La más importante exposición colectiva de arte latinoamericano en Centroamérica se ha venido realizando por siete años en la Galería Espacio de San Salvador, como una celebración a una parte muy representativa del arte del continente. Cada año se muestran artistas y obras de excepción en las modalidades de pintura y escultura fundamentalmente y cuyos planteamientos plásticos y temáticos en el campo de la figuración, se presentan como reflexiones entre la tradición y la innovación y como resultados del ejercicio riguroso de la creatividad.

De José Luis Cuevas, Fernando de Szyszlo, Alejandro Aróstegui, Gerardo Chávez, Ornar Rayo, Elmar Rojas y Carlos Cañas, los más consagrados, pasando por figuras Intermedias de gran prestigio como Alirio Palacios, Ignacio Iturria, Alfredo Castañeda, Rafael Cauduro, Felipe Herrera, Hugo Sbernini, Alberto Pancorbo, Guillermo Conte, Inés Tor, Roberto Galicia, Tomás Sánchez, Carmen Aldunate, Ana Mercedes Hoyos, César Menéndez, Gregorio Sa- billón, hasta llegar a los más jóvenes como Rolando Cubero, Negra Alvarez, Fernando Salazar, Titi Escalante, Olga Sinclair y Walter Iraheta, para nombrar sólo a un grupo de los artistas participantes, que se dieron cita en este espacio que cumple con una importante labor educativa importante en la promoción y difusión de la producción visual en esa región de América Latina.
Apartando la magnífica tela de Ornar Rayos, fiel aún a sus planteamientos óptico-geométricos, la exposición fue una apología a la figuración más conocida, observándose algunas variantes en cuanto a los planteamientos conceptuales que preocupan a cada artista Como siempre sucede en este tipo de muestras, para una nota corta, se hace difícil analizar obra por obra y si se hace a un puñado de ellas consideradas de gran valor plástico, se corre el riesgo de dejar afuera otras que también merecen ser tomadas en cuenta, como sucede en esta Vil Exposición Latinoamericana. Aquí lo que debe enfatizarse es la alta calidad de la mayoría de las obras expuestas. Es evidente que la curaduría, realizada por la galería misma, expresó su gusto y su criterio dentro de modalidades figurativas que abarcan desde la más hiper-realista hasta la más expresionista, entendiendo con buen criterio el papel fundamental que juega en estos momentos la figuración como tema en el arte. Esa figuración que con sus libertades, con sus Innovaciones y con sus Irreverencias, ha innovado los códigos y esquemas de la pintura y la escultura, trastornando su lógica tradicional.
De los maestros que aquí pudieron apreciarse, sus estilos están ya consagrados en la historia, aun cuando presenten sutiles variaciones que coincide en elevar ya sus altos niveles de calidad artística, el reconocimiento de su Impronta plástica es Inmediato, tales como Cuevas, Aróstegui, Szyszlo y Chávez, para citar unos pocos. El grupo que se haya ubicado como generación inmediata y los más jóvenes, podría dividirse en varios subgrupos figurativos. Por un lado están los que practican una suerte de hiper- realismo, cada uno con su temática particular, tales como Ana Mercedes Hoyos, Alberto Pancorbo, Walter Iraheta, Tomás Sánchez, Alfredo Castañeda y Peter vonArten. Otro grupo se inscribe en la representación, fiel hasta llegar a ser Irreal, del desnudo femenino, como Ricardo Maffei y Rolando Cubero; mientras que el planteamiento figurativo expresionista con diferentes propuestas a nivel de la Imagen, es explorado por Aliño Palacios, reconocido por sus característicos caballos; Ignacio Iturria con sus paisajes íntimos poblados de diminutos personajes llenando mesas o escaparates; Olga Sinclair, Jorge Tamayo, César Menéndez como siempre con pintura de gran calidad y la extraordinaria obra de Rafael Cauduro, con sus ricas texturas matéricas y su misterioso elan poético, o la pintura de Delia Cugat de impecable ejecución y cargada de una atmósfera fantástica, al igual que Inés Tor que, como ella, se muestra amante de las formas serenas y de las evocaciones nostálgicas de la realidad.
La pasión y la fuerza son dos elementos presentes en esta muestra de arte latinoamericano. Cada año un gran público centroamericano, entre artistas, especialistas y galeristas, se dan cita en San Salvador, para tener la oportunidad, no muy frecuente por cierto, de apreciar y disfrutar buen arte en América Latina.
BELGICA RODRÍGUEZ

