La primera impresión que transmite Ajuar para un conquista, obra de la argentina Mónica Girón, expuesta en el Kemper Museum of Contemporary Art and Design, es la de estar frente a una sensibilidad traviesa. La pieza está compuesta por una serie de prendas individuales —guantes, medias, suéteres—tejidas en lana por la artista para abrigar aves de la Patagonia que están en vías de extinción. Los tejidos, en delicados tonos, están diseñados con base en la morfología de las distintas especies. Inevitablemente, el aspecto juguetón e infantil de los diseños, la manualidad artesanal, el absurdo formal y el intento protector de la inocencia, cargan estas piezas tanto de humor como de ternura.

Sin embargo, el contexto que propició estos diseños revela nuevos pliegues. Ajuar para un conquistador fue concebido a partir de una reorganización del Museo de la Patagonia, una vasta región al extremo sur de Chile y Argentina. El museo, fundado en San Carlos de Bariloche en 1940 para conmemorar la conquista militar de la zona, presentó en su origen, escenas de batallas y armamento militar. El museo igualmente exhibía ejemplos de la geología y de animales y aves embalsamados provenientes de la región. Desde finales del siglo XIX como parte de las sucesivas colonizaciones, la región ha sido poblada por los rebaños de extensos ranchos ovejeros, los cuales han puesto a las diversas especies de aves locales en peligro de extinción.
A raíz de una estructuración del Museo, en la cual se atenúa el tono triunfal de la conquista del territorio, Mónica Girón vio la ocasión para generar la posibilidad de reflexionar sobre su función y sentido. Dentro de este contexto museográfico, Ajuar para un conquitador abandona el terreno del juego para ingresar a zonas de reflexión sobre la presentación y representación de la identidad y lo que esto envuelve en cuanto a relatos de la colonización, las migraciones, la interpretación de la historia, de la ideología y de la transculturización. Los tejidos son una metáfora tanto de estas narraciones y de su incidencia en la construcción de la identidad, como del sesgo particular que adquiere la popularidad cultura/naturaleza a la luz de estas circunstancias: por un lado están la preservación y la hibridación, productos de migraciones, por el otro, el trasfondo político de los problemas ecológicos, otra extensión de la colonización. Las múltiples paradojas que Mónica Girón propicia con esta obra, permiten esquivar cualquier pronunciamiento moralista o tono de denuncia. Mónica Girón pertenece a una generación de artistas que surge en Argentina después de una larga década de dictadura militar. Su obra es una respuesta crítica, refinada, aguda, compleja y bella a un proceso de recuperación.
CAROLINA PONCE DE LEÓN
