Una gran instalación en multimedia presentó para su primera exhibición individual en Colombia, la artista Natalia Restrepo (Bogotá, 1966), quien está interesada en mostrar a través de su obra las distintas posibilidades de los medios tecnológicos visuales.
La artista ha puntualizado sobre este trabajo, aclarando: "En esto que podríamos llamar un collage tecnológico, busco, además transgredir las dos dimensiones, hacer participar incluso al tiempo y, sobre todo, generar un nuevo espacio intermedio, donde se activa la memoria, precisamente, por medio de esa relación entre tiempo y espacio. Para ello tuve también en cuenta el espacio que se me ofreció para exponer mi obra. El diálogo o quizás la dialéctica (con lo que ella entraña de encuentro entre opuestos), la dialéctica que se crea entre los medios y las figuras de diverso origen, romper los límites entre los espacios teatral, cinematográfico, pictórico y por qué no, el arquitectónico, en este caso el del Museo. Así la información visual a la que está expuesto el espectador, similar al bombardeo que recibimos de los medios masivos, hace que desaparezcan no sólo estos límites sino también los que separan su pasado del presente y los que pueda estar teniendo hacia su futuro".

Su propuesta entonces, está encaminada a indagar sobre la percepción de la imagen, al tiempo que busca dinamizar los iconos históricos mediante su materialización a través de diversos vehículos.
Lo público y lo privado, el espectáculo abierto y los sentimientos ocultos, la memoria colectiva y el recuerdo personal, son los temas que trata como argumento alegórico, al tiempo que induce a que las imágenes propuestas estén presentes a través del video, cine, lienzos, proyección de diapositivas, en un espacio cerrado que atrapa al espectador mediante distintos espejismos.
Natalia Restrepo exhibe desde 1987, cuando era alumna del Architectural Association de Londres y luego sus más recientes exhibiciones están ligadas con la Kunstakademie de Düsseldorf. donde acaba de culminar sus estudios. Su trabajo proyectado y cambiante en realidad existe en el tiempo y se basa tanto en fenómenos físicos como en el hecho acumulativo de la mirada. Foco y desenfoque, estática y dinámica, pasado y presente, son categorías que se manejan y existen en distintos niveles de esta obra cuya singularidad recoge la experiencia de la artista, al tiempo que la cuestiona oportunamente.
Al transformar el espacio arquitectónico, Natalia Restrepo asume que su mensaje visual es un elemento vivo, próspero y cambiante, capaz de emanar señales poéticas y de generar un humanismo tecnológico, seductor y ambivalente. Su investigación aguda y persuasiva es también un gesto elocuente que atrapa la mirada y otras experiencias del espectador. Igualmente confía ayudar a la reflexión del arte colombiano que vincula distintos medios visuales con el ánimo de ampliar el espectro de su acción.
MIGUEL GONZÁLEZ
