Wifredo Lam (1902 -1982) es uno de los grandes modernistas del siglo XX. Sus pinturas, esculturas, dibujos, cerámicas y grabados han sido exhibidos en el mundo entero. Se le conoce principalmente por haber creado un lenguaje personal en el que las fuentes afro-americanas toman una nueva importancia en los idiomas artísticos modernos. Una variada audiencia de estudiantes, académicos, coleccionistas y museos está a la espera de estos dos primeros volúmenes del catálogo razonado. Se trata de una contribución significativa al estudio de Lam debido a su excepcional diseño, la claridad con que está organizado y la riqueza informativa que contiene. El volumen se divide en cuatro secciones: una analítica, formada por tres ensayos; la histórica, cuyo contenido es cronológico; el catálogo, en el que se documentan e ilustran cerca de 1000 obras pictóricas; el apéndice, lista exhaustiva de las exposiciones individuales y colectivas en que participó Lam y una extensa biografía que contiene monografías, referencias generales, publicaciones periódicas, diarios, disertaciones, conferencias y simposios, escritos del pintor y libros ilustrados por él. El complejo y ambicioso proyecto tomó 13 años de trabajo. Lou Laurin-Lam comenzó a catalogar el trabajo poco tiempo después de la muerte de su esposo (1982). Con el apoyo de gran número de personas e instituciones, Laurin-Lam prosiguió su trabajo con tenacidad. Hace cuatro años, Eskil Lam el hijo mayor de Wifredo y Lou Laurin-Lam asumieron la tarea de completar el catálogo, con un subsidio proporcionado por la UNESCO. La participación y contribución profesional de Eskil Lam ha sido de la mayor importancia para la conclusión del estudio. Una de las cualidades más atractivas del catálogo es la notable presencia del lenguaje del maestro, capturado gracias a dos escritos cortos de sus amigos Aimé Césaire y Roland Dumas, sumados a traducciones de notas y cartas del artista y fotografías personales con su trabajo y sus amigos. Es, quizá, la descripción de la peripatética vida del maestro, hecha por Lou Lam, la que más aporta al lector sobre el enorme alcance del artista que llega a un grupo internacional de artistas, intelectuales y movimientos plásticos. En su "Introducción", Lou Laurin-Lam presenta de manera conmovedora los problemas encontrados al emprender y ejecutar esta monumental tarea. Una de las mayores dificultades fue la de ubicar una gran cantidad de obras dispersas. Por ejemplo, Wifredo Lam no logró recuperar buena parte del trabajo que dejó en España y Francia durante los años de la guerra. Otra de las tareas de mayor envergadura emprendidas fue la de ordenar y documentar el material del artista. Wifredo Lam guardó una gran cantidad de recortes, fotografías y recuerdos pero no los archivó cuidadosamente. Sin embargo, y como resultado de la preparación del material para el catálogo razonado, la Sociedad Defensora del Trabajo de Wifredo Lam (SDO Wifredo Lam) cuenta ahora con un archivo, disponible al público, que contiene la colección fotográfica y la documentación más completa de la producción artística de Lam. El archivo contiene artículos, críticas de arte, catálogos de exposiciones y monografías que cubren toda la carrera del artista. Hace poco, todos los artículos fueron fotocopiados y ordenados cronológicamente. Al igual que muchos artistas, Lam firmaba sus obras únicamente antes de exhibirlas. Lou Laurin-Lam auténtica el trabajo del artista, tarea que se dificulta por la permanente aparición de falsificaciones, problema al que se refiere en varias apartes del catálogo.

La sección denominada "Thema" (Temas) incluye tres vastos temas: El Sufrimiento de España, La Selva y El Estruendo de la Tierra. Cada uno de estos temas es analizado en tres ensayos: "Lam en España," de Maria Lluïsa Borràs; "Lo Innato y lo Foráneo," de Ulrich Krempel; y, "Del Concepto al Estilo: Lam y su Geografía de lo Maravilloso," escrito por Lowery Stokes Sims. Cada ensayo provee informativos análisis en profundidad acerca del desarrollo del autor y su trabajo en cada período. La contribución de Maria Lluïsa Borràs, historiadora de arte de origen español, es el primer ensayo en inglés dedicado exclusivamente a Lam y su desarrollo artístico en España (1923 a 1938)1.
