Las exposiciones colectivas de artistas mexicanos contemporáneos llevadas a cabo en los Estados Unidos—Rooted Visions (1988), New Moments in Mexican Art (1990), Aspects of Contemporary Mexican Painting (1990) y Espíritu (1995)—enfocan, (en mayor o menor grado y desde los distintos puntos de vista de los curadores) los impulsos 'Neo-Mexicanos’ de las obras. Pocas exposiciones han llevado a cabo investigaciones acerca de algún artista, el lugar que ocupa y su cercanía con lo 'Neo-Mexicano'.A pesar del interés existente, la promoción y el apoyo brindados al arte ‘Neo-Mexicano’ por varias entidades, aún no se había llevado a cabo una exposición individual de alguno de esos artistas.
Nahum B. Zenil: Witness to the Self-Testigo del Ser, es la primera exposición individual de esta figura del arte mexicano contemporáneo que se lleva a cabo en un museo norteamericano. Los curadores Edward J. Sullivan y Clayton C. Kirking (del Museo Mexicano), logran una exhaustiva investigación representativa de los diversos medios usados por el artista durante más de veinte años para describir el único tema que parece serle inagotable: su propio ser. Exponiendo más de 75 obras pertenecientes a importantes colecciones, se resalta el contrapunto dinámico entre la formación del yo del artista y la prolija construcción de una nación que se evidencia en el inventario iconográfico y el esfuerzo autorreferencial de Zenil.

Como tema de su propio trabajo, Zenil se representa a sí mismo en una multiplicidad de personajes; esta fluidez plural gira alrededor de diversas preocupaciones temáticas y es, a su vez, utilizada por los curadores que organizan la exposición. El espectador es conducido visualmente por diversos espacios, dedicados a ocho temas que incluyen “La Familia", “La Bandera", “La Virgen de Guadalupe" y “Máscaras”. Los temas forman componentes narrativos construidos alrededor de la autobiografía, el “corpus” cultural y su historiografía que pertenecen al artista. La mirada del espectador es guiada alrededor de la topografía propia de la conjunción ser/nación de Zenil; sitios en que adoración y lamento, convergencia y ruptura, afirmación y reto se encuentran, desencadenando asociaciones metafóricas y de significado.
El autorretrato en Zenil proviene de un impulso epistemológico. El deseo de conocerse y entenderse está en la base de su auto-averiguación; en este sentido, para Zenil, el arte es una forma cognoscitiva del conocimiento. En él, más que ser un gesto de auto-invención y retrato, la autodescripción pictórica se convierte en expresión de análisis del ser y en crítica de lo cultural. El conocimiento de sí mismo puede traer consigo una desmitificación de lo cultural, lo que en el universo del artista confiere poder y permite desafiar las relaciones de poder establecidas. Según T.W.Adorno, en cuanto la representación artística es más lírica, más social será el esfuerzo emprendido y potencialmente mayor será también su crítica del mundo social1. Al visitar esta exposición, en el espectador queda la sensación del sujeto como ubicación cultural y del cuerpo como materia y como mediador de la historia como experiencia vivida. En la producción artística de Zenil, el espectador es testigo del testimonio que da de su propio ser.

Zenil visualiza sus secretos como hechos sociales a través de herramientas cuasi-barrocas tales como fragmentación, enumeración y paradoja; su pasión se vuelve más emblemática cuando trata temas religiosos y sexuales. Las intensas y extensas referencias religiosas de Zenil no son —contrario a la opinión de los críticos— cínicas o irreverentes. Quizás, como lo expresa Edward J. Sullivan, se trata de "el elemento que se halla en el corazón de las imágenes de Zenil, el continuo acertijo de cómo definir, a través de analogías visuales, su posición como homosexual de la sociedad mexicana de su tiempo"2. El artista se apropia de emblemas del catolicismo, de los temas relacionados con el cuerpo y la pasión. Martirologio, hagiografía e imitación de Cristo son los registros que despliegan la narrativa. La acusación que hace el artista a la homofobia y la dominación se ejemplifica en su obra (técnica mixta) Esperar la hora que cambiará nuestra costumbre no es fácil (Waiting for the Time When Our Customs Change Is Not Easy, 1984.) El artista se dibuja a sí mismo desnudo, agazapado entre una nube de polillas y mariposas —símbolos de metamorfosis— con una trama de fondo entretejiendo la imagen. Limitado por restricciones de tipo cultural, el sujeto sufre y comienza a sanar en el acto como forma de la auto-enunciación y la reprobación social.
