Exposición Individualoct 1996 - dic 1996· Por K. Mitchell Snow

Soledad Salamé

Gómez Gallery y Maryland Art Place

Soledad Salamé crea espacios de misterio donde las leyes humanas de tiempo y espacio quedan relegadas a un segundo plano ante el ímpetu de las fuerzas naturales.

La naturaleza indeterminada del mundo visual de Salamé salta a la vista en Columpios. Los columpios están dibujados con una intensidad realista que los asemeja a los planos de un aparato mecánico. Aunque los columpios están esbozados con una línea clara y decidida, tienden a desaparecer entre el parque en el que ella los ha ubicado. Además, al colocar los columpios en ángulos que no pueden ser relacionados con ninguno de los árboles presentes en la composición y en trayectorias igualmente contradictorias, Salamé agrega la ambigüedad a lo que a primera vista parecería un paisaje ordinario. Hasta el escenario urbano del parque es representado tenuemente. Los árboles, junto con el terreno que los sostiene, dominan toda la composición, menos una delgada sección, un espacio insignificante que recorre en sentido diagonal la parte superior de la pintura, al que se ha confinado la ciudad.

Exposición Individual: Soledad Salamé — imagen 1
Soledad Salamé. Cruzando el puente, 1996. Técnica mixta y aguafuerte sobre papel. 112.5 x 185 cm.

Su aproximación a los elementos compositivos de la pintura enfatiza mucho más estas incongruencias: las tensiones espaciales logradas en Casa Caótica al combinar dibujos de habitaciones esbozados en perspectiva tradicional, aunque un poco excéntrica, además de puertas con ventanas en densos impastos que crean dimensiones perceptuales que contrastan con los dibujos. Consecuentemente, Casa Caótica produce la percepción de distintos puntos de vista, cambios que influyen hasta en los objetos más prosaicos. La fantasmagórica mecedora, situada en el interior de una habitación representada en una de las pinturas no podía permanecer estática. Salamé la ha pintado vacía, barrida por trazos que sugieren un movimiento constante y casi violento.

Aunque los elementos construidos dentro de la pintura de Salamé son indudablemente secundarios frente al mundo que los rodea, también sin duda tienen paralelo en sus formas orgánicas. Cruzando el Puente comienza con puertas arqueadas colocadas en galerías subterráneas, y habitaciones protectoras que contienen desde laboratorios de alquimistas hasta las inconfundibles entradas del sistema del subterráneo de Nueva York. Salamé repite los masivos volúmenes de uno de los puentes, a través de una isla empalizada, extendiéndose por toda la parte central de la composición. Esta repetición no solo se manifiesta en sentido horizontal. También se refleja en los espacios que los arcos marcan bajo el puente. Cruzando el Puente se completa con un grupo de nubes ondeantes que se elevan por sobre estas estructuras, resaltando las formas arquitectónicas y orgánicas tras ellas.

Salamé ha reunido estas aproximaciones filosóficas y prácticas a la creación en Tres Arcos II, la obra más pequeña y persuasiva en la exposición. Los arcos organizados a lo largo de la sección inferior de la obra, unen a tres espacios independientes, cada uno con su propia y singular perspectiva. La sección superior de la pintura mezcla hojas y ramas fotografiadas y pintadas. El proceso con disolventes que la artista utiliza para transferir a papel las copias mecánicas (sic) de sus propias fotografías desdibuja un poco sus formas, estableciendo un escenario que es tan subjetivo como real. Aquí, una vez más el juego entre la representación bidimensional y la pintura de impasto crea una afirmación visual que transforma lo ordinario y va más allá de los límites de la ciencia natural.

Salamé realizó Crecimiento para Nacidos en la Tierra1 (Earthborn) en Maryland Art Place, muestra que se llevó a cabo simultáneamente a su exposición individual. Esta instalación redondea la filosofía ecológica que contienen sus pinturas. La obra evoluciona gradualmente a partir de dos campos de hierba plantada en paja seca hasta llegar a rollos de papel hecho a mano decorado con árboles y fragmentos de poesía por la propia Salamé. Al igual que en sus obras más tradicionales, las fuerzas vitales e inestables en Crecimiento ofrecen la base a partir de la cual se deriva toda la creación del hombre.

NOTA DEL TRADUCTOR

1. 'Juego de palabras'. Podría ser Arraigados como airborn: flotando en los aires.

K. MITCHELL SNOW

Soledad Salamé, por K. Mitchell Snow | artnexus