límite, titulado Transformaciones geográficas es un claro testimonio de un trabajo artístico interdisciplinario donde el artista entra a reflexionar en el campo de los problemas urbanos y en los de la historia, rozando en algunos puntos con los de la sociología. Como lo anota el curador, esta instalación tiene sus orígenes en un interés por la arqueiogía urbana2 que el artista manifestó en obras anteriores. Su actitud tal vez puede estar en deuda con el conceptualismo que hizo posible que el arte abandonara su eminente condición retiniana y se asumiera como una investigación ligada a otros campos del conocimiento. La actual instalación de Herrán, a diferencia de la frialdad y la carencia de interés por lo visual por parte del conceptualismo puro, presenta una estructura visual vigorosa; así mismo el material fotográfico utilizado posee una enorme fuerza plástica y los textos que lo acompañan intensifican una cierta sonoridad que permiten que el espectador se involucre intelectual y emocionalmente con su propuesta acerca de la naturaleza y el destino del río Támesis. Estos aspectos de su obra evidencian la apertura de horizontes que se abren al arte del presente, apertura que se acepta y comprende ante la contundencia de una obra como la de Herrán pero que, en otras ocasiones, con artistas diferentes, ante obras débiles, carentes de proceso, nos hacen pensar en la irremediable disolución del arte.
Esta muestra estuvo acompañada por un catálogo en el que se recogen reflexiones de la curaduría así como la documentación que acompaña a las obras y las ideas de los propios artistas quienes con sus palabras completan el sentido de las obras exhibidas dando cabida a una comprensión más totalizante de la poética de cada uno de ellos, las que se han ido articulando en los últimos años de una forma muy personal e individual pero así mismo evidenciando una conciencia déla necesidades y las características del arte contemporáneo que desde la segunda mitad de este siglo ha ido tomado nuevos caminos que rebasan la realidad eminentemente visual para comprometerse con los procesos del arte mismo, con la auto reflexión y con la investigación interdisciplinaria que así mismo reclama nuevas formas de lectura, de comprensión y de participación.
*Fotos: Cortesía de la Biblioteca Luis Angel Arango. Bogotá.
NOTAS
1.Ana Sokoloff. "María Fernanda Cardoso: en búsqueda de la naturaleza". Arte en Colombia, No. 66.
2. José Ignacio Roca en el catálogo que acompaña la muestra.
MARTA RODRÍGUEZ