Contrario a lo que tradicionalmente se entiende como atadura, en la obra Bendiciones (Blessings, 1990), el popular culto a la Virgen de Guadalupe se retrata como culto emancipador. Inscribiéndose en la tradición que ha utilizado a la Virgen de Guadalupe, desde el siglo XVI, como símbolo de la resistencia y la revolución, La morenita (como se conoce a la Virgen popularmente) bendice al artista y a Gerardo, su amado. Sobre los amantes llueven rosas rojas, como le ocurrió a Juan Diego, el indígena testigo de su primera aparición en el Monte Tepeyac, antiguo lugar de devoción a la diosa mexicana Tonantzin. La bendición tiene dimensiones tanto místicas como utópicas; el inefable momento de unión con la Virgen y entre los amantes resuena con las palabras con que Zenil describe a una sociedad más libre: "Mi deseo, mi intención, es que llegue un tiempo en el que la sexualidad pueda ser vivida sin culpabilidad," continúa diciendo que "la sexualidad debería ser algo fresco, natural y agradable, tan gozosa como un juego"3.
Se destaca en la exposición la inclusión de obras tridimensionales pertenecientes a la colección privada del artista. Zenit expresa su experiencia contemporánea en su apropiación de las artes populares del período colonial. Las diferencias académicas hechas entre lo 'artístico' y lo ‘vernacular’ se borran y desaparecen en el sincretismo de formas y referencias.
La obra Cajas (Boxes) y los relicarios —algunos de ellos elaborados con el amor propio de las artes domésticas— se convierten en repositorios de los signos y fragmentos propios de la experiencia vivida. También fueron incluidos objetos ceremoniales Lenten rodeados de cortinas, lo que seduce al espectador que se asoma a los espacios hiper-personales, a convertirse en voyeur y testigo del estilo confesional de Zenil. En este sentido, las obras tridimensionales funcionan como zonas cambiantes de significado, deslizándose y socavando las nociones del yo y del otro, de lo sagrado y lo profano, de lo público y lo privado.
La discursividad visual de Zenil colapsa al yo y a la nación. Previamente maestro de escuela pública y ahora artista con un apasionado interés por el arte colonial, Zenil es conocedor del hecho de que los iconos por él utilizados y las referencias con que opera pertenecen a un pasado cultural compartido y a una tradición inventada. Percepciones tales como las de ‘indígena’, ‘mestizo’, ‘cultura popular’ y todo aquello que se considera mexicano se subvierten y subliman en el universo del artista, centrado en sí mismo. En este sentido, el artista es un alegorista posmoderno que opera con lo que Frederic Jameson ha llamado ‘conciencia situacional o alegoría nacional’ en la que "la narración de la historia y la experiencia individual no pueden evitar, en últimas, la inclusión de la laboriosa narrativa del colectivo mismo"4.
La muestra Nahum B. Zenil: Witness to the Self-Testigo del Ser será presentada también en la Galería Gray, Universidad de Nueva York, Nueva York. El espléndido catálogo bilingüe publicado para la ocasión por el Mexican Museum incluye ensayos de Edward J. Sullivan y Agustín Arteaga, una entrevista de Cristina Pacheco con el artista y una antología de textos en forma de apéndice con textos cortos de Teresa del Conde, Luis Carlos Emerich, Lelia Driben, Raquel Tibol y Oliver Debroise.
NOTAS
1. Theodor W. Adorno, "On Lyric Poetry and Society", Notas para la Literatura, Rolf Tiedemann, editor y Shierry Weber Nicolsen. trad. (Columbia University Press. Nueva York, 1991).
2. Edward J. Sullivan. Nahum B. Zenil: Witness to the Self-Testigo del Ser. En Nahum B. Zenil: Witness to the Setf - Testigo del Ser. Catálogo de la exposición (The Mexican Museum, San Francisco. 1996). pp.10.
3. Nahum B. Zenil. Entrevista con Cristina Pacheco, “Between Sexuality and Guilt - Entre la sexualidad y la culpa", Nahum B. Zenil: Witness to the Self-Testigo del Ser, op.cit. pp.31.
4. Frederic Jameson, "Literatura del Tercer Mundo en la era del capitalismo multinacional", Social Text, (Otoño de 1986), pp.69.
VÍCTOR ZAMUDIO TAYLOR
Curador independiente y crítico. Enseña Arte Contemporáneo de las Américas en el Departamento de Historia del Arte en la Universidad de Texas, Austin, Texas.

