Manuel Zumbado es un artista Costarricense que saltó a la escena del arte internacional en la Bienal de la Habana de 1994. En esa ocasión participó con una instalación que consistía en elementos de madera cortados con sierra eléctrica y que colgaban del techo a la manera de Baselitz, una imagen que hacía alusión a la forma como se acostumbra a colgar los cortes de carne. La instalación era muy poderosa y llenaba todas las expectativas que genera una obra en un evento como la Bienal de la Habana.
En la Galería Meredith Kelly - Latin American Fine Art en Santa Fe, inaugurada precisamente con una exposición de la obra de Zumbado, presenciamos sus últimos proyectos.

Zumbado pinta de manera inmediata y visceral, utilizando amplias pinceladas de primera intención abundantemente cargadas de pintura acrílica. En esta muestra se explora la idea de los puentes y estructuras arquitectónicas como metáforas de la organización social, así como los argumentos que rodean nuestra percepción de dichas estructuras. Sin dejar de lado, por supuesto, las metáforas más obvias que revelan a los puentes como lazos comunicantes entre personas, naciones, ideas, etc.
En el centro de la galería había una estructura con aspecto de puente fabricada de viejos maderos y gruesas cuerdas de navegación. La intención buscada con el enorme tamaño del puente era que éste funcionara como una intromisión en el espacio. En cada costado del puente había un monitor de video. En uno de ellos se presentaba la imagen de un ojo capaz de verlo todo; y en el otro, la imagen de una boca que pronunciaba una retórica electrónica incomprensible.
Zumbado, al igual que muchos de sus contemporáneos, se encuentra comprometido con el examen y crítica de la sociedad y la conducta de sus semejantes. Su crítica, al contrario de la que hace Carlos Capelán, es de un tono más general. Sus inquietudes tienen que ver con motivos filosóficos, aunque en el fondo de su obra permanece un mensaje de inconformismo social. Un llamado y una búsqueda hacia las posibles soluciones para algunos de los problemas de la sociedad.
La exposición cumple su objetivo. La instalación, las pinturas y los dibujos arquitectónicos se unen para producir una declaración coherente que plantea un mensaje urgente acerca de la preocupación por la presente situación de la humanidad como responsable de este planeta.
STUART ASHMAN
