Desde los Inicios el ser humano ha sido el eje del universo de Luz Letts. El hombre era el protagonista de preocupaciones exlstenclales en una pintura de privilegiada factura, de colores usualmente luminosos y un empaste que nos hacia penetrar a una realidad paralela a la nuestra.
La suya, desde ese entonces, era un obra a través de la cual podíamos cruzar al otro lado del espejo, o a ese laberinto borglan'o en el cual, cuando creemos que soñamos, estamos en un sueño dentro de un sueño. Sus imágenes de la angustia lograban transformar un símbolo personal en tragedia colectiva, que coincidían con los momentos que nos tocaba vivir y que ella de manera sobresaliente lograba representar.

Luego vendrá una parquedad en sus manifestaciones que terminaría por germinar un universo ascético, en el cual los personamagnífica dibujante, Luz Letts ha evidenciado una transición de los inicios a la actualidad, donde la línea cumple un papel decisivo y el color licuado se encarga de la definición de hechos y situaciones que usualmente nos ubican en un plano suprarreal.
Para esta nueva exposición Luz Letts trabaja cuadros donde toda la estructura tiene un predominio circular, obligando a la vista a desplazarse al ritmo que ella Impone a la superficie. En este recorrido vamos descubriendo una fauna urbana que puede crear una mitología propia —como sucede con los hombres peces— o adquirir una densa carga onírica, como ocurre con el beso de las especies, donde la ruleta dibujada con el hombre y la mujer va dando vueltas, transformando al azar sus cuerpos al unirlos con los de los animales que lo rodean. Este es el tipo de obras que propone una lectura enriquecida de la muestra. Sus lucubraciones sobre el ser humano sobre los límites de la realidad y las tabulaciones, liberadas con el accionar de estas ruletas, hacen que la acción que tiene lugar sobre la superficie de los cuadros se transforme en una suerte de juego de zar, pues, donde ésta se detiene se inicia el recorrido visual de la Imaginación.
SI los dibujos y pinturas revelan a una artista que ha logrado una Imaginería propia, de cuerpos ubicados en espacios crepusculares, habitados por ejecutivos de corbata y mujeres-objetos, las piezas en las que ella Incorpora la ruleta tienen un añadido lúdico debido a la participación del espectador. Así, las ruletas de color pueden detenerse en cualquiera de los caminos que debemos de recorrer para descubrir lo que nos corresponde, ya sea en materia de sexo, de trabajo o estados de ánimo. Son obras densas, pintadas sobre trupán, en los que Luz Letts alterna la densidad del color con la línea de un dibujo Insinuante, para proponer tres piezas que se Integran con similar intención.
Pudiera ser que dos cuadros nos dieran el Indicio de cual es el punto de Inicio de esta muestra y la partida para la siguiente. Uno de ellos es el hombre cuyo desplazamiento forma una esfera perfecta, una suerte de trova bidimensional, donde el cuerpo queda transformado en un conjunto de lineas en movimiento. El otro es el cuadro más expansivo de la muestra, cuyo centro, a forma de gran medallón, aglomera las manchas que sugieren los cuerpos, que a modo de coro, anuncia los acontecimientos que van teniendo lugar a su alrededor.
Teóricos e historiadores coinciden en afirmar que lograr un lenguaje propio en materia de arte implica una búsqueda interior de 12 a 15 años. En el caso de Luz Letts, todo este proceso ha sido una suerte de cordón umbilical que ha conducido a la muestra actual, en la que se puede apreciar cómo ella, desde sus Inicios a la actualidad, ha sabido seguir un camino de absoluta coherencia, en etapas en las que se revela a una artista de conceptos definidos, de un riquísimo mundo interior, capaz de comunicarlo a nosotros de forma espléndida como lo hace hoy. Luz Letts es una artista en plenitud.
LUIS LAMA
