Exposición Individualabr 1996 - jun 1996· Por Alberto Collazo

Rogelio Polesello

Palais de Glace

La muestra Progresión de Rogelio Polesello en el Palais de Glace es sin duda alguna, una de las exhibiciones individuales de artes plásticas mejor montada en años. Alrededor de cien obras, entre pinturas, collages y objetos en acrílico tallado, constituyeron un espectáculo visual armonioso. Los trabajos reunidos abarcaron desde 1958 hasta el presente, conformando una panorámica retrospectiva en la cual se puede apreciar su desarrollo creativo en el ámbito de la representación abstracta. Las especulaciones formales de Rogelio Polesello lo llevan a transitar un peligroso camino de cornisa que lo aproxima a los límites de la decoración. Es precisamente esta provocación constante la que pone en evidencia su hábil manejo del lenguaje plástico, así como hace notorias sus dotes creativas.

Exposición Individual: Rogelio Polesello — imagen 1
Rogelio Polesello. El Revés de la Trama. 1966-1987. Esmalte acrílico sobre tela. 173 x 178 cm.

Desde sus primeros trabajos realizados en 1958, como por ejemplo Verano, una monocopia sobre papel, se puede apreciar como una constante en su producción artística un ajustado equilibrio compositivo, el que a su vez se armoniza por medio de un elaborado tratamiento del color. Estos planteos son más evidentes en una obra realizada cinco años después como Con Dios y con el Diablo, un óleo y acrílico sobre tela de grandes dimensiones. Es precisamente en este trabajo en donde se puede observar como concentrado, en distintas partes del cuadro, muchos de los temas que desarrollará en los próximos años. Los esfumados, veladuras y pequeños empastes conforman un vocabulario en el que prima la sutileza.

Es de interés observar la cantidad de obras que tienen una fecha de inicio y otra de terminación, entre ambos términos a veces supera una década o más, como es el caso de Imanes naturales realizada entre 1964 y 1992 un acrílico de grandes dimensiones. En este trabajo el juego espacial está logrado por el tratamiento sutil del color que crea pequeñas distancias entre los diferentes elementos.

Los trabajos iniciales en acrílico tallado datan de la segunda mitad de la década del sesenta. Estos objetos juegan en algunos casos, por el uso de cóncavo convexo, como enormes cristales de aumento, con los cuales se distorsiona la realidad observada a través de ellos, propuesta coincidente con sus cuadros ya que la ambigüedad es una de sus características.

Las obras más recientes de Rogelio Polesello están realizadas en una gama muy baja de color y son casi monocromáticas, y la relación espacial es planimétrica, como se puede apreciar en Musa, acrílico sobre tela de 200 x 200 cm. Si bien el propio artista explica este cambio por el impacto que sufrió recientemente al tomar contacto con las culturas del continente africano, podemos observar antecedentes en su propio desarrollo creativo, como por ejemplo Amuleto, acrílico sobre tela de 1971/1994. 

ALBERTO COLLAZO

Rogelio Polesello, por Alberto Collazo | artnexus