Exposición Individualabr 1996 - jun 1996· Por Alberto Collazo

Norberto Gómez

Museo de Arte Moderno de Buenos Aires

En el Museo de Arte Moderno se exhibieron alrededor de treinta obras que abarcan veinte años de intensa labor del escultor argentino Norberto Gómez (1941). Al recorrer las obras de esta ajustada selección se puede apreciar la originalidad de su propuesta plástica. Desde el primer trabajo que se exhibe, Sin título 8, realizado en resina poliéster y madera fechada en 1976 hasta Acertijo un yeso policromado de 1995 donde se puede ver la coherencia de su desarrollo artístico. En el primer caso es una obra abstracta en la que se conjugan formas geométricas con cuasi orgánicas y en la última obra mencionada conjuga elementos de la realidad objetiva con una libertad compositiva que lo aproxima a cierto planteo surrealista.

Es así como en estos dos ejemplos extremos temporales y paradójicos se encuentra la síntesis de sus intenciones estéticas, en las que une una dramaticidad truculenta, a veces atemperada, con la ironía de una figuración testimonial y crítica, a las que suma momentos de extrema racionalidad.

Exposición Individual: Norberto Gómez  — imagen 1
Norberto Gómez. Sin título I. 1995. Yeso policromado. 72 x 42 x 25 cm.

A partir de 1978 incorpora en su representación formas orgánicas, viscerales. Este tema está estrechamente ligado a los acontecimientos políticos que desencadena la dictadura militar que gobierno Argentina entre 1976 y 1983. Buenos ejemplos son Parrilla I, una resina poliéster de 1978 y Dentadura de igual técnica y del año siguiente. A partir de los años ochenta incorpora elementos óseos con formas orgánicas adheridas, trabajos que fueron exhibidos en 1983 y que alcanzan un alto grado de dramaticidad y teatralidad como lo ejemplifica Crucificción realizado en resina poliéster y madera de 1983.

La otra vertiente creativa de Norberto Gómez la encontramos en la obra de ese mismo año, Pórtico, obra realizada en madera y que representa la puerta de entrada de una casa señorial, trabajo de ebanistería que no descuida detalle y de perfecta realización; molduras y relieves finamente tallados, marcan una obsesividad por el detalle que no aparecía en sus trabajos anteriores. Iguales características tendrán Custodia, Pira y Látigo realizadas en cartón y poliéster de 1984.

La integración de ambas líneas de realización se plasmarán hacia fines de la década del ochenta con obras como Trepa, un yeso policromado de 1989, aquí aparece la figura humana con una fuerte carga de ironía. Del mismo año e igual técnica es El idiota, obra en la que la figura humana con partes zoomorfas esta enmarcada con formas arquitectónicas.

En los trabajos de estos últimos años la figura humana es la protagonista si bien la composición arbitraria lo hace lindar con cierto surrealismo en el que prima la ironía a veces con una carga de burla a las debilidades humanas o formas emblemáticas del poder, como por ejemplo Sin título, yeso policromado de 1995.

ALBERTO COLLAZO