Desde 1970, Fabio Herrera ha desplegado una intensa actividad expositiva producto de un trabajo sin tregua, el que ha dado como resultado una cuantiosa producción artística, signada por la versatilidad de los medios investigados y los conceptos plásticos y temáticos explorados. Él mismo, consciente de esto, ha expresado: me inspiro en lo cotidiano y uso diferentes materias como soporte para tener más posibilidades pictóricas: me gusta sentirme un pintor libre. Después de la muestra de sus obras realizadas entre 1993 y 1996, en el Museo de Arte Costarricense, Herrera expuso sus más últimas importantes pinturas, en la Galería que dirige otro artista de gran valor de Costa Rica, Roberto Lizano. La exposición se tituló Primitivo. Por el título podemos Intuir la esencia de la obra mostrada, cuyo concepto y tema fundamentales, se referían a ciertas Imágenes, abstractas o semi-flgurativas, ligadas a magias, rituales y concepciones de las cosmogonías de la cultura rupestre. Pero también pueden éstas ligarse a las que han caracterizado buena parte de las tendencias de los nuevos salvajes. En sus pinturas Herrera Incluye fragmentos reales, tomados de su cotidianidad y de sus intereses existenciales, dentro de una estructura plástica que se debate entre la abstracción gestuallsta y la representación conceptual. El gesto y la mancha son dos elementos formales básicos en esta pintura. Ellos están supeditados al mundo de la naturaleza, en virtud de la visión creada por el artista a lo largo de toda su trayectoria. Una visión que lo acerca al expresionismo abstracto al que se le han añadido elementos representacionales figurativos.

Al ser sustentada por una unidad temática, que es identificada más que visualmente por los títulos que tiene, la pintura de Herrera responde más a una cuestión sensualista. El control conceptual se manifiesta en el manejo del espacio pictórico. Manchas y trazos gestuales de pintura en diferentes dimensiones, se mueven y ruedan sobre el soporte, entretejiéndose, simultáneamente, en el fondo y en la superficie de este soporte, formando un tejido extraordinariamente dinámico. Las manchas y trazos de color avanzan y retroceden ante los ojos del espectador, creando perspectivas no convencionales. La figura referenclal como la sombra de la cabeza de un toro, de un jaguar o una Imagen somera de un caballo, contribuyen a hace más complejo el tejido de las pinceladas.
Muchos han sido los temas por los que Herrera se ha interesado. Comenzar con la acuarela y el paisaje y la casa de adobe como parte de una arquitectura vernácula costarricense fue muy Importante. Pero el continuar una tradición artística no se convirtió en un objetivo artístico. Poco a poco el joven fue desprendiéndose de ciertas ataduras y en acto demiúrgico fue concentrando su talento en la observación de algunos fragmentos, de pedazos Interesantes que expresaran más contundentemente la esencia de aquel paisaje, o de los muros de aquella casa. Era el buscar el espíritu, el alma de una parte del hombre y su entorno. Así fue llegando a la abstracción. Las manchas, el graflsmo, el trazo gestual, fueron suplantando la figuración naturalista. La investigación en los materiales no se hizo esperar. Aparecen los collages realizados en ricas texturas sobre diferentes soportes. Cada fase pareció ser la síntesis de todos las anteriores, no en la depuración del espacio pictórico, sino en el arraigamiento de muchos intereses plásticos y temáticos. En la riqueza visual de la superficie, el artista ponía gran Interés. Lo matérlco de ella era parte de la propuesta plástica.
Las pinturas que expone actualmente, ahora si podrían considerarse como una síntesis. Lo abstracto-gestual se relaciona en perfecto connubio artístico con lo figurativo, porque esto último también responde a una vocación abstracta que ha permeado la pintura de Herrera desde que abandonó el paisaje y la casa de adobe. Reminiscencias de atmósferas ancestrales es lo que lo acerca a cosmogonías esenciales de la cultura prehistórica, pero diría más bien a culturas prehispánicas. Herrera busca en su obra transmitir una esencia cultural, una decantación de múltiples encrucijas culturales con las que le ha tocado encontrarse; en ésto ha influido su formación, sus viajes y sus largas estadías de estudio y de trabajo en países de gran desarrollo cultural.