Durante años los estudiosos de la obra de Lam han logrado conocer muy poco de los antecedentes de Lam y el desarrollo artístico durante sus primeros quince años en el extranjero. Borràs llena este vacío admirablemente. Se nos presenta con un informe —muy bien investigado— del desarrollo artístico de Lam desde sus inicios en la academia pasando por sus experimentos modernistas con los estilos Simbólico, Surrealista, Matissiano y Cubista. Borràs sigue al artista por los pueblos y ciudades que visitó y en los que vivió: de Madrid a Cuenca, León, Málaga, Valencia, Caldes de Montbui y Barcelona. Un generoso grupo de españoles acogió a Lam, ofreciéndole su amistad, su ayuda económica y soporte espiritual en tiempos de agitación política, social y económica. En el ensayo aparecen los nombres de sus amigos, compañeros y mecenas. Borràs entrelaza con acierto las citas tomadas de fuentes inéditas, retratando de cerca al joven y vulnerable artista, cuya lucha por alcanzar la madurez artística fue bastante ardua. Su preocupación por sus aspiraciones y éxitos, sus desilusiones y fracasos son retratados de manera conmovedora en pasajes de su correspondencia con amigos y sus misivas a su compañera Balbina Barrera. Lam produjo muy poco durante su estadía en Madrid (1933-1935) a causa de la crisis emocional producida parcialmente por una enfermedad. Cuando comenzó la guerra civil (1936), Lam se unió a los Republicanos. Fue reclutado por su amigo Faustino Cordón como jefe de personal en una fábrica de armamento. Su salud empeoró algunos meses después, siendo internado en un sanatorio de Caldes de Montbui, cerca de Barcelona. Tras su recuperación (julio de 1937), Lam se fue a Barcelona, donde retomó su trabajo con renovado entusiasmo. A través de sus contactos, Lam fue presentado a otros artistas quienes le brindaron la atmósfera artística que tanto necesitaba. Participó en tertulias y se unió a la sección de pintura y escultura del Ateneo Socialista, que le ofreció entrada a la librería, la cafetería y a sesiones de trabajo con modelos. La producción de esta etapa muestra que el artista estudiaba de cerca a Matisse a la vez que introducía conceptos espaciales cubistas. Hacia 1938 la guerra se acercaba a Barcelona. Lam describe las alarmantes condiciones de vida en una carta en la que cuenta sobre las 17 veces que Barcelona fue bombardeada en un lapso de 36 horas.

Había llegado el momento de partir hacia París (1 de mayo). Ulrich Krempel, director del Museo Sprengel de Hannover, escribe acerca de la obra producida por Lam entre 1938 y 1946, analizando la sobresaliente habilidad del artista de sintetizar lo innato y lo foráneo. Empieza con una síntesis de la búsqueda de Lam en España y continúa con el período transcurrido en París, cubriendo el conocido terreno de su amistad con Picasso, su interés inicial y su posterior distanciamiento del interés europeo por el " Primitivismo". El siguiente viaje de Lam le llevó a Marsella (verano de 1941), donde se reunió con un grupo de Surrealistas que escapaban al régimen Nazi de Vichy en la Francia ocupada. En el verano de 1942 Lam se embarcó hacia Martinica, antes de retomar finalmente a Cuba. Krempel interpreta este viaje como una migración del artista hacia sí mismo. Uno de los capítulos más destacados del ensayo hace un paralelo entre las respectivas búsquedas de creatividad, intelectualidad e identidad política de Lam y Aimé Césaire. Al igual que Lam, el poeta negro estudió en Eu ropa y vivió allí experiencias parecidas. Césaire se sintió atraído hacia la técnica surrealista del automatismo, utilizándola para liberar su expresión artística. Tanto Césaire como Lam procedían de naciones colonizadas y ambos se valieron del desmantelamiento de la tradición del modernismo para definir sus propias culturas. En un estudio detallado de La Jungla (1942), Krempel establece la manera en que Lam logra una unión sincrética entre figura y naturaleza, ser humano, planta y deidad. La visión poética y el estado psíquico se unen nutridos por el rito afro-cubano. Krempel asevera que Lam es creador de "un mundo en el que lo foráneo y lo innato no son fáciles de reconocer o distinguir".
