Espíritu de la colmena

Vista de la exposición El espiritu de la colmena. Centro cultural Recoleta. 1996. Buenos Aires

Colectivaene 1997 - mar 1997· Por Elena Oliveras

Espíritu de la colmena

Centro Cultural Recoleta, Buenos Aires


En el amplio, casi «enciclopédico» recorte histórico de la muestra se Incluyeron los nombres de Norah Borges (de prolongada trayectoria a partir de los años 20), Lidy Prati (Integrante del grupo de Arte Concreto Invención de los años 40), Noemí Di Benedetto (Informallsta de los 50), Josefina Roblrosa, Noemí Escanden (quienes participaron en las vanguardias de los 60) y María Juana Heras Velasco (representante de la escultura de los 70). El sector mayorltaho —proporcional al número real de protagonistas— fue el de las artistas de las dos últimas décadas (Matilde Marín, Alicia Díaz Rinaldi, Cristina Ghetti, María Luz Gil, Raquel Blglo, Julle Weisz, Correas, Zulema Maza, Gachí Hasper, Marta Ares, Dolores Zorreguieta, Carolina Antoniadls, Luz Zorraquín, Fabiana Barreda, entre otras).

Figuras de renombre, como Annemarie Helnrich en el campo de la fotografía, de María Kodama, Luisa Valenzuela o Alina Diaconu en el campo de la literatura, o de Lita Stantic en el de la cinematografía, indicaban desde distintas áreas, el mismo fenómeno de presencia destacada de la mujer.

Espíritu de la colmena cumplió, asimismo, con otro de sus objetivos. Sirvió de «movida» cultural, actualizando el debate sobre el arte de género en la actualidad. ¿Existe un género femenino? ¿Encontramos hoy temáticas exclusivamente femeninas? ¿Cuáles son, en definitiva los principales rasgos de identidad femenina en el arte? Estos fueron algunos de los temas que suscitaron la confrontación y que fueron debatidos en encuentros y en mesas redondas que acompañaron a la muestra.

Más allá del debate, cada obra hablada por sí misma, Indicando —salvo excepciones— una actitud diferente de la combativa y militante que se impuso en los años 60. Como sus contemporáneas a nivel Internacional, las participantes argentinas mostraron que no existe hoy una lucha frontal con el sexo opuesto. Sus obras difícilmente podían ser calificadas de «feministas» desdibujándose, en consecuencia, los límites de un «arte de género».

Espíritu de la colmena mostró que las mujeres se interesan por temas que atañen por igual a los hombres como, por ejemplo, el de la autodeterminación y el de la expansión del espacio físico, mental y espiritual del ser humano en general. Sin embargo, a pesar de la generalidad de esos temas, no es menos cierto que existen ciertos puntos de partida privilegiados por la «escultura femenina». Tal el mundo de lo Individual y de lo privado, motivaciones frecuentes, aunque de ninguna manera exclusivas, en el arte realizado por mujeres.

En síntesis, Espíritu de la colmena puso de relieve la necesidad de superar las frecuentes simplificaciones y de realizar una indagación crítica que sitúe el problema de lo femenino más allá de estereotipos desactualizados. Mujeres y hombres parecen ocupar hoy lugares Intercambiables. Ambos pueden ser, alternativamente y en oposición a lo que se pensaba en los 60, «víctimas» y «victimarlos».

Actuaron como curadoras de la muestra y organizadoras del evento, las artistas plásticas Maggie Atienza, Delia Banchik, Amalia Pérez Molek y Liliana Trotta.

ELENA OLIVERAS

Espíritu de la colmena, por Elena Oliveras | artnexus