Mirarte

Edgar Negret. Tierradentro (rombo y estela) El arco, 1996. 74x121x23 cm. Galeria Casa Negret

Feriaene 1997 - mar 1997· Por Carlos Jiménez

Mirarte

Bogotá, Colombia

Entre el 23 y el 28 de octubre pasado celebró su primera edición Mirarte, la Feria Latinoamericana de Arte Internacional de Bogotá, precedida de los más inquietantes presagios. Tanto por los antecedentes (Mirarte es la segunda tentativa de una feria de arte en Bogotá: la primera, al cabo de dos ediciones fracasó), como por la situación del país: Colombia, atenazada por una prolongada crisis política y por serios indicios de una recesión económica en marcha. Sin embargo, los más negros vaticinios no se cumplieron.

Feria: Mirarte — imagen 1
Obras de José Luis Cuevas, Ismael Mundaray y Hugo Zapata. Galeria stato (valor arte) venezuela

La feria se hizo, participaron 15 galerías de nueve países, incluyendo dos europeos y la sede de la misma, el antiguo claustro de un convento reconvertido en espacio expositivo, se vio concurrida la mayor parte del tiempo por numerosos visitantes. Y aunque no se dio por parte de los organizadores ningún balance final sobre sus resultados económicos, se sabe que algunos galeristas participantes no quedaron satisfechos con las ventas alcanzadas, aunque no por ello se sintieron defraudados. Otros vendieron muy bien. La feria no fue probablemente el mejor negocio del mundo, ni tampoco el peor. Además, el mercado internacional del arte no se repone del todo del tremendo descalabro con el que inició la presente década, como para aspirar por ahora a las ventas fabulosas de los años ochenta.

En cuanto a la calidad de las galerías, las obras y los artistas expuestos había obviamente, más asidero para el juicio. Las galerías más y mejor representadas fueron, como era de esperar, las colombianas, seguidas a distancia por las de Venezuela y Argentina.

Feria: Mirarte — imagen 2
Fernando Botero. Sin titulo 1991. Edición 2/3 120x80x238 cm. Galeria Leon Tovar Colombia

En la representación colombiana destacó la Casa Negret que hizo prácticamente una muestra muestra Individual con una decena de las mejores piezas realizadas en el último tiempo por el escultor Edgar Negret, conocido desde hace años por su versión lírica de la tradición constructiva del movimiento moderno. Lírica y ahora nostálgica como lo prueban las piezas mencionadas, llenas de evocaciones y homenajes a los incas y a los aztecas. La que combinó de manera acertada la calidad con la innovación fue la galería Jennl Vllá de la ciudad de Cali, Colombia. En su stand pudieron verse cuadros de artistas colombianos como Victor Lalgnelet, Luz Angela Lizarazo y Johana Calle. Lucas Ospina, el otro artista expuesto, mostró unas aguadas de raíz beuysiana hechas con pulso sensible.

Igualmente figuraron en la primera línea de las galerías colombianas la Garcés Velásquez y la Galería El Museo, ambas de Bogotá, aunque la oferta de la primera la empañara el excesivo espacio concedido a la obra de Riera I Aragó, un artista catalán poco convincente sobre todo si se lo saca de Barcelona y de su sistema de afectos y complicidades. El Museo a la hora de elegir a los artistas de su nómina, dio la primacía a los valores consagrados, tipo Obregón o Botero, sobre los que están en ascenso, como Rafael Ortíz y Horacio Martínez. En otras galerías pudieron verse algunos trabajos interesantes. En la de Carlos Alberto González, unas cuantas cerámicas pseudoprecolombinas de Nadín Ospina, de esas que juegan irónicamente a la mezcla irreverente de Mickey Mouse o del pato Donald con la imaginería característica de las civilizaciones arcaicas americanas. En la galería de Alfred Wild se colgaron unos cuantos óleos de Gonzalo Arlza, un viejo maestro de la pintura colombiana ya fallecido, que se destacó en vida por pintar paisajes andinos ahogados por la niebla y la lluvia. Cerraba el lote colombiano y casi que podría decirse con broche de oro, el stand que la compañía de seguros suramericana dedicó a exponer una selección de su espléndida colección de arte colombiano.

Feria: Mirarte — imagen 3
Victor Laigenet. A.I.V 1996 Oleo sobre tela. 130x215cm. Galeria Jenni Villá

La oferta de las galerías venezolanas no fue especialmente atractiva a pesar de que los nombres de los artistas que propusieron un par de ellas son de lo más prestigioso: José Luis Cuevas, Carlos Cruz Diez, Alejandro Obregón. De México, la única galería participante, Praxis, dedicó su espacio a Alberto Pancorbo, un figurativo a lo Claudio Bravo. Argentina, en cambio mostró a dos artistas dignos de Interés: el pintor uruguayo Iturria, en la Fundación Praxis y la pintora hispa- no-colombiana Franclna Torner, en la galería Roberto Martín. Esta última me fascinó con sus enormes telas que describen la cotidianidad con una literalidad alucinada y alucinante. Atributo que a mi juicio era compartido de algún modo por las floras y los paisajes de los pintores Margarita Lega y Jorge Cavelier, expuestos por la galería Barnard Diderman de Nueva York. Hay que destacar finalmente la participación de la Galería Der Brucke, de Argentina con una selección de artistas como Hernán Dompé, Carlos Gallardo, Eduardo Medid, Silvia Rivas y Emilio Torti entre otros, y el montaje del patio de esculturas de la galería Durban, de Venezuela, en el que se Incluyeron los trabajos escultóricos de Agustín Cárdenas, Daniel Couvreur, Augusto Lange y Víctor Valera.

CARLOS JIMÉNEZ

Feria: Mirarte — imagen 4
Francisca Torner. Macrocosmos, 1996. Oleo sobre tela. 115x140 cm. Roberto Martin Arte Contemporáneo.
Mirarte, por Carlos Jiménez | artnexus