Lowery Stokes Sims, curadora del Departamento de Arte del Siglo XX del Metropolitan Museum of Art, asegura que el logro de Lam, sin paralelo alguno, marcó la transformación del paradigma "primitivista" en el momento crucial del arte del siglo XX en que las culturas tercermundistas se cristalizan. Con argumentos esclarecedores, Stokes conduce al lector a través de los temas, las formas y conceptos relacionando el desarrollo artístico de Lam con la noción surrealista de lo maravilloso. El relato comienza en Marsella, con una serie de dibujos y continúa con las representaciones de figuras solas producidas en sus primeros años en La Habana, época en la que creó su propio estilo. De allí, la autora pasa a los bodegones pintados desde mediados de los 40 y a los trabajos de figura múltiple creados en la misma época, para pasar finalmente al tema de la mujer-caballo (femme cheval) de la década de los 50. Stokes analiza simultáneamente la evolución del lenguaje pictórico de Lam y su técnica. Por ejemplo, a principios de los 40 Lam trabajó primordialmente con gouache y papel kraft empleando dos técnicas: aplicando a la superficie una capa delgada de pintura sin disolver (técnica observada en sus figuras solitarias de 1942); o aplicando una capa gruesa de pintura permitiendo chorros, manchas y exceso de pintura (evidentes en La mañana verde, 1943). A mediados de los 40, Lam creó superficies con vetas para dar un aspecto brillante (Altar para Elegua, 1944). Durante el mismo período produjo obras como Oya (1944) restringiendo la paleta a un colorido de carmelitos, negros y grises junto con blanco. La producción de Lam tiene sus raíces en lo mágico, lo espiritual.

A finales de los 40 Lam produjo la serie Canaima. Esta serie de mujeres salvajes, pintadas en formas planas, muestran torsos descubiertos, espaldas llenas de púas y grandes melenas. El arte de Oceanía, (en particular aquel prodecente de la región del Río Sepik en Papua, Nueva Guinea, que Lam había empezado a coleccionar),ejerció alguna influencia sobre este trabajo. El arte de Oceanía era apreciado especialmente por artistas surrealistas y expresionistas abstractos.
La producción de principios de los 50 se caracteriza por presentar un nuevo vocabulario pictórico formal. En La Rumeur de la terre (El Estruendo de la Tierra, 1950), el entrelazamiento de las formas crea la sensación de ritmo, efecto debido más que todo al predominio del dibujo en la obra. Lam dibujó directamente en el lienzo en la mayoría de sus obras. Las anatomías fragmentadas presentes en este hermoso trabajo son producto de elementos ya conocidos del mundo del artista. Sims concluye que el intercambio entre dibujo y pintura, superficie y línea, permiten al artista crear un pasadizo estructurado para lograr la transferencia entre los mundos empírico y metafísico.
Hacia fines de los 50, durante su residencia en Europa, Lam continúa manteniendo una importante presencia en el mundo artístico cubano. También acudieron en su búsqueda los artistas de Cobra y la vanguardia italiana, al tiempo que se mantenía en contacto con diversos círculos de arte de posguerra (en especial con el movimiento Fases y con los Situacionistas). La extensa cronología incluye la presencia de Lam en Milán, Venecia, Ciudad de México, Caracas, La Habana, Rapallo y Chicago. En ésta última fue elegido como miembro de la Fundación Graham de Estudios Avanzados de Bellas Artes, junto con Frederic Kiesler y el escultor español Eduardo Chillida. Su trabajo fue exhibido en exposiciones tan diversas como Documenta II en Kassel, Alemania; el Museo Solomon R. Guggenheim; en Los Estados Unidos Coleccionan Arte Panamericano, en Chicago; en L'École de París dans les collections belges, en El Museo de Arte Moderno de la Ville de París. El catálogo razonado, de 519 páginas, es un volumen de inmenso valor tanto para estudiosos como académicos interesados en estudiar a Lam. Es un excelente libro de referencia para resolver preguntas acerca del trabajo individual, las exposiciones y la localización de las obras de Wifredo Lam. El conocimiento futuro acerca del artista ha recibido un gran estímulo. Esperamos ansiosamente la publicación del segundo volumen
NOTA
1. Lam en España, 1923-1938, Maria Lluïsa Borràs. (Madrid, Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, 1992).
* Las fotos son cortesía del legado de Wifredo Lam.
JULIA P. HERZBERG
Historiadora de arte y curadora independiente. Fué curadora (junto con Giulio Blanc y Lowery S. Sims) de la exposición Wifredo Lam y sus Contemporáneos, organizada por el Museum Studio de Harlem, Nueva York, 1992.

