XVI Encuentro nacional de arte joven

marianna dellekamp. Autoretrato 1995 Imagen e impresión digital 46x100 cm

Colectivaene 1997 - mar 1997· Por Carlos Blas Galindo

XVI Encuentro nacional de arte joven

Museo Carrillo Gil, México D.F.

Concienciando con otras actividades de la Feria Nacional de San Marcos, en abril de 1996 comenzó en la ciudad de Aguascalientes la exhibición de los resultados del XVI Encuentro Nacional de Arte Joven certamen anual de artes visuales en el que concursan autores menores de 30 años de edad. En esta ocasión los jurados fueron Agustín Arteaga, Juan Castañeda, Arnaldo Coen, Sylvia Navarrete y Raquel Tibol. Ellos eligieron para su exhibición, de un conjunto de 994 piezas que fueron enviadas al concurso, 60 obras de 47 autores, de los cuales 11 se inscribieron como avecindados fuera de la capital del país, mientras que los restantes 36 se registraron como provenientes de esta. De los seleccionados de fuera de la capital mexicana, dos viven en Morelos y cada uno de los otros nueve en una de las siguientes entidades: Aguascalientes, Chiapas, Coa- hulla, Oaxaca, Querétaro, Sinaloa, Sonora, Tamaullpas y Veracruz.

A diferencia de lo acontecido en ocasiones previas, este año los jurados hicieron una preselección mediante fotografías. Del resultado de su labor cabe lamentar que hayan excluido las obras del estupendo ceramista oaxaqueño Carlomagno Pedro Martínez. Asimismo cabe reclamarles que en cambio hayan aceptado los prescindibles trabajos de Adriana Calatayud, Tomás Capistrán, Osvaldo Hernández, Horacio López, Verónica Macías, Gerardo Montiel y Eduardo Tapia. Pero lo que de la actuación de los jurados resultó más inexplicable es que hubieran concedido reconocimientos y hasta algún galardón a trabajos sin componentes estéticos, temáticos ni artísticos de importancia: le otorgaron mención honorífica a José Ignacio Cervantes por un confuso e irrelevante cuadro en grises, negros y tierras de sombra; le otorgaron un reconocimiento semejante a Sandor Paczka por una pinturita figurativa trabajada con cierto esmero, sólo que resuelta mediante un léxico en exceso anacrónico, y le regalaron un premio de 50 mil pesos a Alejandro Caballero por un políp- tico de seis partes carente de elocuencia, superficial y sin ninguna audacia, ni siquiera alguna de tipo técnico-formal.

Con todo y estos errores, entre las obras seleccionadas y entre

las premiadas hay planteamientos relevantes e incluso un descubrimiento. Este lo constituye el caso de la aguascalentense María del Pilar Sánchez Ramos, alumna — en el Centro de Artes Visuales local— de Moisés Díaz Jiménez. Por su mixta sobre tela Expulsión hada los ángeles de la concordia bien pudo haber obtenido algún reconocimiento, ya que logra expresividad, alude con acierto a aspectos de la Identidad nacional y del papel social y, aunque se halla, como tantos otros expositores en estos Encuentros, en vías de consolidar su lenguaje Individual — todavía cargado de Influencias neonacionalistas—, cuenta ya con un considerable acervo técnico.

En cuanto a los planteamientos relevantes sobresalen los siguientes: la elocuente talla directa en piedra basáltica de Fernando Aceves Humana; las electrogra- fías sobre la violencia política y policiaca de Jesús Flores Villegas (aunque, al parecer, le fueron aceptadas obras de menores dimensiones que las que había registrado); el dibujo figurativo naturalista, cercano a la obra de Martha Pacheco, de Raúl García Sánchez; las gráficas intervenidas de Alma Verónica Gómez; el ensamblaje, con el que connota dinamismo, de Víctor Guadalajara; la pintura más provocativa del certamen, de Cisco Jiménez, y el empaque de cuidadosa factura, con el que logra intrigar, de Mima Manrique.

Colectiva: XVI Encuentro nacional de arte joven — imagen 1
Maria del Carmen Aruizo Berbejo Schopengauer de cerca o lejos 1995-96 Tecnica mixta 168x135,5

Los otros premios del concurso (consistentes en 50 mil pesos) que hasta ahora no he comentado les fueron concedidos a los siguientes autores: A Víctor Rodríguez, por una pintura mayorltariamente resuelta con pincel de aire, que estilísticamente deriva del neo- flguratlvlsmo fotorreallsta cuya vigencia decayó en la década de los setenta y cuya puesta al día él basa en la vulneración de la asepsia fotorrealista, efecto que consigue mediante una cierta agresividad iconográfica. A Lorena Orozco, por un largo collage sobre madera recubierto con pintura y barniz para usos no artísticos, con el que pregona no el desagravio ni el rescate del objeto luego del embate de los no objetualizamos, sino la sana conciencia de que la objetualizad es una más de las posibilidades que se hallan a disposición de los autores; de ahí la Irreverencia técnico-formal con la que resolvió su pieza. A Mariana Dellekamp, por un autorretrato (de dos que le fueron seleccionados, al parecer también de medidas diferentes que las que registró) elaborado desde su toma -subacuática- mediante procedimientos digitales, y con el que asombra a la vez que seduce mediante una hábil combinación de recursos tales como lo sensual, lo frágil y lo grandioso. A Angélica Carrasco, por un huecograbado de una gran fuerza expresiva, dramático a la vez que brutal, alusivo a la violencia, que genera sensaciones de dinamismo, que está realizado con vigor y que permite comprobar la destreza y determinación que ha logrado su autora, el uso que hace de las tensiones, así como su tránsito hacia una figuración abstrayente. A Carmen Arvizu, por su políptico de 72 elementos en el que retrata al filósofo Arthur Schopenhauer desde una vertiente irónica y hasta sarcásticay mediante un tratamiento no sólo alegre sino abiertamente lúdico. Por esto mismo, resultó excesiva la determinación de los jurados de otorgarle una mención a la misma autora por otro trabajo de su misma serie sobre el mismo tema que la que le premiaron.

Pocos ejemplos hubo en este Encuentro de obras tridimensionales; además de las que he citado están: dos ensamblajes (con movimiento, uno de estos), una Instalación (registrada como construcción) y una obra textil. La exposición resultante del XVI Encuentro Nacional de Arte Joven fue vista, después de Aguascalientes (Casa de la Cultura), en Monterrey (Pinacoteca de Nuevo León), en la capital de México (Museode Arte Carrillo Gil) y en Querétaro.

CARLOS-BLAS GALINDO

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